España es diferente

No hay nada más español que el despelleje mutuo. Creo que no ha habido catástrofe nacional que este país haya afrontado con unidad en su historia contemporánea. Desde la invasión francesa hasta los atentados del 11M, pasando, desde luego, por la crisis del coronavirus. Hasta la tan admirada Transición tuvo su brutal enfrentamiento. Hubo muchos muertos, muchos asesinados por la extrema derecha y también por ETA. Y la Constitución se aprobó pero desde luego no por unanimidad. La mitad de Alianza Popular, por ejemplo, optó por abstenerse.

Son ejemplos. Por eso debe sorprender poco que España, a diferencia del resto del mundo, sea diferente también a la hora de afrontar la que está siendo su mayor catástrofe desde la Guerra Civil. Mientras en Francia, Alemania, Italia y Reino Unido ha habido consenso nacional en lo que hay que hacer, en España hemos optado por liarnos a garrotazos los unos con los otros. Solo hay que asomarse a Twitter y a algunos grupos de Whatsapp para comprobar el nivel de odio, que sobresale por encima del dolor ante los miles de muertos que se acumulan en el país.

En esto, por supuesto, España es diferente. Y así nos lo están diciendo desde fuera. Se suceden las publicaciones de la prensa internacional alucinada con el enorme nivel de crispación que vive el país, con la capacidad de penetración que tienen los bulos contra el rival político y con la maldad intrínseca que esconden.

No quiero personalizar porque entiendo que todos se están equivocando. El Gobierno por no contar ni con la oposición para tomar decisiones. Es un Ejecutivo desbordado, que improvisa a cada minuto y que trata a la población como si fueran niños. Sí, creo que los españoles están preparados para lo peor y lo están demostrando. Hay un enorme nivel de cumplimiento de la cuarentena y creo que ya hemos asumido que nos toca vivir en el apocalipsis. El Gobierno podría reconocer que estamos entrando en el mayor agujero negro de la historia democrática. Ya tocará, en el futuro, vender optimismo.

Y desde luego la oposición por una operación de acoso y derribo salvaje que deja ya en pañales a lo del 11M. ¿Qué pretenden, derribar a un Gobierno en mitad de la mayor crisis humanitaria del país en los últimos 80 años? ¿Se imaginan a un país descabezado y sin Gobierno? ¿O es que algunos aspiran a que los que tomen las decisiones no sean los que eligen los ciudadanos sino otros señores autoritarios? No entiendo nada.

España es diferente. La confianza de los ciudadanos en el Gobierno se ha desplomado, a diferencia de lo que está pasando en otros países, según la última encuesta de Metroscopia. Pero me temo que la confianza en la oposición está más o menos al mismo nivel. Qué pena todo.

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4 de abril de 2020 - 13:47 h
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