El hechicero

Felicidades Rafaeles y Rafaelas. Disfruten del sol de primera hora, salgan a los Villares y peroleen de lo lindo. Saquen al custodio a que reparta bendiciones y alumbre el camino de la selección cordobesa de políticos y políticas. Disfruten de la cordobesidad como nunca antes hicieron y sobretodo den gracias al Señor. Yo tengo una teoría, con menos fiabilidad que la previsión de déficit del Gobierno, pero teoría es. Lo de sacar santos a la calle, más que por diversión y recogimiento místico, es por pura física. Convendrán conmigo en que ya estoy muy pesaíto con esto de hablar de santos, pero es que amigos, en nuestras latitudes, hablar de meteo es casi decir amén. Verán, la cosa es bien simple, tiempo ha, cuando no llovía, el hechicero de la tribu pegaba cuatro brincos alrededor del fuego, si volvía a llover, el hechicero se ganaba el pan, si seguía sin caer gota del cielo, al hechicero se le sazonaba con albahaca.

Bien, ¿se acuerdan de Rafael? Hace justo una semana dije que existía la remota posibilidad, pero posibilidad al fin y al cabo, que justo el día de hoy nos aguase las fiestas una nube con el nombre del custodio. Pues bien, se ve que mi mala leche interpretó a destiempo el poso del café donde veo si lloverá o no, y por cuatro míseras horas, lo que pudiera haber sido castigo divino, se convertirá en regalo celestial. Hacía 50 años que el Arcángel Custodio de la ciudad no salía en procesión, y justo hoy, cuando el custodio haya pasado lista ante la corporación municipal, empezará a afectarnos el primero de muchos frentes atlánticos. Vamos al grano.

Lo que va a ocurrir, o al menos puede ocurrir, es lo siguiente. El descenso de una profunda depresión atlántica, de origen ciclónico (Rafael), desde Terranova hasta Azores, va a derivar en una circulación atmosférica en "omega", facilitando la entrada de continuos frentes muy húmedos que al encuentro con masas de aire frías o muy frías, generarán una gran inestabilidad al sur de la Península. Ahora en castellano. Lluvia, mucha, desde hoy mismo, hasta vete tú a saber.

Me pongo serio y les explico. En nuestras latitudes, en cuanto a meteorología se refiere, el tiempo no es algo casual, ni fruto del cabreo divino, ni siquiera es algo provocado por los deseos de quienes hacen profesión de la meteo, que va, es algo un poco más serio y complejo de explicar. Verán, los de Córdoba decimos que tenemos dos estaciones, la del "hace frescoño" y la de "hace un calor de la hostia". Ambas estaciones, como todos saben, son producto del ángulo de rotación terrestre, en invierno el hemisferio norte recibe los rayos del sol más inclinados, con una relación calorífica por unidad terrestre mucho menor que en verano, de modo que este tiende a enfriarse cuando los días son cortos, y a calentarse cuando son más largos. Ese enfriamiento es mucho más acusado cuanto más al norte, actuando el ártico como una suerte de congelador natural, que viene a regular la relación térmica de la Tierra. Nuestra atmósfera, como habrán comprobado alguna vez viendo el tiempo de la Primera, se rige por un inamovible régimen de circulación, de izquierda a derecha a este lado del Ecuador.

Ahora bien, esta circulación tiene dos modos de comportamiento, por así decir. Por un lado, estaría la circulación zonal, o circulación normal, donde las bajas presiones tienden a circular en latitudes norteñas debido a una fuerte corriente de aire en capas altas de la atmósfera (entre la troposfera y la estratosfera, algo más bajo desde donde se tiró el pirado ese), que se llama Jet Stream o Corriente en Chorro, y que tiende a circular en torno a latitudes donde se sitúan las Islas Británicas,  y que es muy típica del verano. Dicha circulación normal, conforme se va enfriando el hemisferio norte, tiende a bajar de latitud, hasta situarse en torno al norte peninsular. Pero puede ocurrir en ocasiones, que dicha circulación zonal se rompa, bajando aún más la posición de la corriente de chorro. Cuando esto ocurre, la posición del Jet hace que existan importantes desalojos de las masas de aire polar hacia el sur, y que la zona más afectada por la entrada de borrascas atlánticas sea el sur peninsular.

Traduzco de nuevo, circulación atmosférica normal, invierno seco de cojones, circulación atmosférica "rota", manita de pintura al cuarto del niño en primavera, ¿se me entiende ahora? ¿Entonces Rafael? Rafael, o ex-Rafael, nos viene a certificar, al menos durante la siguiente semana, lo que las cabañuelas que usan los de la meteo ya venían susurrando desde hace unos días, que el Jet se nos baja hasta nuestras latitudes y las entradas de bajas presiones se van a colar Guadalquivir arriba. Lo que Rafael ha venido a provocar es la rotura de la circulación zonal, desgajando en dos el anticiclón de las Azores, uniendo a este, al menos temporalmente, con otro de los anticiclones fijos en el sistema atmosférico, el groenlandés. Para que se hagan una idea, este "desgaje" provoca una suerte de aislamiento del azoriano en el Atlántico Norte, creándose un pasillo en latitudes más bajas por donde discurren las depresiones que se forman en el Caribe, con la importantísima carga de humedad que arrastran. Tanto el modelo americano como el europeo no ven fin a la situación de perturbaciones que acabarían entrando por el Golfo de Cádiz. ¿Lo pillan? Que nos vamos a mojar, vamos. Para que se hagan una idea y sin mentar demasiado a la bicha, este tipo de circulación coincide con la de diciembre de 2009, aquella que rompió una larga sequía con unas tristes inundaciones que todos recordarán. Así que ahí tienen al Custodio, velando por nosotros para que no pasemos sed, dando crédito a mi teoría de que meteorología y religión, la misma cosa son.

Etiquetas
Publicado el
24 de octubre de 2012 - 08:00 h
stats