Flamenca fusión

.

https://www. youtube. com/watch?v=acjRixeiiS8

No estoy para sevillanas: que pongan una rumba de Bambino, un Seee-aacaboó de María Jiménez, un whisky doble con trinque de Redbull, que me voy de feria y necesito un traje de flamenca, un reírme del mundo con las gafas de sol de la Martirio, un tráiler de Carmen Maura con la firma de Almodóvar.

Lo normal -a estas alturas festivas- es tener planchado el vestido y perfectamente estudiado el estilismo, el tocado floral, el mantón y la peineta, pero no es el caso de las almas que se enredan en el caos y que solo por casualidad y quizás en el último minuto, hallan el traje de gitana más bonito de esta vida (loca, loca, loca...).

De lo visto en pasarelas y escaparates y en el blog magistral ‘Mamá de Mayor Quiero Ser Flamenca’, el ídem ‘Entre cirios y volantes’ y la revista Flamenca Surrealista, me atraen especialmente lo más simple y las faldas rocieras; que se afianza el pantalón flamenco; las camisas maravillosas para combinar con lo anterior, la excéntrica innovación de diseñadores como Andrew Pocrid –otro genial cordobés-, y, en el otro platillo de la balanza, las propuestas clásicas de lunar y perfección que convierten en una diva a quien las lleva, la abundancia de flecos, la espalda o los hombros al descubierto.

En contraposición, algo me descolocan esas mangas con volantes desmesurados que únicamente se defienden las flamencas muy espigadas, y el sin-gusto de hibridar la moda de ceremonia y la flamenca en extraños trajes con aires de madrina de boda, costumbrismo cuasi chulapo y lazos por doquier. Cierto. Es fusión, pero no precisamente el flamenquito de Omega, Lagartija Nick o Los Planetas con el que puede compararse un traje de volantes cool y rompedor. De cualquier modo, vence la seducción y la hermosura en el 99,99% de los trajes.

Mientras se busca y se curiosea para elegir indumentaria flamenca, son muy recomendables las visitas a Trinitrán, Aldebarán, Juana Martín, Pilar Vera, donde un vestido de ensueño se puede financiar hasta en doce meses sin intereses, o la palmeña Sara de Benítez, entre otros talentos del mantoncillo y el volante.

Por si hace fresco no olvidemos el mantón. Nos esperan las Cruces y la Batalla de las Flores, las ferias de abril y de mayo (y suma y sigue) y el Concurso y el Festival de los Patios de Córdoba, ¡qué es muy grande! (y archiconcurrido).

Nota: Las menciones a marcas y productos no llevan aparejada ninguna contraprestación.

Etiquetas
Publicado el
29 de abril de 2017 - 09:56 h
stats