¡Espíritu de Mourinho, sal del Córdoba CF!

Será que tó lo malo se pega. Será. Pero reconozco que tiene mérito. Es muy difícil cabrear a todo el mundo a la vez. Y más en un país tan dividido como España en el que pase lo que pase siempre tomamos partido. Pero últimamente veo a dos personas en el mundo del fútbol con una capacidad exagerada para generar unanimidad en su contra.

Uno es Mourinho. Por si no lo saben, es un señor que se dedica a azuzar a sus futbolistas contra los árbitros y mete dedos en los ojos de entrenadores rivales. Con su permanente cara de asco, le ha hecho un daño terrible a la imagen del Real Madrid. Creo que hoy es probablemente el club más odiado del mundo.

El otro es el actual presidente del Córdoba CF, Carlos González, poseído por el espíritu de Mourinho. González es un señor de Madrid, un empresario al que Prasa le vendió un club en concurso de acreedores. Dicen que su mayor aspiración en la vida es acabar presidiendo el Real Madrid. Quizás por eso se comporta como Mourinho. Quizás por eso desprecia a todo aquello que se le ponga por delante. Quizás.

Desde siempre, Córdoba se ha portado más que bien con el Córdoba CF. Por si no lo saben, la mayor inversión del Ayuntamiento en la Democracia ha sido el estadio. Cierto es que lo ha tenido que construir dos veces. El Nuevo Nuevo Estadio del Arcángel no es del Córdoba CF. Es de los cordobeses. Es del Ayuntamiento. Por eso, si usted mañana quiere fundar un equipo de fútbol profesional en la ciudad (debería estar loco perdido) el Ayuntamiento no tendría más remedio que cederle el uso del estadio de la misma manera que hace con el Córdoba CF.

Además, si con alguien ha sido complaciente la prensa en Córdoba ha sido con el Córdoba CF. Lo que habría dado cualquier alcalde por recibir las críticas por parte de la prensa que ha recibido cualquiera de los presidentes del club. Y eso que el Córdoba CF ha tenido presidentes para ser algo más que criticados. La afición tampoco suele tomarla con la directiva. Es más de darle caña a los árbitros, a los futbolistas que no corren, a los entrenadores que no hacen los cambios oportunos o a los jugadores del equipo contrario.

Pero Carlos González está consiguiendo con una política bastante incomprensible cabrear a todo el mundo y que esos tabúes salten por los aires. Sin conocer muy bien los motivos, el club ha decidido vetar la presencia en los partidos de algunos medios de comunicación. ¿El argumento? La audiencia de cada medio. Si no tienes audiencia suficiente (para eso llegó a publicar el EGM en la web oficial del club), no entras. Da igual que tengas más de 2.000 lectores diarios (como es el caso de este medio). Esos 2.000 lectores diarios no tienen derecho a leer la información del Córdoba CF aquí. La semana pasada, en el Nou Camp, el FC Barcelona acreditó y dio pases de prensa a medios de comunicación que el Córdoba CF había rechazado. En el partido de ida, yo mismo tuve que pagar 70 euros por trabajar y escribir una contracrónica desde el Fondo Sur del Arcángel. Mientras, todos lo vimos, los dueños de dos discotecas famosísimas de la ciudad portaban un peto de fotógrafo de prensa en la banda y se intentaban hacer fotos con Messi. Grandioso.

Pero este señor con barba no sólo está cabreando a la prensa. El único patrimonio que tiene el Córdoba son sus futbolistas. Pepe Díaz es un cordobesista de los pies a la cabeza al que se ha despedido de mala manera. En el mercado invierno, con nocturnidad y alevosía y usando su despido para atacar de paso a futbolistas que no querían irse, el club ha prescindido de un delantero que quizás ya no estaba para estos trotes pero se ha esforzado como nadie con un equipo que cogió en Segunda División B. La política de a ti te renuevo, a ti no, a ti te dejo que generes mal ambiente también es excelente, señor González. ¡Hip, hip, hurra!

El presidente también está desquiciando a la afición. Las peñas llevan meses cabreadas porque el club ya no tiene gestos con ellas (muchas sólo piden poder compartir una cerveza con un futbolista en un perol de hermandad, futbolista al que no dejan ir, no vaya a ser que se emborrache). El club manda comunicados bastante chusqueros a algunos sectores de aficionados con un objetivo absolutamente incomprensible.

Pero es que ahora el Córdoba CF también está cabreado con el Ayuntamiento. Al alcalde de Córdoba, José Antonio Nieto, le hicieron una encerrona antes de los partidos de Copa del Rey con el Barça. Lo convocaron a una reunión al Fondo Norte donde están las oficinas del club (ojo, que el Fondo Norte es propiedad del Ayuntamiento, por tanto, es la casa donde gobierna el alcalde) para arrancarle más dinero. Que si nos hace falta esta obra, que si recalifícame estos terrenos para una ciudad deportiva, que si acábame el Fondo Sur, que si esto que si lo otro. Y el alcalde dijo que no, que no tocaba. Que estamos en tiempos de recortes y tal. ¿Qué hizo el club? Avisó a un fotógrafo de que el alcalde estaba allí y zás, fotaca que te crió para presionarle.

Aplauso cerrado. Bravo.

Toda la ciudad cabreada.

Y eso sin contar los vídeos que, sinceramente, a mí me hacen bastante gracia, sobre todo el del Rey.

Señor González, ¿por qué está usted tan cabreado con Córdoba? Ya que le gustan tanto los vídeos, le recomiendo una película: The Dammed United. A ver si se va enterando un poco de qué va esto del fútbol y de los sentimientos.

http://youtu.be/G_QiKT-6hlo

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Publicado el
15 de enero de 2013 - 03:19 h
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