Colegio Británico: formación para un mundo en cambio

Colegio Británico de Córdoba | MADERO CUBERO

Ya quedaron atrás los tiempos en los que la simple tranmisión de conocimientos suponía el eje de la educación. Así lo entendió, desde hace ya algo más de dos décadas, el Colegio Británico de Córdoba. En pleno corazón de la ciudad se enclava un centro pionero y referente de la formación de calidad en nuestro país. Más de medio millar de alumnos -desde los tres años hasta el Bachillerato- siguen un programa educativo basado en el currículum nacional de Inglaterra y Gales, junto con los programas obligatorios de lengua y cultura española en castellano. Su búsqueda de la excelencia ha encontrado frutos. Tres de sus alumnos han conseguido una plaza en la Universidad de Cambridge y otros muchos han podido entrar en las mejores universidades de España o Estados Unidos para estudiar carreras que exigen un alto nivel para acceder.

“Un niño feliz aprende mejor”, afirma Howard Thomas, director del British School, quien subraya la necesidad de de potenciar “las destrezas y la imaginación” para que los alumnos se conviertan en adultos con sentido crítico y capacidad para ser actores en un mundo que está en continuo cambio. El colegio educa y forma a los alumnos para que desarrollen una firme y sólida base ética personal, fundamentada en el respeto mutuo y en el cuidado y atención a los demás, presidida por un profundo sentido de la responsabilidad. Para Thomas, todos los procesos deben estar “enfocados al niño” para lograr que, finalmente, éste desarrolle su mayor potencial. El director del Colegio Británico se muestra convencido de la eficacia de la metodología, colocando “el listón muy alto” porque “todos podemos llegar más lejos de lo que pensamos”.

PREGUNTA. ¿Cómo y por qué se creó el Colegio Británico de Córdoba?

RESPUESTA. Se creó en 1998 como iniciativa de un colectivo de padres que quería una alternativa a la oferta educativa que había en aquel momento en la ciudad. Era importante para ellos el idioma inglés y la metodología de la educación británica, además del prestigio que ésta supone.

P. ¿Qué papel juega la relación con las familias en el proceso educativo?

R. Los padres son muy importantes y, además, el colegio fue iniciativa suya. Ellos forman parte del día a día en el colegio. Con respecto a los niños más pequeños, existe un contacto permanente entre el centro y las familias. Estas reciben información sobre lo que pasa en el colegio durante todo el día. En todos los niveles están involucrados en el aprendizaje de sus hijos. Reciben información sobre los contenidos que se imparten y el progreso de los alumnos. Además, tienen acceso a los profesores no solamente en los días de tutoría, sino también en citas cuando ellos quieren con cualquier profesor. Es importante la cooperación de los padres porque personalizamos la educación. Sin que los padres estén en el proceso sería importante. Las relaciones son muy buenas, hasta tenemos un viaje a la nieve cada año de niños, padres y profesores que es una experiencia que sale muy bien.

P. ¿Cuál es la filosofía del centro?

R. El enfoque está sobre el niño. Realmente, la enseñanza está personalizada. Cada alumno aprende al nivel apropiado. Aquellos que tienen más dificultades reciben apoyo y no se frustran. A los alumnos más brillantes se les estimula continuamente para evitar el aburrimiento. Los programas están personalizados de tal manera que se adapta el currículum para satisfacer las necesidades del alumno, en lugar de que éste tenga que adaptarse a un currículum inflexible. Decimos que un niño feliz aprende mejor, es decir, hay que tener el enfoque sobre él, con buenas relaciones entre profesores, alumnos y familias. Ponemos el listón muy alto en todo lo que hacemos porque estamos convencidos de que todos podemos hacer más de lo que pensamos, siempre con autoestima y buen trabajo en equipo.

P. ¿Cuáles son los elementos diferenciales, además del uso de lengua inglesa, con otras ofertas educativas?

R. Impartimos la enseñanza en el Colegio Británico como si fuese un colegio en Londres, junto con los programas obligatorios de lengua y cultura española en castellano. Ofrecemos un Bachillerato que permite el libre acceso a las universidades públicas y privadas en España, más el Reino Unido, Estados Unidos y otros muchos países. El colegio se destaca por una excelencia en Ciencias. Tres de nuestros alumnos tienen ya plaza en Cambridge a partir de septiembre. Uno estudiará Bioquímica, otro Medicina y otro Informática. Hay una mayoría de alumnos que eligen carreras técnicas. Pensamos en el futuro laboral de los alumnos y eso significa que en las clases hay mucho trabajo de equipo, aprendizaje basado en la investigación y una metodología muy moderna. Tenemos programas adicionales como educación para la salud, orientación universitaria, aprendizaje independiente y muchos debates. Muchos de alumnos han sido seleccionados para representar a España en el Parlamento Europeo de los Jóvenes, que tuvo lugar en Georgia. Hacemos también muchos viajes y excursiones dentro y fuera de España.

P. Después de 20 años de implantación, ¿cuáles son los retos del futuro del Colegio Británico?

R. El mayor reto es educar para un mundo en contínuo proceso de cambio rápido. Les preparamos para el mundo laboral del futuro. Tenemos que enseñar más destrezas en general y potenciar la creatividad, que serán elementos necesarios en el futuro. Hay que saber trabajar tanto en equipo como de forma independiente, además de saber entender el papel de la tecnología. Hay que hacer frente a un mundo muy complicado porque va en dirección contraria a la empatía. Los jóvenes del futuro van a necesitar flexiblidad, saber hablar en público y tomar decisiones inteligentes.

Etiquetas
stats