Las notas de la temporada del Córdoba CF: un centro del campo de dos caras
El análisis de la temporada del Córdoba CF avanza y, tras repasar los estragos sufridos en forma de lesiones en la parcela defensiva, llega el momento de poner la lupa en el corazón del equipo. El centro del campo ha sido el auténtico termómetro del conjunto dirigido por Iván Ania a lo largo de una campaña en la que se rozó el play off. Un centro del campo que ya apuntaba maneras antes de que se iniciase la temporada, con nombres que ilusionaban tras su rendimiento la pasada temporada. Sin embargo, ha acabado siendo una demarcación de dos caras: si el bloque carburaba, la medular brillaba; si el equipo se partía, el centro del campo sufría las consecuencias.
En esta zona de creación y destrucción, los contrastes han sido mayúsculos. La exigencia de la Segunda División ha encumbrado a figuras que han dado un paso al frente de manera definitiva, pero también ha dejado en evidencia a aquellos jugadores que llegaron para sumar y terminaron diluyéndose con el paso de las jornadas.El rendimiento ha sido tan dispar que las notas van del notable alto al suspenso y dejan en evidencia la falta de fondo de armario. Las alternativas, o no han estado, o no han dado el nivel esperado.
Isma Ruiz: 8,5
El motor, el cerebro y el alma del Córdoba CF. Si hay un jugador imprescindible en el esquema de Iván Ania, ese es Isma Ruiz. El granadino ha vuelto a alzarse como uno de los pilares blanquiverdes en una temporada más que notable para él. Su sacrificio defensivo, su intensidad física y su inteligencia sobre el verde están fuera de toda duda. Su juego de pies sigue siendo su gran debe, aunque el de Gójar ha dado un gran paso adelante esta temporada, llegando a firmar dos goles y tres asistencias. Uno de los nombres de la temporada.
Alberto del Moral: 5
El aprobado raspado llega condicionado, una vez más, por el infortunio. Cuando el toledano logró encadenar varios partidos consecutivos, demostró tener el nivel necesario para gobernar la medular y ser un activo valioso, pero las lesiones volvieron a frenar en seco su progresión justo en el momento en el que alcanzaba su pico de forma. Tras dos cesiones del Real Oviedo, su falta de regularidad física ensombrece su capacidad táctica. Al menos, dejó buenas sensaciones en el tramo final ante la lesión de Isma Ruiz, aunque de nuevo se vio interrumpido por las dolencias físicas tras el duelo ante el Granada. Ya se ha despedido del Córdoba CF.
Dani Requena: 8
No llegó con el mejor cartel, pero logró hacerse un nombre, ganarse la afición y convertirse en uno de los jugadores de la temporada en LaLiga Hypermotion, llegando a ser convocado por la selección española sub-21. El crecimiento del centrocampista granadino, cedido por el Villarreal, ha roto todos los esquemas, convirtiéndolo en una de las bajas más dolorosas para la próxima campaña. Calidad, recorrido, esfuerzo, físico y visión de juego. Un centrocampista completo, que formó una pareja de oro junto a Isma Ruiz, y que apunta a ganarse un hueco en la élite del fútbol mundial.
Pedro Ortiz: 2
El gran desaparecido de la temporada. Pese a que el curso pasado dejó grandísimas sensaciones tras su llegada a El Arcángel en la segunda vuelta, en la presente campaña fue perdiendo peso en los planes de Iván Ania hasta quedar reducido a un papel testimonial. Calidad técnica a raudales, pero fuera del ritmo de juego que impuso el técnico en el centro del campo, una particularidad que le fue restando minutos y confianza. Acabó con apenas 972 minutos repartidos en 20 partidos, casi siempre en tramos cortos, sin goles ni asistencias. Se esperaba mucho más de él.
Jan Salas: 1
Un fichaje fallido en todos los sentidos. Llegó cedido desde el Mallorca en busca de minutos, pero su participación en el Córdoba CF fue testimonial desde el primer día. Su nulo encaje en el sistema y la consecuente falta de minutos precipitaron la ruptura anticipada de su cesión. Una operación que no aportó absolutamente nada a nivel deportivo y que se cierra con la nota más baja de toda la medular blanquiverde.
Theo Zidane: 3
Tras una primera temporada de adaptación al fútbol profesional, el marsellés tenía la oportunidad de dar un paso adelante esta temporada y encontrar su hueco, ya fuese en la medular o en la mediapunta. Ni lo uno ni lo otro. Su gran calidad en el último pase no le valió para ganarse un puesto. Una suplencia, además, que se vio penalizada por una lesión y posterior intervención quirúrgica en diciembre que le mantuvieron varios meses apartado de los terrenos de juego. Apenas 675 minutos para él, a lo largo de 22 partidos, en los que no logró dar el salto de madurez y calidad que se esperaba de él.
Dalisson: 4
Otra de las grandes desilusiones de la temporada, más por las expectativas que por su rendimiento. Tras su fichaje desde el Pontevedra (Segunda RFEF), el cordobesismo puso muchas esperanzas en el atacante, que había atraído el interés de varios clubes de Primera División. Cayó en El Arcángel de pie, con grandes actuaciones en los primeros compases de la temporada, pero fue perdiendo la chispa con el paso de las jornadas hasta relegarse al papel de suplente. No supo dar el paso adelante necesario desde esa situación.
Mikel Goti: 4
Su irrupción tras llegar cedido por la Real Sociedad fue, cuanto menos, ilusionante, dejando destellos de una calidad técnica superior, una gran visión de juego y una velocidad más que el resto de jugadores de Segunda División. Parecía llamado a ser un jugador importante, pero la crisis colectiva del equipo le afectó de lleno, arrastrándolo hacia un papel de suplente habitual. En la recta final del curso apenas ha tenido incidencia en el juego, dejando la sensación de que su talento no ha sido suficiente para ganarse la continuidad exigida en el fútbol profesional.
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