Lo nunca visto en el filial: un inicio para la historia

Formación inicial del Córdoba CF B en su partido ante el Arcos en la Ciudad Deportiva | ÁLEX GALLEGOS

Memorable. Es posiblemente la manera más acertada para definir, en una palabra, el inicio que protagoniza. Porque hace historia y reescribe la suya misma. El Córdoba B completa hoy por hoy el mejor comienzo liguero desde su creación, allá a finales del pasado siglo. El conjunto blanquiverde camina con paso firme hacia la meta marcada en verano de lograr el inmediato retorno a Segunda B. Un objetivo éste que pareciera mucho más complejo, o casi una ensoñación, después de una difícil configuración de plantilla debido a los problemas con el límite salarial de la entidad. A pesar de tener 16 fichas propias, el equipo que dirige Juan Marrero demuestra sin ambages su potencial en el arranque del curso. Transcurridas siete jornadas, el segundo cuadro califal lidera el Grupo X de Tercera gracias a una trayectoria que le lleva además a ser la única escuadra invicta de su competición.

Las dudas se cernían sobre el filial cuando estaba en el punto de partida. La situación del primer equipo provocó durante el mercado de fichajes que Juan Marrero apenas pudiera contar con 16 efectivos reales. Las otras seis licencias federativas las ocupan futbolistas que en realidad actúan a las órdenes de José Ramón Sandoval en Segunda A. De esta forma, el preparador valenciano, hombre experimentado en proyectos de ascenso -acumula un buen puñado en su hoja de servicios-, necesita acudir una y otra vez a juveniles para completar sus convocatorias y obtener recursos con los que hacer frente al exigente Grupo X de Tercera. Por el momento, el resultado no puede ser más favorable para sus intereses y los de su plantilla. Quizá es una inmejorable muestra de capacidad de superación por parte de los blanquiverdes.

El caso es que el Córdoba B es después de siete jornadas el único equipo de su grupo que no conoce la derrota. Suma 17 puntos, que le otorgan el liderato en solitario por delante incluso de un Algeciras que aprieta de lo lindo. Los gaditanos son segundos con 16. Entre los factores que se presentan como claves para tan buen arranque de competición se encuentra, principalmente, la solidez defensiva del equipo. El segundo equipo califal es el menos goleado del campeonato, con sólo cuatro tantos recibidos. El dato lo comparte precisamente con el que es su máximo competidor y perseguidor. La estadística le permite rentabilizar al máximo sus dianas, que son diez. No consigue marcadores amplios, pero poco importa: un triunfo vale tanto cuando es ajustado como cuando se produce por goleada.

Así, el filial blanquiverde completa el que es el mejor inicio de Liga de toda su historia, desde que se creó allá en 1997 -su primera campaña la disputó bajo otro nombre, eso sí-. No sólo en categoría nacional, cabe añadir por si acaso. Aunque es cierto que hay unos guarismos muy similares a los actuales. Al igual que ahora, el Córdoba B sumó 17 puntos en las siete primeras jornadas de competición, que cerró invicto, el curso 2004-05. Pero entonces militaba en una recién estrenada Primera Andaluza. Aquella temporada, también con cuatro goles en contra, no era líder, sin embargo, del Grupo II en que participaba. El Castilleja le ganaba la partida con 19 puntos. Más allá de este dato, el más próximo se halla en el comienzo de la 2015-16, que acabó con la vuelta del equipo a Segunda B.

Fue el inicio del mencionado campeonato el mejor hasta éste en división nacional de los blanquiverdes. A las órdenes de Luis Miguel Carrión, sumó 16 puntos en las siete primeras jornadas y se colocó líder del Grupo X de Tercera. La diferencia entre aquel conjunto, con actuación estelar de jugadores como Quiles, Moha Traoré o Sebas, que esta temporada trata de abrirse hueco en el primer cuadro califal, y éste reside en la derrota que sufrió y que ahora resulta casi imposible infligir para sus rivales. Tras este brillante inicio, el siguiente fue el logrado con Pablo Villa al frente la campaña 2012-13. Aquella la arrancó el Córdoba B con 14 puntos en la misma competición en que milita hoy por hoy y la concluyó con su primer play off a Segunda B. Por cierto, que la cifra comentada con Carrión la alcanzó ya el filial en su primer ejercicio bajo la presente nomenclatura, en el 1998-99. Con Pepe Murcia a las riendas acumuló 16 puntos en las siete primeras jornadas. Aunque ocurrió en una Regional Preferente que abandonó esa misma temporada con un sobresaliente ascenso a Tercera que fue de la mano del histórico Cartagenazo del primer equipo.

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