De la mano en la caída

Jugadores del Córdoba en el Ciudad de Levante | LOF

En un cruel guiño del destino, el Córdoba CF se ha encontrado tras la jornada de este fin de semana con un panorama de lo más preocupante. El primer equipo ocupa puesto de descenso a Segunda B después de añadir una nueva derrota a su triste hoja de servicios en  2017. El filial, por su parte, ingresó también en el grupo que condena a la caída a la Tercera División. Ambos andan hermanados en su caída y, además, lo hacen presentando unas cifras calcadas. Los dos suman 27 puntos en 26 partidos, con un balance de 6 victorias, 9 empates y 11 derrotas. Tal para cual. En cualquier caso, el porvenir de uno está directamente ligado al del otro. Un hipotético descenso del Córdoba condenaría a su filial, sea cual sea su posición en el grupo IV de Segunda B, a bajar a Tercera.

Ni el A ni el B han sumado tres puntos en Liga en lo que va de año. Ambos comparten un pésimo balance de una sola victoria en los últimos nueve partidos, confirmándose que el relevo en los banquillos no ha tenido un efecto revulsivo. En el B estaba Carrión, que promocionó hacia el primer equipo para sustituir a Oltra. Después de un arranque efervescente, con un triunfo en Reus y una brillante eliminatoria de Copa del Rey ante el Málaga (2-0 y 3-4), la trayectoria del equipo inició una curva descendente que le ha llevado a situarse en uno de los cuatro últimos puestos por primera vez desde hace seis años y medio. En aquella ocasión, con Lucas Alcaraz al mando, fue un paso testimonial que duró solo una jornada; en esta oportunidad, el equipo lleva ya dos y sus números con inquietantes. Está a solo un punto de la permanencia, pero la competencia es feroz. Solo le separan dos del colista, el Almería.

Al filial llegó Carlos Losada, procedente del juvenil de División de Honor. El filial ganó al Cartagena (1-2) en la jornada 21, después de una racha de tres derrotas consecutivas. Desde entonces, tres empates y dos derrotas, la última este domingo en casa ante el Villanovense (0-1). Este revés, unido a la victoria del Recreativo de Huelva, ha dejado a los blanquiverdes en el puesto décimo séptimo, a un punto del play out y a dos de la salvación. El B, que se reforzó en el mercado de invierno con el delantero Brian Triviño, que llegó desde el Ciudad de Ibiza, ha acusado los saltos al primer equipo de jugadores como Javi Galán, Esteve Monterde o Moha Traoré. Los dos primeros llegaron a ser titulares con Carrión en Segunda durante varias jornadas. Sin embargo, en las últimas semanas han regresado al B. El vaivén ha sido permanente.

El desglose de resultados en las 26 jornadas de Liga es idéntico en los dos equipos, así como la tendencia negativa. En el aspecto goleador, sin embargo, hay diferencia. Ambos tienen un balance en números rojos, aunque el del equipo de Segunda es peor: marcó 23 y encajó 37, presentando un -14 que solo empeora el Mirandés (-18). El filial arroja un resultado global de -5, con 25 anotados y 30 tantos recibidos. Al Córdoba se le agolpan los problemas en un doble frente deportivo. Se avecinan meses duros.

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