Hoy empieza todo

Veintinueve concejales, dirigidos por PePeNieto, se sientan una mañana, dieciséis de ellos deciden cerrar el servicio de la Escuela Infantil Municipal, llega la tarde y abandonan el ayuntamiento "satisfechos" del deber cumplido. Alegan, para ello, la necesidad de ahorrar, el mismo argumento que les ha servido para echar a una treintena de trabajadores públicos, a pesar de que, en las últimas semanas, han vendido que la situación económica está ya controlada. Por lo que conozco, no se ha pedido ningún informe sobre lo que va a pasar con los niños que, actualmente, están usando dicho equipamiento, nada sobre si les puede afectar cambiar de maestros, de compañeros, si encontraran plaza sin dificultad, ... Sin querer hacer un drama, lo cierto es que solo existe una justificación económica que, además, falsea la realidad. Por un lado, se habla de un coste de personal del que no van a desprenderse, puesto que van a ser reubicados en otros servicios, que sin duda son considerados más importantes. Por otro lado, incluyen el posible beneficio a lograr si el edificio es alquilado, sin que sepamos si hay algún plan al respecto. ¡Qué importa! Aquí solo consiste en cerrar el servicio, que ya estaba sentenciado, acusado de ikastola (siempre la derecha con el odio a lo vasco).

No puede dejar de venirme al recuerdo la película "Hoy empieza todo" de Bertrand Tavernier. Una sencilla gran película, rodada como un documental, donde una escuela infantil francesa, dirigida por Daniel Lefebvre (Philippe Torreton), se convierte en la única institución capaz de afrontar los problemas de la sociedad que les rodea. En plena crisis económica, con desmantelamiento industrial, paro, recorte del gasto público, carencias básicas sociales, el ayuntamiento, los responsables de educación, los servicios sociales solo saben hablar de la falta de presupuesto, mientras los problemas se acumulan en el centro infantil.  La política aparece intentando dar una imagen positiva, huyendo de aquello que no le interesa, entre lo que se encuentra ese director comprometido, que relega su vida personal a su trabajo social. Al igual que en nuestra ciudad, si por los que mandan fuera, la escuela ya estaría cerrada.

¡Qué casualidad! Ya en la época de Herman Merino, los peperos intentaron cerrar la escuela, para lo cual se solicitó, incluso, un dictamen al Consejo social, lo que ahora no se ha producido, no vaya a ser que tengan otra opinión y les fastidien los planes. Tras encierros y negociaciones, la propuesta final fue solicitar a la Junta que se encargara del centro o que lo conveniara. Ante la respuesta negativa de la Junta, el PP optó por continuar con el servicio que se consolidó con los gobiernos de IUCA. Así fue, Los gobiernos de la faraona Aguilar hicieron de la Escuela Infantil un pequeño juguete con el que pretendían demostrar su política educativa y enfrentarse a la propia Junta de Andalucía. En dos ocasiones, los programas electorales defendían, ya no cerrar la escuela infantil, sino extender por la ciudad una red de escuelas, lo que no era sino una verdadera locura.

La creación de escuelas infantiles municipales fue una iniciativa que se fue generando en los años ochenta y noventa, sobre todo, en la zona levantina y Cataluña. En Andalucía, se creó alguna para ir solventando las carencias del modelo en formación, pero insuficiente, de la Junta de Andalucía. La escuela municipal se caracterizó, desde el principio, por defender el ciclo 0-6 años que, a nivel autonómico, estaba separado entre las guarderías (0-3 años), gestionadas por servicios sociales o empleo, y las escuelas infantiles (4-6), dependientes de educación. Esa diferencia de modelo impidió en numerosos momentos que se pudiera hacer cargo la Junta del servicio. IUCA anteponía su modelo a la gestión.

Una vez que se han definido ambos ciclos como educativos y, por tanto, la Consjería de Educación aglutina todas las competencias, no hay ninguna razón para que la escuela se mantenga fuera de la red educativa andaluza. Pero IUCA y PSOE no se entendieron nunca, como sucedió con la red de centros de adultos, consiguiendo solamente enturbiar el funcionamiento de estos servicios. No es de extrañar, pues, que tampoco el PP lo haya logrado, aunque parece que ni siquiera lo ha intentado seriamente, obsesionado por eliminar la "ikastola comunista".

Por eso, tengo una sensación ambivalente. Creo que ha sido una cabezonería innecesaria mantener una escuela infantil municipal, la única para toda la ciudad, por lo que el servicio siempre sería insuficiente. El ayuntamiento no tenía necesidad de seguir asumiendo esta competencia, una vez que la Junta de Andalucía estableció la red andaluza. Pero, también, me causa pavor la facilidad con la que la derecha y la tecnocracia se desprende de servicios públicos mientras se sigue potenciando la escuela privada. Con qué facilidad se aferra uno a la mentira de los números y se olvida que detrás de ellos hay personas, niños, en este caso. Para el director Lefebvre de Tavernier, no había duda, debe priorizarse la atención social a los balances. Cada día volvía a ser el primero en la lucha por la defensa de lo público: ¿Qué piensan ustedes?

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23 de enero de 2013 - 07:00 h