'Emoticonos': teatro vivo, experimental, callejero y con caritas

Estreno de Emoticonos anoche por las calles de Córdoba FOTO: MADERO CUBERO
Juan Diego Calzada estrena una nueva y arriesgada obra para grupos de 13 espectadores

Juan Diego Calzada, miembro de Vértebro Teatro, emprende un nuevo espectáculo. Esta vez, en solitario. Y en su línea siempre provocadora, plantea una obra callejera y de formato reducido. Solo para 13 espectadores por función. La cita donde esta se representará no la conocerán hasta horas antes y siempre recibirán la convocatoria a través de un mensaje de móvil. Por algo la pieza se llama Emoticonos, usando el nuevo lenguaje universal y jeroglífico de las nuevas tecnologías. Anoche se estrenó en los Jardines de Colón y la programación incluye actuaciones los viernes y sábados de octubre y noviembre.

Explicar en qué consiste Emoticonos no es fácil. El propio Calzada lo reconoce. "Es algo bastante intuitivo, bastante experimental. No he querido teorizar apenas sobre ello. Lo que he querido es ponerlo en práctica y luego ya veremos si teorizamos algo o no". La idea es que el público se encuentre con una pieza de teatro que no es, para nada, una obra al uso. "Sucede en la calle, en un lugar indicado a través de un mensaje privado. Y el público no va a saber nada más acerca de por dónde se va a desarrollar la obra".

Las pocas pistas que Calzada ofrece es que se trata de una obra para 13 espectadores, consistente entre 13 escenas y un recorrido. Eso sí, se exige la participación de los espectadores. "Tienen que evaluar lo que han visto, dictaminar cada uno de ellos un diagnóstico de mi estado emocional, primero de forma individual y luego en común", señala. Para ello, se reparte a cada espectador una tabla de diagnóstico en la que cada escena está representada por tres emoticonos. Los espectadores tendrán que elegir uno de ellos para la evaluación. "Los emoticonos están así, tal cual, sin palabras, sin referencia alguna. La idea es poner al público en un brete a la hora de elegir uno de ellos, a la hora de quedarse con una emoción". Al final de la obra, de alguna forma, esas caras dibujadas deberán traducirse en una sola palabra, consensuada por los 13 participantes. La palabra con la que quieran evaluar el espectáculo de Juan Diego Calzada.

Esta pieza bebe de las performances, de los happenings. "Lo que pretendo es que la función cambie cada día, siempre partiendo de una estructura de 13 puntos que se corresponden a cada escena. Pero teniendo claro que lo que pretendo es mostrar vivencias al 100%. El teatro siempre está vivo, pero en este caso, quieras o no, más todavía". Por eso, Calzada se mantiene muy atento y alerta con lo que sucede a su alrededor, tanto con el público, como con lo que pasa en la calle. "Tengo que ser inteligente y tratar de aprovechar aquello que ocurra y pueda interesarme para permitir que modifique o no lo que tengo en mente", prosigue el artista.

"Lo que quiero es hacer algo en el que yo, el actor, el creador, intervengo directamente con el espectador, sin intermediarios físicos, espaciales, administrativos o políticos". Por eso, los únicos canales previos de comunicación serán los correos electrónicos, las redes sociales y las propias llamadas o mensajes de móvil. "Y una vez se tiene todo, solo hay que ejecutarlo. Sin más", termina.

Si quiere reservar entradas para Emoticonos, puede hacerlo escribiendo a juandiegocalzada@gmaill. com o enviando un mensaje privado al perfil de Facebook https://www. facebook. com/juandiego. calzadagonzalez

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