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La portada de mañana Jueves, 13/06/2024

Así votó Córdoba: 1999

Así votó Córdoba en 1999

Rafael Ávalos

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A medio camino de la trayectoria electoral municipal después del franquismo se llegó en 1999. Ese año se celebraron los sextos comicios en este ámbito desde 1979. Lo curioso en esta ocasión es que la cita se produjo muy tarde dentro de lo habitual. No en vano, los cordobeses, como el resto de españoles, acudieron a las urnas el 13 de junio. Fue entonces cuando la ciudadanía ejerció su derecho al voto para configurar el ayuntamiento de cada uno de los puntos de la geografía nacional. En lo que se refiere a Córdoba, no hubo variación ni en la capital ni en la provincia en cuanto a los triunfos, pero sí que existió en la Alcaldía de la ciudad. Se impuso el Partido Popular (PP), si bien recuperó el poder Izquierda Unida-Los Verdes-Convocatoria por Andalucía (IU-LV-CA) gracias un pacto.

Otra vez, las elecciones locales no coincidieron en año con las generales. La errónea idea de extrapolar datos del segundo tipo de proceso al primero, el más cercano, entró definitivamente en el olvido. En ese momento, por cierto, el Gobierno estaba en manos del PP, con José María Aznar al frente. La formación, que arrebató al PSOE la gestión desde La Moncloa en 1996, revalidó su posición preponderante en 2000. Aunque en esa ocasión obtuvo mayoría absoluta. De todas formas, en estas líneas lo importante es lo que ocurrió a nivel municipal y provincial en Córdoba. En la capital, el partido de derechas venció por segunda vez, tras hacerlo en 1995, y no sólo eso sino que mejoró sus resultados. No significó que Rafael Merino continuara con el bastón de mando.

El PP roza la mayoría, pero pierde la Alcaldía

El 13 de junio de 1999 terminó de confirmarse una tendencia que, curiosamente, se rompió en las siguientes elecciones municipales. Ésta no era otra que el ascenso del PP en la capital frente a un bloque de izquierdas en retroceso desde que la polémica en torno a Herminio Trigo perjudicara a IU-LV-CA. El partido del charrán en su logotipo -no, no es una gaviota- ya había ganado en 1995, cuando protagonizó un histórico vuelco electoral en una ciudad hasta entonces considerada el principal feudo nacional del comunismo. Fuera porque la gestión resultó positiva para la ciudadanía o porque los rivales políticos todavía se recuperaban, repitió e incluso fue a más con un apoyo enorme en las urnas.

La noche de aquel domingo concluyó con un 47,13% del escrutinio a favor del PP. Fue el mejor resultado de la formación hasta entonces y también el segundo más amplio de cualquier partido. Sólo gozó de mayor respaldo el Partido Comunista de España (PCE) en 1983, año en que Julio Anguita salió reelegido como alcalde con hasta 17 de los 27 concejales que en esa época había en el Ayuntamiento de la capital. De hecho, el registro de los populares apenas se vio superado con posterioridad por su parte y por parte de cualquier fuerza una sola vez hasta 2019 -inclusive-. Pero la felicidad no fue completa para Rafael Merino y sus compañeros y compañeras de lista pues tan notable dato fue insuficiente para alcanzar la mayoría absoluta.

Fueron 14 los ediles, de 29 desde 1991, cabe recordar, los que sumó el PP, que confió su suerte al tópico del respeto a la lista más votada. Esta es la postura que se maneja siempre que se gana, pero que suele olvidarse cuando no es así. La segunda fuerza fue esta vez, de nuevo, IU-LV-CA, que recurrió a uno de sus rostros más populares a nivel andaluz e incluso español. Rosa Aguilar desembarcó en Capitulares para tomar el bastón de mando y… La coalición registró un 29,08% de las papeletas y sufrió una nueva caída de representación en el Ayuntamiento: pasó de 11 a nueve. Mientras, el PSOE creció ligeramente y se colocó con seis concejales al conseguir un 19,61% del escrutinio. Su candidato volvió a ser José Mellado, que cerró una alianza de gobierno con la formación sucesora del PCE para desbancar a los populares. Es decir, Rafael Merino no pudo reeditar su título de alcalde a pesar de que contó con un resultado mejor que cuando se convirtió en regidor.

El PSOE mantiene su liderazgo en la provincia

Donde nada cambiaba con el tiempo fue en la provincia, en la que el PSOE mantuvo el liderazgo que inició en 1983, tras la desaparición de la Unión de Centro Democrático (UCD). Además, logró frenar el descenso que vivió en 1995. Eso sí, sólo ocurrió en número de votos y concejales en el cómputo global de Córdoba. Porque en el reparto de escaños de la Diputación Provincial continuó con los mismos que había sumado en las anteriores elecciones municipales. En lo que se refiere al respaldo en porcentajes, los socialistas lograron un 34,30% y esto les llevó a acumular 418 de los 907 ediles en juego. A todo esto, la cifra de representantes públicos siguió a la baja, lo cual reflejaba ya entonces el invierno demográfico.

Aunque ese último apunte quedó contrariado en algunos comicios posteriores. Por otro lado, el PP fue por segunda ocasión la segunda fuerza más apoyada en la provincia. Lo fue con un 30,36% de los votos, un guarismo que se tradujo en 206 concejales. E IU-LV-CA prosiguió en caída en este ámbito al quedar con un 24,54% del escrutinio y ver reducido su número de ediles de 188 a 175. Diferente fue la situación en este caso para el Partido Andalucista (PA), que sin presencia en el Ayuntamiento de la capital desde 1979 -cuando tuvo cinco representantes y participó del gobierno local- mantuvo una interesante posición en la totalidad de los municipios de Córdoba. Escaló hasta los 61 miembros en diferentes consistorios gracias a un 7,31% de las papeletas.

Hubo otros 47 concejales en la provincia que se repartieron entre los independientes, con muy diversas siglas. También obtuvo uno la Unidad Popular Andaluza (UPAN).Ya con la mirada puesta en la Diputación, mayor representación volvió a ser la del PSOE. Aun así, no pudo recuperar su mayoría. Mantuvo los 12 escaños, al tiempo que el PP creció de siete a nueve. Por su parte, IU-LV-CA cedió un diputado y se quedó con seis. Curiosamente, el PA, con mejores registros globales que en 1995, no revalidó su único miembro en el pleno del Palacio de la Merced. En cualquier caso, la presidencia fue para los socialistas, en concreto para Matías González, toda vez que su antecesor, José Mellado, pasó a ser primer teniente de alcalde de la ciudad.

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