En la tarea, como cualquier otro día

Jaime Romero recibe la presión de Menéndez en un entrenamiento | MADERO CUBERO

Es un tópico convertido en lema recurrente. Rara es la semana en la que no se acude a él. Pero no queda otra. Después de una caída, siempre toca levantarse. Es lo que se dice, ya con insistencia, el Córdoba en una temporada aciaga. Al cuadro califal, eso sí, ya le escasea el tiempo, y con éste las oportunidades, de mantenerse en pie. Procura hacerlo desde este miércoles tras sufrir un nuevo varapalo ante el Sporting, un choque ya en el olvido ante el nuevo reto que tiene por delante. El domingo (16:00) rinde visita al Cádiz y para encarar el encuentro en el mejor estado posible trabaja el equipo que dirige Rafa Navarro, que está de vuelta en la Ciudad Deportiva sin que la urgencia se note en demasía sobre el césped.

Como cualquier otro día, el conjunto blanquiverde estuvo en la tarea este miércoles. La primera sesión de cara a su próximo partido en el Ramón de Carranza no fue de aquellas que sobresalen por su intensidad, ni siquiera por la tensión en cada acción en el verde. Más bien, el Córdoba se ejercitó dentro de la normalidad, como si existiera la idea de que la evasión del mal momento es lo mejor para seguir adelante. Lo cierto es que el cuadro califal retomó los entrenamientos con uno que, sí es verdad, se prolongó durante casi dos horas. Un período éste durante el que Rafa Navarro ofreció pocas pistas, por no decir ninguna, acerca de sus pretensiones en la pizarra para el choque con el Cádiz. Hubo esfuerzo físico y después tomó el protagonismo el balón.

También pareció aislado el equipo de los últimos acontecimientos a nivel institucional. El martes se conoció la intención del anterior propietario del club, Carlos González, de retomar el control del mismo. La fórmula, condonar al actual máximo accionista, Jesús León, el pago de los cinco millones que le restan para zanjar la compraventa. Ésta es la oferta que plantea el tinerfeño, que en principio no va a aceptar el presidente de la entidad. De tal asunto huyeron, al menos por lo visto en el césped, los blanquiverdes, cuyo único pensamiento está ahora en dar la campanada en el Ramón de Carranza y cobrar impulso en su camino hacia una permanencia que cada vez tiene más aspecto de milagro.

En lo que se refiere a los jugadores, Rafa Navarro contó con las tres bajas conocidas con anterioridad. En el entrenamiento no estuvieron Blati Touré, ni Carrillo ni Chus Herrero, cada uno por un motivo diferente. El primero se encuentra con la selección de Burkina Faso y el segundo con la de Filipinas, si bien su ausencia estaba prevista por la cláusula del miedo impuesta por el Cádiz en su rescisión previa al fichaje por el Córdoba. El zaguero no acudió a la Ciudad Deportiva faltó con motivo de su lesión, en cuya recuperación se afana. La vuelta del central resulta más que improbable para el partido en el Ramón de Carranza. Así, el técnico califal reclutó a Chuma. El delantero del filial volvió a integrarse en el grupo del primer equipo en una de sus sesiones.

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