Córdoba Futsal
David Fernández arranca una nueva era en el Córdoba Patrimonio: “Quiero un equipo que sepa adaptarse”
El Córdoba Patrimonio de la Humanidad pasa página y arranca un nuevo capítulo. Tras unas semanas de turbulencias institucionales, el club blanquiverde ha puesto este martes rostro a su proyecto deportivo con la presentación de David Fernández como entrenador del primer equipo. El acto ha servido de paso para despejar la gran incógnita en los despachos, ya que el presidente, José García Román, ha confirmado que seguirá al frente de la entidad tras quedar descartada la vía de venta al empresario Ramón Lázaro. Con la estabilidad de nuevo encauzada, todos los focos han apuntado al banquillo local de Vista Alegre.
Fernández, de apenas 28 años y graduado en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte, estrena galones en la máxima categoría tomando el relevo de Emanuel Santoro. Su primer mensaje ha sido de puro arraigo. “Siempre he sentido a Córdoba como un hogar”, ha deslizado el técnico, que asume el reto “como una gran oportunidad de crecimiento” sin renunciar a la calma de quien conoce la casa. “He estado muy cerca siempre, tengo esa tranquilidad de conocer bien a la plantilla y el día a día”, ha apuntado, lanzando un aviso claro: “Vamos a volver a ser competitivos, como siempre, de eso que nadie tenga ninguna duda”.
Llamativo resulta el camino que le ha devuelto a la pista cordobesa. Tras su salida del filial, el granadino se comprometió el pasado 7 de junio para dirigir al Melilla Ciudad del Deporte, en Segunda División B. Sin embargo, la continuidad y posterior llamada de García Román ha precipitado una rescisión resuelta de mutuo acuerdo y con “mucha comprensión” por parte de la entidad norteafricana. El preparador, que aterrizó en la estructura blanquiverde en el curso 2024-25 procedente del Kick Off C5 de Italia, avala su salto tras dejar al filial en la quinta posición con 44 puntos en el último ejercicio.
Un modelo “adaptativo” apoyado en Murilo y la cantera
Más allá del relato de su fichaje, Fernández ha dejado claro qué Córdoba Patrimonio de la Humanidad tiene en la cabeza. “Tenemos que ser un equipo que se deje todo y luche cada pelota como si fuera la última”, ha exigido, aunque la verdadera piedra angular de su libreto es la versatilidad. “No podemos ser planos ni jugar siempre de la misma forma. Según la situación, el rival o el momento, tenemos que saber adaptarnos”, ha argumentado. De ahí la necesidad de construir una plantilla rica en variedad, capaz de dominar distintos sistemas de juego para sorprender en la élite.
En ese plan, la línea directa con la base es innegociable. “Es un privilegio el poder ahora en Primera División entrenar jugadores que he tenido en el filial”, ha celebrado, confiando en poder consolidar a más talentos. Todo ello dentro de un bloque que asume bajas confirmadas, como la de Arnaldo Báez -rumbo a El Ejido-, pero que ha asegurado la continuidad de su cañonero. Murilo Duarte renueva hasta 2028 y asume los galones. “El año pasado nos ha marcado muchísimas diferencias, sobre todo en el apartado goleador”, ha elogiado el míster, augurando al brasileño un rol clave para guiar a los más jóvenes.
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