El Córdoba juega a la ruleta rusa

.

El partido del año, el bofetón del siglo. El Córdoba no pudo con el Elche porque apenas lo intentó. A los locales les bastó una salida impetuosa y un gol del veterano Nino para aniquilar la resistencia de un conjunto, el blanquiverde, que desmintió una vez más su declaración de intenciones antes del duelo. Si tenía que notarse la necesidad de los puntos, no lo hizo mucho. Solamente al final, cuando jugó con superioridad por lesión de Nacho Gil y envió a su portero, Marcos Lavín, a rematar un córner. Una foto final efectista para otra exhibición de impotencia. Al Córdoba solo le quedan la rabia, la rebeldía colectiva o la vergüenza profesional para armar un discurso de despedida. Lo tiene complicadísimo. Poner una etiqueta a la próxima cita liguera, en El Arcángel ante el Lugo, es a día de hoy un absurdo. Solo queda luchar para que dentro de siete días no haya que colocar el cartel de “cerrado por defunción”.

Rafa Navarro agitó la coctelera. No mucho, pero sí lo suficiente como para integrar ingredientes de impacto sin perder el sabor de los dos partidos más recientes. No perdió ninguno y sumó cuatro puntos, lo que cabe interpretar como un éxito dadas las dramáticas circunstancias en las que se desenvuelven los blanquiverdes desde que arrancó el campeonato. Faltaban el máximo goleador, Piovaccari, y un extremo especialmente inspirado, Jaime Romero. Al italiano le suplió Carrillo, una pieza del mismo corte. La falta del albaceteño provocó otro tipo de movimientos, puesto que entró Blati Touré para reforzar el centro del campo y Andrés Martín se escoró más a la banda. No salió demasiado bien la experiencia.

El arranque de los blanquiverdes llevó su dosis de angustia. Antes del primer minuto había forzado el Elche los dos primeros saques de esquina y remató, muy desviado, un cabezazo a puerta. Los de Navarro, algo imprecisos, fueron cogiéndole el pulso al partido con dificultad pero no llegaban a meterse en situación. Se vieron forzados a hacerlo al recibir una bofetada de realidad. Se la propinó un nombre de leyenda en Segunda División, el veteranísimo Nino, que alojó el balón en la meta de Lavín con un potente zurdazo después de una acción hilada por los franjiverdes ante la actitud ciertamente contemplativa de la retaguardia cordobesista. Iba un cuarto de hora.

El Córdoba aparecio en el área con un pase interior de Miguel De las Cuevas al que no llegó Carrillo, que iba en carrera. El Elche no se acomodó con la ventaja. Un remate de cabeza de Josan pegó en el cuerpo de Fernández y se fue a córner. El ilicitano estaba solo. Las situaciones de riesgo eran constantes en el área cordobesista, con protagonismo especial para Javi Flores. El que fue bautizado como “orgullo de Fátima”, exídolo de la afición cordobesista, fue en su actual versión de bragado profesional un instrumento de tortura para los de Rafa Navarro.

La presión del Elche en la salida del balón desnudaba las carencias del Córdoba, que actuaba a trompicones y enviando la pelota a donde podía y pocas veces a donde quería. Se dejaba sentir el poder de un equipo armado, con sus automatismos maduros, ante un conjunto que no pierde el aire de estar en una perpetua pretemporada. La actitud que le sirvió en ocasiones para paliar esas taras no surgió esta vez. Al menos, no en la magnitud que requería el escenario. El Elche, mucho más intenso a la hora de disputar los balones divididos y con las ideas más claras, controló a un Córdoba destartalado para el que la posesión era casi un problema por su falta de ideas. Blati y Bodiger se empeñaban en chocar contra todo el que se les ponía por delante, a Andrés se le notaba incómodo y Carrillo no recibía envíos en condiciones. El intermedio llegó con la sensación de que el Córdoba había salido bien parado.

Navarro tomó medidas en el descanso. Cambió a Miguel Flaño por Chus Herrero. Central por central. Y el primer susto, muy prontito. A los dos minutos la agarró Javi Flores en la esquina del área y su latigazo lo repelió el poste. Josan, en el minuto 54, se buscó el sitio desde la frontal y terminó la jugada con un lanzamiento alto sin que nadie le entorpeciera la acción.

Con el partido amodorrado, el Elche controlando y el Córdoba sin demasiado empuje, el técnico blanquiverde optó por dar un giro a la situación sacando del campo a Blati Touré para dar entrada a Álex Carbonell. Una falta lanzada por Menéndez que salió alta y un disparo raso de Bodiger que detuvo Badía fueron los primeros acercamientos de un Córdoba que empezaba a desesperarse. Marcos Lavín hizo un paradón para salvar a su equipo a falta de un cuarto de hora tras un lanzamiento del excordobesista Gonzalo Verdú.

A cinco minutos del final, Nacho Gil se lesionó en una jugada fortuita y se quedó tendido en el césped. El Elche ya tenía hechos todos los cambios. Los cordobesistas siguieron moviendo la pelota, ante la bronca del público. El jugador local abandonó el campo en camilla y el Elche abordó el tramo final del encuentro con un futbolista menos. El Córdoba se lanzó a por todas, con Marcos Lavín subiendo a rematar los corners. No sucedió nada.

FICHA TÉCNICA

ELCHE, 1: Edgar Badía, Tekio, Gonzalo Verdú, Dani Calvo, Juan Cruz, Karim Azamoum, Javi Flores (Xavi Torres, 67'), Iván Sánchez (Nacho Gil, 76'), Nino (Carlos Castro, 64'), Josan y Yacine Qasmi.

CÓRDOBA, 0: Marcos Lavín, Fernández, Quintanilla, Miguel Flaño (Chus Herrero, 46'), Álex Menéndez, Luis Muñoz, Bodiger, Andrés Martín, Blati Touré (Álex Carbonell, 58'), De las Cuevas (Alfaro, 75') y Carrillo.

ÁRBITRO: Javier Iglesias Villanueva (Comité Gallego). Amonesto con tarjeta amarilla al local Gonzalo Verdú y a los visitantes Álex Quintanilla, Bodiger, Blati Touré y Fernández.

GOL: 1-0 (15') Nino.

INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la trigésimo segunda jornada del campeonato nacional de Liga 1/2/3, disputado en el estadio Martínez Valero ante unos 9.000 espectadores, con presencia de seguidores cordobesistas.

Etiquetas
stats