El deseo de año nuevo del Córdoba: más fútbol y menos conflicto

Raúl Agné, en un entrenamiento del Córdoba | MADERO CUBERO

Terminada la celebración comienza el tiempo de los buenos propósitos. De estos sólo unos se cumplen y muchos más quedan guardados en el cajón. La situación contraria es la que pretende tenga lugar un club que deja atrás doce meses de tormento, ya sea por el padecimiento deportivo o por la inestabilidad institucional. Una vez ingeridas las uvas y derramado el champán, el Córdoba encara 2020 con una firme intención. Por lo menos así es desde El Arcángel. Y la pretensión no es otra que continuar adelante sin tanta convulsión como la sufrida recientemente. El conjunto blanquiverde tiene ahí su deseo de año nuevo: más fútbol y menos conflicto. Sin embargo, la realidad puede ser muy diferente -toda la apariencia existe de que va a ocurrir de tal forma-. No en vano, ya en enero son varias las citas y los hechos de interés que han de producirse fuera del terreno de juego.

El Córdoba arranca 2020 con el reto del ascenso a Segunda A y también la aspiración de calma institucional como principales -y casi únicos- asuntos. Para lograr ambos objetivos trabajan desde las oficinas de El Arcángel tras la llegada hace poco menos de un mes de los nuevos propietarios -de la unidad productiva- de la entidad. Con el consejero delegado, Javier González Calvo, al frente, Infinity -y Crowe- va a tratar de instalar, en primer lugar, al club en una estabilidad que es muy necesaria para todos los ámbitos. De entrada ha de acabar con la situación de bloqueo federativo activado por la denuncia de Viasport por una deuda de 237.000 euros. El pago de dicha cuantía se va a producir, si no hay contratiempos, antes del próximo fin de semana. Resuelta esta circunstancia, en los despachos van a ponerse manos a la obra para reestructurar ligeramente la plantilla dirigida por Raúl Agné.

La rápida intervención en el mercado de invierno es precisamente la obligación que se ha marcado la entidad en el cambio de año. En la hoja de ruta se establece la llegada de entre tres y cuatro futbolistas, todos en ataque, lo que va a conllevar otras tantas salidas -y alguna más incluso- de futbolistas con licencia de mayor de sub 23. Porque los adioses de Gabriel Novaes y Sebastián Castro, oficiales antes de cerrar 2019, poco han ayudado en la tarea. Además, hay que tener en cuenta que la primera ficha en darse de alta en esta ventana de fichajes es la de Luis Garrido, un hecho tan esperado por el jugador como por el entrenador. Para todo ello trabajan desde tiempo atrás el director deportivo, Alfonso Serrano, y su secretario técnico, Jorge Rodríguez de Cózar. Aunque en esa parcela también va a haber cambios con la contratación de varios exbéticos: Miguel Valenzuela, Juanito…

Pero la intervención en el mercado de invierno no es lo único importante en el Córdoba en enero. Más bien todo lo contrario, ya que este primer mes de año ha de ser el de la definitiva confirmación de que el equipo está preparado y dispuesto a pugnar primero por el play off y después por el ascenso. El cuadro califal inicia 2020 en quinta posición y a tres puntos de la cuarta. Tras un fallido asalto a la zona de promoción en el último choque del año anterior, el equipo de Raúl Agné tiene el deber de recomponerse en el césped y mantener su dinámica positiva pese a la derrota ante el Marbella (1-2). Ahí tiene el conjunto blanquiverde una dura piedra de toque como primer encuentro: visita al Recreativo de Huelva el sábado (17:00), en la previa de Reyes. Qué mejor regalo a unos y otros que la victoria. Después le toca realizar dos desplazamientos más y sólo un encuentro en El Arcángel -ante el Villarrubia el 18 o 19 de enero-.

No en vano, el deseo de año nuevo es precisamente el retorno al fútbol profesional en medio de una normalización institucional. Si bien en cualquier caso el recelo por lo que puede ocurrir en junio permanece en el entorno del club. El consejero delegado, Javier González Calvo, repite por activa y por pasiva, que diría el otro, que el pionero proceso de venta de unidad productiva no va a generar problemas terminada la temporada. Es entonces cuando acaba el llamado período de transición para el traspaso de la entidad a la Unión Futbolística Cordobesa, la sociedad anónima deportiva (SAD) en que ahora se encuadra. Todo está en manos de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), y de LaLiga en caso de ascenso a Segunda A. La calma en este aspecto es total por parte de los representantes de Infinity, eso sí, aunque otro tema puede crear algún que otro nuevo quebradero de cabeza…

Una cada vez más compleja maraña judicial

Quizá el asunto quede en mera anécdota para el Córdoba, pero 2020 empieza con el trámite de recusación del mentor de la operación cerrada en diciembre. Es el titular del Juzgado de lo Mercantil número 1, Antonio Fuentes, que encara enero a sabiendas de que en cualquier momento le van a apartar -salvo giro inesperado- del escenario de importantes cambios en que está el club. Va a suceder a mediados o finales de mes cuando la Audiencia Provincial dictamine en relación al recurso interpuesto en su día por Magdalena Entrenas, anterior asesora jurídica y consejera de la entidad. Solicitud ésta que cuenta con el respaldo en forma de adhesión de otras entidades y personas, con la RFEF entre ellas. Esta circunstancia es una de las anotadas en agenda para las próximas fechas en referencia a la actualidad blanquiverde. No es la única.

Si bien la pretensión dentro del Córdoba es que el ruido del conflicto decrezca parece difícil que suceda. Principalmente porque la batalla judicial va a seguir. Y lo va a hacer con cada vez más frentes abiertos por lo que se ve. El colofón a 2019 en este sentido lo puso la reclamación de los administradores judiciales de la antigua SAD, Francisco Estepa y Javier Bernabéu, de 8,1 millones de euros a Carlos González (Azaveco) en correspondencia de la deuda con que contaba la entidad en 2011 cuando el canario la adquirió a Prasa. Este tema puede entrar también en sede judicial pues se estudia la presentación de los hechos al Juzgado de Instrucción y/o la Fiscalía por la presunción de un delito de administración desleal.

Con todo, ésta es una posibilidad entre otras dentro de una realidad cambiante. Lo que sí está claro es que el 14 de enero la asociación Minoritarios CCF celebra una doble asamblea para reorganizar su directiva y tomar postura ante otra reunión significativa -ocurre a las 17:00 y a las 18:00 en el Real Círculo de la Amistad-. Ésta es la junta general extraordinaria de accionistas de la antigua SAD a petición de Azaveco (Carlos González), que se va a celebrar el día 15 -a las 10:00 y teóricamente en El Arcángel-. Con el cese y nombramiento del consejo de administración de la entidad en segundo concurso de acreedores en suspenso -por la recusación de Antonio Fuentes-, éste es uno de los pasos ideados por el tinerfeño para retomar su control. El segundo es la vista oral fijada el 28 de enero en el Juzgado de Primera Instancia número 102 de Madrid. Allí ha de establecerse o no el embargo de Jesús León y sus empresas para la pignoración del paquete mayoritario de acciones de la anterior SAD…

Y mientras, en la Ciudad de la Justicia dos procesos siguen adelante. En el Juzgado de Instrucción número 5 permanece la investigación de la Operación Trapicheos, que el pasado 7 de noviembre significó la detención de Jesús León -puesto en libertad con cuatro cargos-, y que puede generar más sacudidas. Este caso tuvo como inicio una querella de Joaquín Zulategui contra el montoreño por presunta apropiación indebida. Es ahí donde la administración judicial de la antigua SAD también mantiene su trabajo y donde, antes de señalar a González -reclamación de 8,1 millones-, apuntó indicios de “vaciado patrimonial” por parte del navarro. Mientras, en el Juzgado de Instrucción número 3 está abierta la causa por administración desleal contra Carlos González que arrancó el exabogado del club, José Enrique Rodríguez Zarza, mediante otra querella. Así, y con todo lo que puede ocurrir en adelante, el conflicto parece lejano a concluir.

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