Un estudio apunta que el 89% de las madres se ocupa de las tareas de sus hijos en Andalucía

Reunión de la Comisión Transversal para la Igualdad de Género.

El 89,7% de las madres andaluzas de entre 30 a 39 años afirman que ellas se ocupan principalmente de las tareas escolares de sus hijos, mientras que el 57,9% se reparte entre los padres, según arroja una encuesta del Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía (IECA) bajo el título 'Conciliación en el Hogar: Hábitos y Actitudes de la Población Andaluza' en el que muestra cómo se organiza la población andaluza a la hora de conciliar su vida familiar, laboral y personal.

Aspectos como los ingresos o el estatus adquirido por el nivel de estudios y/o la ocupación configuran la situación de partida de las personas en el momento de negociar los tiempos de trabajo, vida familiar y vida personal en el seno de los hogares. Los hombres siguen siendo los que más ingresos aportan en sus hogares, dado que el 42,9% de las mujeres de 30 a 60 años afirma que ellas aportan los mismos o más ingresos que sus parejas en sus hogares, mientras que entre los hombres este porcentaje aumenta hasta el 79,3%.

El peso de los trabajos científicos e intelectuales en las mujeres es mayor que en los hombres: casi una de cuatro mujeres de 30 a 60 años en Andalucía tiene un puesto de este tipo. Sin embargo, también tienen mayor peso en profesiones que requieren menor cualificación, como las ocupaciones elementales o en sectores más sujetos a la temporalidad (restauración o servicios personales). Incluso en aquellas ocupaciones donde las mujeres tienen mayor presencia, éstas dedican menos horas que los hombres. El porcentaje de hombres que dedican más de 40 horas, tanto en las profesiones en las que se necesita mayor cualificación como en las que menos, es superior al de las mujeres.

Los datos muestran que las formas de adaptar cuidados y trabajo entre las mujeres y los hombres son distintas. Por ejemplo, más del 20% de las mujeres han reducido el número de horas de trabajo en algún momento de su trayectoria profesional para cuidar de hijos o personas dependientes, mientras que el 10% de las mujeres han admitido que han dejado o perdido su trabajo para cuidar. En el caso de los hombres las estrategias van en otra dirección, principalmente realizar cambios para aumentar ingresos aunque les gustase menos el trabajo. En cuanto a estrategias compartidas, el cambio de horarios para poder conciliar es una estrategia con un impacto similar en ambos sexos.

La encuesta también indaga sobre los posibles efectos del cuidado de los hijos o de otras personas de la familia durante la trayectoria profesional. En el caso de los hombres, más del 54,2% afirma que no tuvo ninguna consecuencia, diez puntos por encima de las mujeres. Los efectos concretos entre las mujeres están relacionados con la renuncia a acceder a puestos mejor remunerados (21,1%), a puestos con mejores condiciones (15,8%) o a puestos de más responsabilidad (14,5%).

Tareas domésticas

En los hogares andaluces todavía hay mucho margen de mejora en términos de corresponsabilidad, entendiendo ésta como compromiso por compartir las tareas domésticas y de cuidado en el seno de una familia u hogar. Los datos reflejan que la mayor implicación en las tareas domésticas de los hombres no se traduce en una menor implicación de sus parejas, algo que sí ocurre entre las mujeres. Por ejemplo, cuando los hombres dedican más de tres horas diarias a las tareas domésticas, el 79,2% de las parejas también dedican ese tiempo. Por el contrario, cuando se les pregunta a las mujeres que dedican más de tres horas, afirman que solo el 20,2% de sus parejas se implica ese tiempo y que el 36,1% hace nada o muy poco.

Estas diferencias se observan tanto cuando la comparación de género se hace entre generaciones, como entre distintos niveles de estudios e incluso en aquellas parejas en las que mujeres y hombres trabajan.

Los nuevos datos permiten comparar con más detalle la corresponsabilidad en los hogares atendiendo a la duración de su jornada. Las diferencias de implicación se observan incluso cuando se comparan a hombres y mujeres con dedicación laboral similar. Por ejemplo, entre los hombres que son asalariados a tiempo completo, el 18,3% dedican más de tres horas en un día laborable a las tareas domésticas y más del 20% afirman que no tienen ninguna o casi ninguna implicación. Entre las mujeres asalariadas a tiempo completo, el porcentaje de las que más tiempo dedican aumenta hasta el 39,2%, mientras que solo el 6,3% afirma que hace muy poco o nada.

En relación a las tareas de cuidados de los hijos, los datos provisionales ya ponían de manifiesto la implicación diferencial en términos de horas de cuidado, incluso comparando entre la población que está ocupada en el mercado laboral. Los nuevos datos que se publican muestran que estas diferencias se concretan cuando se compara el reparto de tareas específicas. Las diferencias se reducen con el cambio generacional pero persisten entre las personas más jóvenes a las que se realizó la encuesta.

Un ámbito escasamente estudiado en encuestas previas es cómo se distribuyen los roles en el hogar a la hora de realizar la gestión diaria de la casa y la familia. La gestión de la logística, teniendo presentes todos los aspectos involucrados en la organización doméstica del día a día, conlleva dedicación y tiempo. Los datos muestran que son las mujeres quienes asumen mayoritariamente esta responsabilidad.

De forma análoga a la responsabilidad y gestión diaria de los hogares, la coordinación de las actividades de los hijos tienen un comportamiento similar. Las mujeres afirman ser ellas quienes asumen, en la mayoría de las ocasiones, la planificación de gestiones básicas del cuidado de los hijos como estar pendientes de las citas médicas, cuestiones escolares o la vestimenta. Esta situación es bastante común en los hogares y se confirma además desde la perspectiva de las percepciones cruzadas, es decir, independientemente de que contesten hombres o mujeres.

Esta implicación mayor de las mujeres es independiente de la dedicación laboral. Las mujeres con jornada completa perciben que son ellas quienes siempre o habitualmente se ocupan de la planificación de estas cuestiones relacionadas con los hijos. Los hombres encuestados validan esta percepción: un número muy alto de hombres que trabajan a jornada completa también afirman el mayor protagonismo de sus parejas en la planificación de estas cuestiones.

Los datos sobre cuidado personal muestran que existen diferencias de género pero que no son muy amplias en la mayoría de actividades. Los hombres suelen realizan actividades de ocio y disfrute personal con más frecuencia, especialmente en el ocio más social, pero con diferencias no muy significativas.

Sí se observan más diferencias cuando se analiza el ocio entre los distintos estratos sociales de mujeres. Los porcentajes de mujeres que nunca realizan algunas de las principales actividades de ocio y autocuidado es significativamente mayor entre aquellas que tienen menor nivel de estudios, tanto en actividades sociales, como en las de cuidado corporal y estético, y también en actividades relacionadas con la actividad física.

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