De la incertidumbre a la “estabilidad” con mucho trabajo por delante

Consejeros dialogan con Crespo antes de un partido

La espera por fin termina. Estresante es la situación vivida hasta ese momento en que acaba un ciclo para arrancar otro. Y no sólo para la afición sino para los gestores de la entidad. No en vano, la incertidumbre generada durante más de un mes tiene efectos directos sobre su propio trabajo. Parálisis a la hora de tomar decisiones y progresar en la reconfiguración del proyecto, ésta es la consecuencia de los 40 días sin actividad en El Arcángel. O más bien, sin medidas anunciadas o avanzadas. Todo concluye y de la inquietud a falta de respuestas desde Baréin pasa a una teórica “estabilidad” -con uso de comillas al citar directamente al club-. Sea como fuere, el Córdoba está preparado para echar a andar de cara a la campaña 2021-22. Por delante tiene mucho trabajo, y es más incluso del esperado inicialmente.

El punto de inflexión para el funcionamiento de nuevo de la entidad vino marcado por dos hechos. Primero, la negativa de Luis Yáñez, director general del Rayo Vallecano, a la propuesta de tomar el mando -o eso parecía- en el cuadro califal. Su aparición en el panorama blanquiverde condujo a no pocos a pensar que habría cambios dentro del consejo de administración y ahí el peor parado, según esa perspectiva, era su rector, Javier González Calvo. Segundo, la presencia de una persona de confianza directa de Infinity -grupo inversor que es propietario del club- en la ciudad para supervisar cada decisión y, no menos importante, agilizar el proceso de aprobación de propuestas por parte del capital del Golfo Pérsico. Tal circunstancia la adelantó el jueves el espacio ‘La Jugada de Córdoba’ de Canal Sur en Twitter y la detalló El Día de Córdoba en su edición digital unas horas después.

Aunque la previsión desde ese momento era que los anuncios oficiales no empezaran a producirse hasta el próximo lunes, fue el viernes cuando tuvo lugar al fin la ruptura con el período de inactividad y dudas. El Córdoba informó en un mismo comunicado de la ratificación de Juan Gutiérrez Juanito como director deportivo y la renovación de Germán Crespo como entrenador del primer equipo, ya de pleno derecho. Con todo, el texto tenía un punto mucho más relevante: la confirmación definitiva del consejo de administración del club, bajo control de Unión Futbolística Cordobesa SAD (UFC). Se respondían todos los interrogantes y se daba un decisivo paso hacia delante para la reconfiguración del proyecto de Infinity para el cuadro califal. Pero culminada la parte primera y esencial, ahora no hay descanso para la entidad.

Tras 40 días en los que sólo se produjeron tres salidas. La primera fue la del hasta ese momento director general deportivo, Miguel Valenzuela, que renunció a su cargo tras el fracaso de la temporada 2020-21. Después llegaron las despedidas de dos figuras principales del conjunto blanquiverde en el pasado curso, Alberto del Moral y Djetei. El uno y el otro abandonaron la entidad bajo la fórmula del traspaso pues contaban con contratos hasta 2023. Mientras, Jesús Álvaro se marchó al Atlético Baleares y cerraba así la puerta a una renovación. O quizá, y más bien, fue el club el que obvió la opción. Y lo curioso es que los primeros movimientos que han de darse a continuación, tras la ratificación de la parcela técnica del primer equipo, van a ser nuevamente en forma de bajas. Significa esto que va a haber, como se temía, rescisiones.

En este sentido, resulta interesante recordar la situación del vestuario. A estas alturas son diez los futbolistas que tienen vinculación con el club. Si bien la cifra crece hasta los once al tener en cuenta que, como informó El Día de Córdoba, Fernando Román cuenta teóricamente con un año más de contrato tras su cesión al Marbella. En la lista se encuentran Edu Frías, Farrando, Bernardo, Espeso, Mario Ortiz, Djak Traoré, Javi Flores, Nahuel Arroyo, Samu Delgado y Willy Ledesma. De ellos, tres parecen estar más fuera que dentro según las declaraciones de Javier González Calvo en semanas anteriores. El consejero delegado habló del guardameta, el de Fátima y el delantero en relación a una necesaria revisión de los acuerdos pues, así lo precisó, no gozarían de validez en Segunda RFEF. En este sentido, el canterano, Javi Flores, fue el más claro a la hora de afirmar que le gustaría continuar en el cuadro califal. Pero sus nombres no son los únicos seguidos por interrogantes en papel. Realmente, cualquiera puede ser llamado a rescindir. Básicamente por la necesaria reestructuración económica tras el descenso de categoría.

Por ahora, casi todo quedaría en el campo de la especulación o la elucubración. Las novedades acerca de las bajas van a llegar ya la próxima semana, quizá a partir del martes. El lunes el club va a conocer la disposición de su grupo, y esto es a los rivales, de la temporada 2021-22 y es probable que prefiera mantener ese día de margen. Va a haber rescisiones, es lo único seguro actualmente. En materia de fichajes es posible que aún haya que esperar un poco más, dado que toda negociación se encontraba supeditada a la aprobación presupuestaria desde Baréin. Aun así, el plano meramente deportivo no acapara toda la ocupación del Córdoba en estas fechas. De hecho, hay otro asunto de enorme relevancia de cara al futuro inmediato. Se trata del requisito indispensable de hallar solución al lanzamiento de la entidad de la Ciudad Deportiva, un hecho éste al que sucedió un posicionamiento público que dejaba clara la ruptura con Grupo Tremón.

Si hasta ese día todo parecía encaminado al acuerdo con la empresa propietaria de las instalaciones, el martes el entendimiento desapareció y el Córdoba asumió sin más y colaborativo su desahucio -aunque suene fuerte es así- de la Ciudad Deportiva. Ya el viernes, el club continuó con su actividad en primera jornada e informó de una cita de carácter urgente con el Ayuntamiento para buscar alternativas. No es una cuestión baladí ésta, ya que de entrada el conjunto blanquiverde ha de encontrar escenario de entrenamiento para todos sus equipos y de juego para su sección femenina y todos sus escalafones inferiores. Aunque este planteamiento es provisional mientras las dos instituciones dan con los terrenos apropiados para edificar una nueva infraestructura, que en realidad fue el plan esencial de UFC desde su llegada a la ciudad. Lo primero es obligado mientras se produce lo segundo: la pretemporada no está tan lejos como pueda parecer, todo al quedar desvirtuados los calendarios el pasado año con motivo de la pandemia de Covid-19.

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Publicado el
19 de junio de 2021 - 05:45 h
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