España completa su recital en Pozoblanco

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Otra goleada. Nueva satisfacción. Con esa sensación cierra la selección española de fútbol sala su pequeño paso por Córdoba, en este caso en el pabellón Juan Sepúlveda de Pozoblanco, donde se volvió a mostrar como un equipo sin fisuras defensivas, poderoso en la estrategia y con hambre, mucho hambre. De hecho, lo de menos fue el cómputo final (6-0). Lo más importante es que el cuadro hispano va cogiendo pinta de impenetrable, pues Hungría no le ha sabido frenar en ninguno de los dos partidos.

El equipo de Fede Vidal fue madurando a Hungría, que resistió en los diez primeros minutos por su acertado portero Varsanyi y porque su técnico apenas rotó a su quinteto. Los magiares, bien replegados, complicaban la circulación de la pelota y el desatascador, una vez más, llegó en la estrategia. Fue una falta entre Miguelín y Ortiz, que el capitán mandó con jerarquía a las mallas.

El conjunto visitante se derritió y enseguida encajó el segundo tanto en una acción fulgurante que definió con toda la clase Sergio Lozano, quien no para de dedicarle goles a su padre, que hubiese disfrutado de lo lindo con el ambiente de fútbol sala que se vivió en el municipio cordobés. Los húngaros apenas ofrecían detalles de Janos Rabl y en la primera mitad, sólo se asomaron en un balón suelto que Juanjo despejó a tiro de Komaroni.

Como en la víspera, España se fue 3-0 al descanso. Le tocó sacar a pasear la zurda a Rafa Usín. El jefe de Osasuna Magna sacó un latigazo de los suyos, imposible para el esforzado guardameta Varsanyi, que antes se había lucido ante los disparos de Fernan y Campos. La movilidad de Eric Martel puso en aprietos a los magiares en el tramo final.

Hungría, que asomó efímeramente con portero-jugador a trece minutos del final, siguió metida en la cueva protegida por su notable guardameta. Como en la primera mitad, de nuevo la bendita estrategia salió al rescate. Fue una banda corta de tiralíneas entre Ortiz, Miguelín y Rafa Usín, que mandó el balón dentro. Y casi logra su tercer gol en segundos. Lo impidió el poste. Además, también se topó con la madera Juan Emilio.

Los hispanos no cesaron en el empeño de presionar alto y cohesionados. Eso le sirvió a Fernan para robar una pelota a Klacsak y dibujar la manita. Bien vendrá esa solidaridad para enfrentarse a Brasil, aunque lógicamente eso será otra historia. Miguelín, en un córner, dejó a un gol el guarismo de la ida, pues Juanjo sólo se volvió a estirar a 30 segundos del final ante Tatai.

FICHA TÉCNICA

ESPAÑA, 6: Juanjo, Ortiz, Sergio Lozano, Miguelín, Juan Emilio, Marc Tolrà, Eric Martel, Fernan, Raúl Campos, Bebe, Lin, Adolfo y Rafa Usín. No utilizado: Jesús Herrero. No convocados: Aicardo y Pola.

HUNGRÍA, 0: Arton Varsanyi, Richard David. Peter Komaroni, Jozsef Tatai, Janos Rabl, Gergo Siska, Tamas Miklos, Kristof Kondás, Bence Klacsak, Daniel Boromisza, Milan Hajmasi y Zoltan Takacs. No utilizados: Alasztics y Boznansky.

ÁRBITROS: Juan José Cordero, Carlos Bustos y Juan Ramos.

GOLES: 1-0 Ortiz (12’). 2-0 Sergio Lozano (13’). 3-0 Rafa Usín (19’). 4-0 Rafa Usín (29’). 5-0 Fernan (34’). 6-0 Miguelín (35’). 7-0 Fernan (35’).

INCIDENCIAS: Encuentro amistoso entre la selección española de fútbol sala y la selección de Hungría disputado en el Pabellón Juan Sepúlveda de Pozoblanco.

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