CCOO denuncia que Reina Sofía recorta el aceite de oliva a los pacientes

Una paciente en un hospital.
El sindicato acusa al centro de sustituir las tortillas de patatas elaboradas en la cocina por tortillas precocinadas

El Sindicato de CCOO Sanidad ha denunciado a través de una nota de prensa que en el Hospital Universitario Reina Sofía ha decidido realizar nuevos cambios en las dietas de los pacientes ingresados retirándoles el aceite de oliva, básico en la llamada dieta mediterránea, por el aceite de girasol, alto oleico para frituras, además de sustituir las tortillas de patatas elaboradas allí en la cocina por tortillas precocinadas de línea fría.

Lo llamativo del asunto, según el sindicato no es sólo que Córdoba es la segunda provincia, tras Jaén, en producción de aceite de oliva de elevada calidad, sino que, además, el Hospital Reina Sofía ha dejado de poner en valor su cocina y el servicio que prestan sus trabajadores y trabajadoras, a pesar de tener en su haber “uno de los mejores estudios realizados sobre los beneficios del aceite de oliva, a cargo de los doctores Francisco Pérez Jiménez y Justo Castaño Fuentes, avalado por el doctor Pérez Miranda”, directivos del Instituto Maimónides de Investigación Biomédica de Córdoba (IMIBIC), “empleando en ello muchos recursos humanos y económicos, para obtener magníficos resultados en las conclusiones de los beneficios del aceite de oliva”, ha asegurado la secretaria del Sindicato Provincial de Sanidad y Servicios Sociosanitarios, Teresa Juanico.

Y, a pesar de estos estudios, la subdirectora de Servicios Generales del Área de Hostelería, Rosa María Fernández Robles, insiste en su afán economicista, con lo que desde CCOO se sospecha que hay además “otros motivos ocultos y sigue recortando en la calidad de las comidas de los pacientes”, ha añadido Juanico.

CCOO ya denunció hace un par de años el cambio del sistema de las meriendas que el complejo hospitalario ofrecía a los pacientes ingresados por los recortes, pasando, en principio, de una merienda en caliente a una de línea fría, con la consiguiente merma de calidad en los alimentos que se incluían en la dieta hospitalaria. Después, se incluyeron en la línea de víveres los productos deshidratados, elaborados de croquetas, flamenquines o albóndigas y, finalmente, antes de la retirada del aceite de oliva y las tortillas elaboradas en cocina, se introdujo el fiambre envasado.

“Entendemos que atenta contra la calidad prestada al usuario de la sanidad pública y el bienestar de los pacientes y, por tanto, la merma de calidad repercute indirectamente también en la salud”, ha apuntado la responsable de sanidad, “bastante conlleva estar ingresado en un Hospital o someterse a largos y tediosos tratamientos, como para que el sistema sanitario público te facilite una dieta de línea fría, precocinada y poco apetecible”.

Desde CCOO se denuncia que esta nueva situación implica un criterio economicista, al igual que ocurre en recursos humanos, puesto desde hace unos años se ha mermado la plantilla de la cocina en más de 50 personas. Y es que la totalidad de los profesionales que están en cocina han propuesto a la empresa la posibilidad de elaborar ellos todos estos productos que vienen preparados (croquetas albóndigas, flamenquines), pero, lógicamente, con un mínimo de personal suficiente para elaborarlas. Pero la Dirección insiste en que no dispone de presupuesto económico para mantener la plantilla del Servicio de Cocina, algo que contrasta con el presupuesto que los directivos del Reina Sofía han cobrado por cumplimientos de objetivos, con sueldos extra de hasta casi 12.000 euros.

CCOO denuncia, una vez más, que el sistema sanitario público “se está destruyendo a paso de gigante” y que “los pésimos gestores de nuestra sanidad pública ponen en bandeja las externalizaciones y privatizaciones”.

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