Los bomberos de Córdoba capital fueron los primeros rescatistas en llegar al Alvia
Una semana complicada las que han tenido que soportar todos los miembros del Ayuntamiento de Córdoba, así como los componentes del dispositivo de seguridad que han participado para paliar los daños en el accidente ferroviario de Adamuz ocurrido el pasado sábado. Tras el luto nacional que ha culminado este viernes, José María Bellido, alcalde de Córdoba, ha comparecido ante los medios de comunicación junto a miembros de Policía Local, Protección Civil, Cruz Roja y con Daniel Muñoz, jefe de los Bomberos de la capital participando en parte del discurso, admitiendo que el equipo de El Granadal fue el primer equipo en llegar al tren Alvia.
Tras 100 horas de trabajo intenso, Bellido ha realizado un balance para analizar la respuesta municipal ante el grave accidente ferroviario, calificado como el mayor de alta velocidad en toda la historia de España. Un evento que ocurrió con la activación de los servicios de emergencia de Córdoba, que se produjo el domingo a las 20:40:34. Apenas dos minutos después, el dispositivo del parque de El Granadal salió hacia el lugar del siniestro, llegando a la zona a las 21:21 horas. Según ha confirmado Muñoz, los bomberos de Córdoba capital fueron los primeros rescatistas en llegar específicamente al tren Alvia.
En total, se movilizaron 60 efectivos iniciales entre Policía Local, Bomberos y Protección Civil. Daniel Muñoz explicó que, al llegar, se establecieron dos sectores de trabajo: mientras los bomberos del Consorcio de la Diputación se centraron en uno de los trenes, los efectivos municipales volcaron todos sus esfuerzos en el Alvia.
El trabajo en la 'zona cero'
El jefe de Bomberos ha descrito la situación como “muy dura”, donde el objetivo inicial fue la evacuación y liberación de personas atrapadas mediante maniobras de excarcelación en coordinación con el 061. El impacto en el Alvia generó grandes dificultades, requiriendo incluso el uso de maquinaria pesada para poder acceder a los vagones y extraer a las víctimas.
A lo largo de la semana, Muñoz ha explicado que participaron un total de 70 efectivos de bomberos del Ayuntamiento. Con el paso de las horas, las labores de rescate de supervivientes se transformaron en la recuperación de cadáveres, un proceso que ha calificado como una experiencia que “ha sobrepasado a todos”. Debido a la dureza de las imágenes vividas, el personal recibirá apoyo psicológico y de salud mental brindado por la Junta de Andalucía.
Más allá del rescate, el Ayuntamiento desplegó un operativo humano de más de 300 personas. Se habilitó el Centro de Educación Ambiental para acoger a ocho heridos que recibieron el alta esa misma noche y se encontraban en situación de desamparo.
Posteriormente, el Centro Cívico Poniente Sur se convirtió en el punto neurálgico para la atención a las familias, gestionando a 43 de las 45 familias de los fallecidos. Bellido destacó que se buscó un espacio alejado del Instituto de Medicina Legal para garantizar la intimidad y ofrecer un acompañamiento centrado en el consuelo. “Ha habido momentos donde la mejor noticia que podíamos trasladar era que ya había sido localizado el cadáver de un familiar”, relató el alcalde sobre el doloroso ambiente de trabajo.
Una ciudad volcada
Bellido, visiblemente emocionado, ha expresado su “orgullo sano” por la respuesta de la sociedad cordobesa. Además, ha destacado la colaboración de Autacor para traslados gratuitos, así como de asociaciones hoteleras y empresas que ofrecieron alojamiento y manutención gratuita a las familias. Además, las donaciones de sangre se triplicaron en Córdoba durante la emergencia.
El alcalde ha resumido la gestión en tres pilares: gestión, empatía y lealtad institucional, especialmente con la Junta de Andalucía y el Gobierno. Finalmente, tuvo palabras de especial recuerdo para Samuel Ramos y Mario Jara, los dos cordobeses fallecidos en la tragedia. “Hemos demostrado que cuando trabajamos juntos somos más fuertes y la sociedad saca su lado humano”, concluyó visiblemente emocionado.
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