La integridad vale más que un gol

La formación en valores y el fomento de la buena práctica deportiva son los ejes del Taller de Integridad de la LFP, que este lunes fue impartido a jugadores de base del Córdoba

Los goles y las victorias son, sin lugar a dudas, la esencia del fútbol. Aunque existen cuestiones no menos importantes, o quizá más. Sin ir más lejos, como en cualquier deporte, pero en el balompié con mayor razón si cabe por ser el más seguido, debe primar el juego limpio. Ésa es la idea que pretende transmitir la Liga de Fútbol Profesional (LFP) a los jóvenes de las categorías inferiores de cada uno de los clubes que forman parte de sus competiciones -Primera y Segunda A-. Se trata de una tarea de difusión de buenas prácticas tanto en el terreno de juego como fuera del mismo que realiza a través de su Departamento de Integridad, que cumple poco más de un año desde su creación, por medio de un taller que este lunes ofreció a jugadores en edad infantil, cadete y juvenil del Córdoba.

Con esta iniciativa, la LFP tiene la intención de formar a los futbolistas en categorías de base en valores como el respeto al árbitro, el rival o a los aficionados, así como mostrar los riesgos de otras prácticas como el dopaje o el fraude. El encargado de acercar todas estas cuestiones a los jugadores blanquiverdes fue el director del citado Departamento de Integridad de la LFP, Manuel Quintanar, quien entre otras cosas recordó que "no os van a regalar nada cuando lo hagáis bien, pero sí os van a castigar cuando lo hagáis mal". Así quiso hacer referencia a las consecuencias que tiene una actitud negativa en torno al fútbol, que también afecta al club al que representan los deportistas. No en vano, cuando saltan al campo tienen la responsabilidad de defender un escudo.

Entre otras cuestiones, Quintanar explicó la necesidad de evitar actitudes que puedan significar una incitación a la violencia o un trato vejatorio a otros, ya sean rivales o incluso compañeros. En ese sentido, insistió en la importancia que tiene el respeto a la diversidad, visto en relación al color de piel, la raza, la nacionalidad, la orientación sexual o la condición social o económica. La intención, por tanto, es impedir que exista racismo u homofobia, así como actos de agresión, que no sólo pueden ser físicos. Sobre ese tipo de comportamientos, aseguró el director del Departamento de Integridad de la LFP que debe haber "tolerancia cero".

Pero todas esas cuestiones tienen cabida también fuera del terreno de juego, por lo que Quintanar reiteró que se ha de tener cuidado con el uso de las redes sociales. Un determinado comentario fuera de lugar ya es suficiente en ocasiones para promover malas prácticas en un recinto deportivo, aunque no fuera ésa la intención. Además, los jóvenes futbolistas del Córdoba recibieron información sobre actitudes que suponen un fraude o una trampa en el desarrollo de las competiciones, como lo son el dopaje, la participación en apuestas en campeonatos propios o el amaño de partidos. En definitiva, se pretende fomentar una formación rica en valores personales, que son fundamentales también para un buen crecimiento deportivo.

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18 de noviembre de 2014 - 13:38 h
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