El discapacitado expulsado en Pozoblanco, ingresado de urgencia en un hospital

Antonio Miguel Rodríguez en una imagen facilitada por su familia.

El 31 de octubre, Antonio Miguel Rodríguez fue expulsado del centro Centro de Atención a Personas con Discapacidad Física (Camf) que el Imserso tiene en Pozoblanco. Las más de 30 denuncias internas presentadas en las instalaciones contra el usuario -afectado una lesión que le impide moverse de cuello para abajo- a causa de su presunto comportamiento conflictivo, derivaron en esa tajante orden judicial. Desde entonces, Rodríguez -quien denunció malos tratos en el centro- ha estado con su madre y su hermana residiendo en un hotel que no contaba con una cama articulada y otros requisitos mínimos para su estado. Este martes, Antonio Miguel sufrió una crisis de hipotensión que obligó a trasladarlo al hospital de Pozoblanco, donde permanece ingresado.

Rafael Cidres, responsable de Anfane (Asociación Nacional de Familias Necesitadas), que atiende la Rodriguez y sus allegados, cuenta que se necesitaron a cinco personas para lograr trasladar al paciente, de 97 kilos de peso, de su cama en el hotel a la ambulancia. "Estamos seguros que la ausencia de una cama articulada, que permite cambiar de posición al usuario, ha tenido que ver en esta crisis que ha sufrido", cuenta.

Lo más triste es que Antonio Miguel ya había logrado, a través de Anfane, una cama articulada. "Pero nos ha sido imposible trasladarle a la cama porque hace falta personal especializado y nos hemos encontrado con numerosos problemas", explica Cidres. Para empezar, los allegados de Antonio Miguel llamaron al servicios de emergencias del 112, quienes les derivaron a los servicios de Asuntos Sociales del Ayuntamiento de Pozoblanco que, a su vez, pasó el asunto a la Policía Local del municipio.

"Cuando los agentes llegaron a la habitación se negaron en redondo a mover al paciente porque, lógicamente, no estaban ni preparados ni formados para eso y podían ocasionarle alguna lesión. Algo que nosotros comprendimos", prosigue el responsable de Anfane. Por tanto, se optó por una nueva llamada al 112. "Esta vez dijeron que no podían hacer nada porque no se trataba de una urgencia sanitaria y nos derivaron a los bomberos", relata Cidres. Finalmente, el responsable de Anfane contactó con los servicios de Asuntos Sociales del Consistorio, quienes se disponían a actuar este martes. Pero ese día, Antonio Miguel sufrió la crisis de tensión y fue trasladado de urgencias al hospital.

Mientras tanto, la familia ha logrado tramitar la petición de urgencia para que Antonio Miguel sea trasladado a Canarias, de donde es natural, y ser atendido allí. "La familia lleva desde 2014 esperando a obtener una plaza en un centro especializado, pero mientras eso ocurre, podría ser alojado en una residencia para mayores, donde estaría atendido", termina Cidres.

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