Atletismo

Cara a cara | Juan Grondona: “Las promesas de los políticos ya nos dan igual”

Cara a Cara Juan Ignacio Grondona

Un atleta referente en el panorama cordobés y que ya es un habitual en las primeras posiciones en competiciones andaluzas e incluso en finales nacionales. El atletismo siempre ha sido una disciplina deportiva propicia para territorio califa y no son pocos los atletas que han podido despuntar hasta tal punto de que han atravesado fronteras para defender a la selección española en Mundiales o Europeos como es el caso de Carmen Avilés. Aun así, no es la única con un gran potencial, ya que, en la categoría masculina, hay otro protagonista con ganas y ambición para llegar a ser de los mejores a nivel nacional. Juan Ignacio Grondona, miembro del Atletismo Córdoba Patrimonio de la Humanidad, atiende a CORDÓPOLIS con una sonrisa y la ilusión de un deportista que está actualmente empezando una temporada que podría ser apasionante.

PREGUNTA. Un mes de septiembre prácticamente de transición, pero imagino que con ilusión de cara a la próxima temporada.

RESPUESTA. Sí, van a la par una cosa con la otra. El primer mes de la temporada es el mes donde más ilusión hay porque empiezas otra temporada, tienes más ganas de nunca, después del verano, la cabeza otra vez amueblada, sabiendo los objetivos de un nuevo año... Y a la vez digamos pues cada septiembre es un nuevo año para mí y cada septiembre pues me organizo cómo va a ser este año en mi vida, los horarios que voy a tener para entrenar, para dedicárselo a otras cosas... En esto estamos, empezando ya el mes, a empezar a entrenar, con entrenamientos fuertes y cada vez encontrándonos mejor.

P. Antes de pasar a la actualidad, quiero volver a tus inicios. Has dicho en el video que de pequeño querías ser futbolista, pero, ¿cómo fueron tus inicios en el atletismo?

R. Pues yo era futbolista en el Salvador Allende allí en mi barrio. Jugaba de lateral izquierdo o extremo izquierdo. A correr desde primera hora (risas). A la hora de correr yo iba más rápido que mis compañeros. Ellos lo típico que iban corriendo con el trote de los futbolistas, pero yo iba rápido. El entrenador del equipo le dijo a mi madre que me apuntara a la carrera del barrio porque podía correr bastante. Llega la carrera y quedo segundo. Entonces, pues entre que el fútbol no se me daba del todo bien, que quedé segundo y que mi madre me llevó a dos o tres carreras más de por aquí y quedaba también primero o segundo, pues mi madre decidió meterme en atletismo, ya que podía tener algo más de salida. Y así fue. Así empezamos. Vinimos a aquí, me apuntaron a la escuela de la pista y desde los ocho o nueve años ya venía dos o tres veces por semana y empecé a ir a campeonatos y a ganar carreras populares.

P. Se te veían maneras desde pequeño.

R. Hubo una etapa en la que sí, pero después en la edad de los 13 o 14 años, que unos nenes desarrollan antes y otros después, estuve en un punto bajo en mi rendimiento hasta que otra vez pude rendir a un nivel alto. Todo esto hasta los 16 años donde ya me lo tomé en serio y cada vez mejor.

P. Tanto cada vez mejor que, antes y después de la Covid-19, eres un referente en territorio cordobés e incluso a nivel nacional. ¿Cómo te viene esto a tu edad?

R. En atletismo pues como vas avanzando categoría por categoría y tienes que estar adelante en tu categoría pues no te das cuenta cuando llegas al nivel absoluto y estas entre los mejores, que es lo que me pasó en 2021 cuando corrí la final y estábamos tres de mi año, pero claro, estábamos los doce mejores de 1.500 metros en España. Yo era el segundo más joven y ahí estaban atletas olímpicos o campeones de Europa corriendo la final, como pueden ser Adel Mechaal, Ignacio Fontes, Mario Romo... Como que llegas al momento sin darte cuenta y una vez que terminas la carrera y a los dos semanas o tres es cuando lo asimilas. Dices: “he corrido con esta gente y ahora están corriendo en la final olímpica cuando yo he corrido con ellos en la final nacional”. Es una cosa muy bonita y que te motiva para seguir entrenando. Por ejemplo, el año pasado tuve una lesión y quise recuperarme para vivir momentos como los que viví en 2021.

P. En tu categoría ha habido siempre mucha calidad y es complicado despuntar a nivel español.

R. Yo siempre digo que es la prueba más difícil que hay en el atletismo, básicamente porque es una prueba donde tienes que ser muy rápido, muy resistente y, a la vez, la puedes practicar en cualquier lado del planeta, en cualquier pista de atletismo, en asfalto o por un camino y dentro caben todos los sitios en los que puedes entrenar. Un velocista necesita unos medios o unas instalaciones que, por ejemplo, aquí en Córdoba no están potenciadas al máximo para que un velocista pueda llegar a un Campeonato del Mundo porque ni el gimnasio está adecuado para que un velocista pueda optar a las pesas, ni las pistas tienen unas facilidades que le permitan entrenar a unas horas adecuadas, ni la climatología es la óptima porque en invierno no pueden entrenar bien, ya que se rompen mucho y al no tener una pista ni un módulo, que se prometió que se iba a hacer, el velocista aquí en invierno a cero grados pues se puede romper muy fácil la musculatura. Sin embargo, en mi prueba sí, tanto ahora como hace 20 años. Esto hace que el nivel de 1.500 metros siempre sea muy grande tanto aquí como en Kenia, Estados Unidos o Noruega. Entonces, el nivel mundial es mayor y en el panorama español digamos que el atleta en España siempre se ha educado para correr el 1.500 metros, 1.000 metros cuando eres chico, y los mejores atletas que han habido a nivel mundial o donde se han conseguido más medallas siempre ha sido la marcha y el 1.500 metros. Entonces sí, estoy en una de las pruebas más complicadas que hay y a nivel nacional se nota porque después los tres mejores atletas en España van al Campeonato del Mundo y quedan tercero, cuarto o séptimo, por ejemplo. Son posiciones que en otras pruebas siempre es inviable conseguir, pero en 1.500 metros es lo normalizado y se vende bien pero no se le da el valor que se le debería de dar porque es la hostia. En ninguna disciplina se ha conseguido algo así.

P. Has hablado de figuras a nivel nacional pero, ¿quién fue tu referente cuando empezaste en esto?

R. De chico siempre ves la televisión y yo viví esos momentos con Jesús España, con Arturo Casado, con Juan Carlos Higuero, con Manuel Olmedo... y digamos uno de los referentes para mí porque es un atleta que he tenido más cerca al nivel de poder entrenar con él y que me ha facilitado acogerme para ayudarme es Kevin López, que ahora está viviendo en Córdoba. Ha sido récord de España en 800 metros, olímpico dos veces, tiene 3:34 en 1.500 metros y en estos dos últimos años casi siempre he estado entrenando con él, me ha dado consejos, me ha aconsejado cómo tengo que afrontar la competición, qué aspectos tengo que mejorar en el entrenamiento para llegar a la élite y podemos decir que él es mi referente de chico y ahora como compañero. Es como, por ejemplo, Rodrygo en el Real Madrid ha podido jugar con sus ídolos como Modric o Benzema. Eso mismo es lo que me ha pasado a mi con Kevin. Un sueño.

P. Siguiendo con tu trayectoria, apuntabas muchas maneras a lo largo del 2019 y parte del 2020, pero llegó la pandemia y se paró todo. Lejos de dar un paso atrás, volviste y fuiste uno de los atletas más destacados en territorio autonómico.

R. La gente vio la pandemia como una jodienda y no poder entrenar y yo lo vi como una oportunidad para meterle un punto más porque, a fin de cuentas, lo único que podía hacer era entrenar y descansar. Yo dije en ese momento que era la oportunidad para meterle más carga y más volumen para poder asimilarlo porque no tenía el día a día agotante como cuando puedes salir a la calle. Pude conseguir una cinta ya que, cuando empezó el toque de queda, yo me puse a averiguarla. La puse en el salón y todos los días por la mañana y por la tarde a entrenar. Mirando los libros de la estantería que tenía colocada delante y haciendo mucho trabajo mental porque sabía que iban a ser dos meses de pandemia y confinamiento bastante duros, pero sabía que si lo hacía bastante bien durante esos dos meses iba a tener un plus y es verdad que lo tuve. Mejoré mi marca al mes de salir de la pandemia en la primera competición a nivel nacional que fue en Castellón que hice el récord provincial de Córdoba con 3:45, mejoré mi marca en tres segundos y di el salto, siendo sub 23, a tener marca absoluta. A mi me vino bien en ese aspecto pero porque yo me considero que estuve listo e inteligente en aprovechar esto que era prácticamente una debilidad para todo el mundo y que sea así una fortaleza y me salió bien

P. Eso te iba a decir. Hemos hablado del Nacional de Getafe en el vídeo, pero también batiste el récord provincial en Castellón. ¿Qué te supuso esto?

R. Me propuse también batir todos los récords de Córdoba que habían desde 1.500 metros hasta 10.000 metros y lo conseguí. El año pasado con el de 10.000 metros ya lo terminé, pero tengo el de 1.500 metros, 3.000 metros, 5.000 metros y el de 10.000 metros. Digamos que era una meta que la podía conseguir porque soy un atleta muy completo. Hay gente que va muy bien en una, pero después en otras no, pero yo sabía que yo sí. Entonces para mí era un objetivo que me marqué para cumplir en dos años porque en mi planificación de una cosa a la otra no tiene mucho que ver, pero al final en diferentes etapas y en diferentes partes lo he podido conseguir y ahora voy al de la Media. Ahora en noviembre llega la Media Maratón de Córdoba y quiero estar cerca del récord de Córdoba o batirlo, según cómo salga la carrera, cómo esté yo, cómo me adapte a esa distancia porque nunca he hecho una distancia tan larga, pero voy a intentarlo.

P. ¿Cómo se prepara este tipo de pruebas cuando estás habituado a correr una distancia mucho menor?

R. Ahora mismo estamos haciendo una preparación parecida a la que haría en el cross, que al fin y al cabo es poner más volumen y hacer zonas de umbral, pero cuando se acerque un poco más la Media Maratón, dentro de un mes o así, ya meteremos más ritmo de media maratón, distancias más largas. Yo lo máximo que he competido ha sido diez kilómetros y ahora tengo que hacer 21. Es el doble. Por lo que debería meter algo más de volumen para poder asimilar cuando corra ese día los 21 kilómetros y sea capaz de terminarlos con bastante frecuencia. Se vienen unos meses complicados a nivel de entrenamiento, que voy a estar con las patas que me van a doler (risas), pero bueno, tengo ganas.

P. La ilusión hace mucho.

R. Efectivamente. Cuando cambias de prueba y haces otra preparación diferente a la que ya estás mentalizado como un 1.500 metros o un 3.000 metros, tiene cosas malas como puede ser que tu cuerpo no esté preparado, pero a nivel mental te viene bien porque estás motivado. Vas a preparar esto, que es una cosa diferente y al fin y al cabo cambias el chip y te viene bien.

P. Ya has hablado de esto antes por encima, pero es que Córdoba carece de instalaciones deportivas de calidad alta para los profesionales como vosotros, que sois los que exportáis el nombre de la ciudad al panorama nacional. ¿Crees que esta situación mejorará durante los próximos años?

R. Las promesas de los políticos es que sí, que se van a mejorar. Es verdad que yo tengo compañeros del club que hacen pruebas de pértiga, de altura o de longitud y que se les lleva prometiendo que van a cambiar las colchonetas un año y medio y este fin de semana pasado (la entrevista fue realizada el miércoles 28 de septiembre) celebramos el meeting de atletismo en el que supuestamente tenían que estar las colchonetas colocadas para que ellos pudiesen competir y ni siquiera se han pedido. Las promesas ya nos dan igual y no solo hablo por mí, sino que por todos los compañeros de mi club que están condicionados a eso. Tengo dos o tres compañeros que hacen longitud, pértiga y altura y que no pueden entrenar. No pueden entrenar y esa es la realidad. Ellos vienen y no pueden entrenar su disciplina que es coger la pértiga y saltar a la colchoneta porque la colchoneta está reventada y lleva sin cambiarse diez, quince o desde que se construyó la instalación y desde el Ayuntamiento de Córdoba saben que tienen que cambiarla y no lo hacen. A ver si a través de insistir se consigue y para el año que viene o cuando sea esté todo bien. Lo mismo te hablo del módulo para la pista de atletismo que supuestamente estaba encargado, que se iba a empezar a construir y nada. El invierno en Córdoba es bastante duro y hay días de mucho frío en los que hay atletas que necesitan de esto para entrenar porque sus pruebas son explosivas o muy rápidas y si su cuerpo o sus músculos no están a una buena temperatura pues no van a poder hacer el entrenamiento bien y se pueden romper en cualquier momento. Entonces estamos a la espera de lo que acontezca en los próximos meses, pero espero que la situación cambie, que todo mejore y que nos faciliten poder entrenar. El atleta lo que necesita es poder entrenar y que le faciliten poder entrenar. Ya después el atleta pondrá todo lo que tenga que poner para mejorar, pero que tenga facilidades para poder entrenar. Eso es lo que pedimos.

P. Para terminar, es una pregunta habitual, aunque los protagonistas no suelen ser tan jóvenes. ¿Dónde te ves dentro de cinco años?

R. No te digo que no pueda estar retirado (risas). No, ahora mismo estamos viviendo un tiempo en el que cada año cambia todo mucho. Hemos vivido una pandemia, ahora una guerra entre Ucrania y Rusia... y ahora mismo no sé dónde voy a estar dentro de tres o cuatro años, pero sí que me gustaría seguir practicando atletismo, no sé si al mismo nivel al que estoy porque no sé si encontraré algún trabajo que me obligue a no practicar las horas que le dedico. Pero atletismo sé que seguiré practicando, ya no sé si al mismo nivel, si en el Campeonato de España absoluto, intentando soñar con ser internacional o batir marcas destacadas, a nivel amateur, popular o haciendo cuatro o cinco entrenamientos a la semana. No lo sé, lo único que sé es que este año voy a entrenar y que el próximo casi seguro que también, pero dentro de tres o cuatro años no sé dónde voy a estar.

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