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El reparto de minutos en el Córdoba CF: un bloque innegociable castigado por la enfermería
Hasta 31 futbolistas distintos han vestido la camiseta del Córdoba CF durante la presente temporada en Segunda División. Esa amplitud de plantilla parecía diseñada para garantizar el fondo de armario tras el desgaste que generó el plantel corto del curso anterior. Cumplida la cuadragésima jornada, a falta de dos partidos para el cierre del campeonato, el desglose de los más de 40.000 minutos repartidos por Iván Ania refleja una realidad muy distinta: nueve jugadores sostienen todo el peso competitivo del equipo y las continuas visitas a la enfermería han sido el verdadero motor de los cambios en las alineaciones.
Ese núcleo duro queda definido por la barrera de los 2.000 minutos, dibujando la columna vertebral blanquiverde que sale de carrerilla al repasar la alineación califal: Cristian Carracedo (3.067'), Jacobo González (2.944'), Iker Álvarez (2.925'), Isma Ruiz (2.875'), Adrián Fuentes (2.600'), Dani Requena (2.512'), Álex Martín (2.448'), Carlos Albarrán (2.413') y Xavi Sintes (2.166'). El desequilibrio en minutos es evidente. Los once jugadores con más participación acaparan casi el 70% (66,7%) del tiempo total disputado, una cifra que asciende hasta el 76,5% al ampliar el cómputo a los catorce efectivos más utilizados. Tres cuartas partes del minutaje recaen sobre la mitad de la plantilla.
Ahí, el caso de Carracedo merece capítulo propio. El extremo derecho es el único que supera la cifra de los 3.000 minutos y firma el dato más singular del análisis: solo se ha sentado en dos ocasiones en el banquillo: en Andorra y en Zaragoza. Exceptuando esas dos citas (y en Andorra ingresó al descanso), Carracedo siempre ha jugado cuando ha estado disponible, copando el extremo derecho con mano de hierro en pos de un Diego Bri que se ha visto desplazado a la izquierda (que ya contaba con Kevin Medina y Adilson); e incluso de un Jacobo que ha vuelto a la mediapunta. El '10' blanquiverde también es un caso excepcional, habiendo actuado hasta en seis demarcaciones distintas: ED, EI, MP, DC, LTD y LTI.
Obolskii y Pedro Ortiz, los grandes olvidados de Ania
En la otra parte de la balanza se sitúan los jugadores con menos minutos del plantel, donde destacan sobre los demás dos nombres propios: Nikolai Obolskii y Pedro Ortiz. El caso del delantero ya ha sido ampliamente analizado a lo largo del curso. Partía de inicio como el tercer ariete del equipo tras Guardiola y Fuentes, pero nunca ha llegado a tener una oportunidad real de reivindicarse. Con apenas 185 minutos acumulados esta temporada, se contrapone el hecho de que ha sido el jugador con más convocatorias (41) del equipo junto a Álex Martín. En el último partido ante el Albacete gozó de su mejor oportunidad liguera -en Copa ante el Cieza sumó 81'-, al disponer de 44 minutos en busca de la remontada contra los manchegos.
Pedro Ortiz, un poco más arriba en este ranking de minutaje, es también otro de los casos destacados en la rotación blanquiverde. Tras ser uno de los grandes baluartes de la pasada temporada, llamado a ser una pieza clave en la medular este año, el balear apenas suma 911 minutos a lo largo de 40 convocatorias (19 partidos) esta temporada. Por ahora, ni siquiera mejora los minutos logrados durante media temporada el pasado año (995'). No juega un minuto desde el empate frente al Mirandés en la jornada 32 y encadena ocho partidos consecutivos en blanco. Ni siquiera en la agonía del último duelo tuvo la oportunidad.
De la cantera a las apuestas invernales: un rosario de matices
Entre los dos extremos del minutaje conviven otras trayectorias con sus propias particularidades. Las incorporaciones del mercado de invierno no han llegado a alterar el panorama: Mikel Goti aterrizó como cedido por la Real Sociedad y ha sumado 780' yendo claramente de más a menos; Trilli ha quedado en 450' por unas molestias musculares que lo dejaron inédito desde el duelo de Burgos, y Diego Percan apenas registra 328' como tercer ariete tras Adrián Fuentes y Sergi Guardiola. La cantera, por su parte, ha tenido un papel testimonial: Marcelo Timorán (121') y Dani Albuera (90') se han asomado en momentos puntuales, mientras que Jan Salas, una de las apuestas verdes del verano, acabó saliendo en enero tras quedarse en 197 minutos.
Hay además varios casos que merecen mención propia por la lectura particular que dejan. Carlos Marín partía como titular en el arranque liguero, pero la derrota en Andorra le abrió la puerta a Iker Álvarez, y desde entonces ha quedado relegado a un papel de suplencia que también deja interrogantes sobre su futuro. Alberto del Moral firmaba una rampa ascendente con cuatro titularidades consecutivas antes de volver a caerse en la enfermería. Dalisson ha acumulado 1.124 minutos y dos goles sin terminar de dar el salto que se esperaba. Y Kevin Medina, condenado al ostracismo entre una fractura de la cúpula radial y la consolidación de Adilson, se ha reivindicado en el tramo decisivo de la temporada con gol, asistencia y un tanto anulado polémico contra el Zaragoza.
El examen pendiente del próximo verano
La radiografía completa deja varias preguntas abiertas de cara al próximo curso. La apuesta por una plantilla más amplia ha permitido al Córdoba CF disponer de perfiles variados para casi todas las demarcaciones, pero el desarrollo de la temporada ha terminado dictando un escenario muy distinto al previsto sobre la pizarra. Las lesiones han condicionado el rendimiento del bloque de manera transversal, alcanzando tanto a la unidad B (Alberto del Moral, Carlos Marín, Théo Zidane, Alcedo o Adilson) como, sobre todo, a los teóricos titulares. Isma Ruiz, Fuentes, Sintes, Rubén Alves, Vilarrasa, Kevin Medina o Fomeyem han pasado en algún momento por la enfermería, y sus ausencias han pesado más en el devenir del equipo que las del resto.
La planificación del próximo verano deberá decidir, a partir de ahí, qué perfiles encajan en el modelo que Iván Ania quiere consolidar en El Arcángel y hasta dónde llega realmente el fondo de armario que la 2025-26 ha puesto a prueba. La temporada, en cualquier caso, deja una certeza sobre la mesa: contar con 31 futbolistas no equivale a disponer de 31 alternativas. La diferencia entre tener plantilla y poder usarla la marcan los matices que se han visto en estos diez meses.
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