Infancia Solidaria cesa temporalmente la ayuda a niños con cardiopatías ante la falta de recursos

Absalat, intervenida hace pocos días en el Hospital Reina Sofía de Córdoba.

Cuando no sólo basta la solidaridad hay que decir basta. Así lo creen en Infancia Solidaria y así lo han decidido. En Córdoba, esta asociación cuenta con una fuerte delegación que cada año permite que niños de diferentes países en vías de desarrollo viajen hasta la capital para ser operados de sus dolencias. Sin embargo, la falta de recursos y la larga lista de espera para las operaciones han hecho que la organización tome la decisión de no aceptar las demandas de más niños con cardiopatías congénitas hasta nuevo aviso.

Al frente de la organización en Córdoba, Ángel Parejo, describe como “imposible” poder ofrecer ayuda a la cantidad ingente de solicitudes que le llegan de zonas como África o Sudamérica. Hay que recordar que esta asociación se sustenta únicamente en voluntarios que dedican su tiempo de forma altruista a mejorar la vida de los niños y la de sus padres, porque la salud de sus hijos les revitaliza a ellos.

Hay que recordar que la ayuda económica que recibe esta asociación tiene dos pilares básicos: la que aportan seis empresas privadas y la que se consigue a través de donaciones de particulares o de los eventos que realiza la organización como rutas de senderismo o espectáculos del humorista Pepe El Caja. El apoyo a esta asociación es tal que también recibe fondos de actividades de terceros, como son los salones manga que ya se han celebrado en Lucena en dos ocasiones y que el próximo 9 de febrero tendrá su primera edición en Cabra.

Las cardiopatías son las principales patologías de los niños que reciben ayuda de Infancia Solidaria, seguidas de las oftalmológicas. En 2018, la asociación curó en España a 30 niños, de los que siete se operaron en el Hospital Reina Sofía de Córdoba gracias al convenio que ambas entidades tienen firmado. Con esta cifra, la ciudad cordobesa se ha convertido en la segunda a la que más niños ha conseguido salvar la vida. Sólo la supera Barcelona, con 11 menores. La lista la completan Madrid (seis), Santander y Zaragoza (ambas con dos) y Málaga y Santander (comparten la misma cifra, uno).

Según explica Parejo, la cifra actual de solicitudes de niños con cardiopatías “es tan alta que nos llevará dos años atender”. Por ello, la organización ha comunicado esta decisión que no afecta a resto de patologías, como hepáticas, nefrológicas, traumatológicas, quemaduras o problemas de sordera.

Por otro lado, la situación de inestabilidad política y social en Venezuela también ha afectado a esta asociación, que ha visto cómo ha aumentado la demanda de ayuda para niños venezolanos que no pueden operarse en este país. Parejo cuenta que “esto también ocurrió en otros países, como Honduras o Nicaragua, donde los picos de demanda se disparan en los momentos de conflictos”.

En este sentido, Guinea Bissau y Nicaragua son los países de procedencia del mayor número de niños atendidos en 2018: siete y seis, respectivamente. Muy cerca le sigue Venezuela, con cinco, seguida de Honduras y Kenia (con tres cada una) y Bolivia, El Salvador, Etiopía, Gambia, Libia y Sudán, todas ellas con uno.

Y si importantes son los recursos económicos, más lo son las familias de acogida que permiten que el menor y su madre -en la mayoría de las ocasiones- viajen hasta Córdoba. Parejo, a través de sus redes sociales -otra vía que explota la organización para conseguir más adeptos a su causa- resalta el papel tan importante de estas familias ya que sin ellas todo sería “un poco más imposible”. Mientras que se soluciona la situación que ha llevado a la organización a tomar esta decisión, tanto Parejo como todas las personas que rodean a esta organización seguirán haciendo lo que aprendieron desde que entraron: ayudar desde la solidaridad.

Etiquetas
stats