Las variedades de olivo más importantes del mundo, desde Córdoba al 'arca del fin del mundo' en la Bóveda Global
Este pasado miércoles 25 de febrero, la Bóveda de Semillas de Svalbard en Noruega, conocida como 'el arca del fin del mundo', se abría para acoger material genético de medio centenar de las variedades de olivo más importantes que se cultivan en todo el mundo y también de algunas de olivo silvestre. En total, se han preservado allí 27.000 semillas de esas variedades de olivo, llegadas desde el Banco de Germoplasma Mundial de la Universidad de Córdoba (UCO).
Las semillas de olivo se encuentran ya en la Bóveda de Svalbard, que solo se abre tres veces al año para acoger material genético de las variedades de semillas de los cultivos que componen la alimentación mundial. Se trata de un centro para albergar una particular 'copia de seguridad' de las especies vegetales que se producen para la supervivencia humana y que se conservan en los bancos de germoplasma del mundo. Y es que estas instalaciones están especialmente construidas para proteger las semillas de los alimentos ante posibles escenarios de amenaza como terremotos, otras catástrofes o guerras.
Desde ahora, allí se conservan las variedades de olivo más importantes que se producen en todo el mundo. Días antes, en Córdoba, los investigadores Conchi Muñoz y Pablo Morello, la coordinadora del proyecto y el responsable del Banco de variedades de la UCO, preparaban el material para viajar hasta Noruega.
Las semillas que ya se preservan en el arca de la alimentación mundial se distribuyen entre 25.000 de distintas variedades de olivos de cultivo y también otras 2.000 semillas de olivo silvestre. Las primeras pertenecen a 50 variedades de olivo, las más importantes a nivel mundial y representan la variabilidad genética existente en el olivo cultivado en el mundo. Mientras, las semillas de olivo silvestre corresponden a cuatro poblaciones de acebuches de España.
Todo este material, que representa la diversidad genética del olivo cultivado, ha sido recolectado de árboles de polinización libre que pertenecen a la colección del Banco de Germoplasma Mundial de la Universidad de Córdoba (BGMO-UCO), que acoge hasta 700 variedades de olivo distintas. Por su parte, las semillas de poblaciones silvestres han sido recogidas por la Universidad de Granada (UGR).
Para esta misión, hasta Noruega han viajado, Pablo Morello -responsable del Banco de Germoplasma Mundial de Olivo de la Universidad de Córdoba-, Hristofor Miho -investigador y gestor del proyecto Gen4olive en la UCO-, Jaime Lillo -director Ejecutivo del Consejo Oleícola Internacional- y Juan A. Polo -jefe del Departamento de Tecnología del Aceite de Oliva y Medio Ambiente del COI-.
Los investigadores de la Universidad de Córdoba forman parte del proyecto sobre genética del olivo 'Gen4olive', en el que se incluyen socios de siete países - Italia, Francia, Alemania, Grecia, Turquía, Marruecos y España-, con tres universidades andaluzas incluidas: la de Córdoba, la de Granada y la de Jaén. Y este hito histórico de introducir las semillas de olivo en el arca global ha sido posible gracias a la iniciativa generada en este proyecto europeo, centrado en la conservación, caracterización y valorización de los recursos genéticos del olivo, y liderado por la Universidad de Córdoba con el apoyo del Consejo Oleícola Internacional.
Sobre el Banco de Germoplasma Mundial de Olivo de la Universidad de Córdoba
La colección del Banco Internacional de Germoplasma de Olivo, situada en la Universidad de Córdoba, está gestionada por la Unidad CEVO y por el grupo de investigación UCOLIVO. Es una de las colecciones más importantes del mundo dedicadas a la conservación de la diversidad genética de este cultivo. Alberga más de 700 variedades de olivo distintas procedentes de 26 países, lo que lo convierte en un recurso clave para la investigación, la mejora genética, la adaptación al cambio climático y la preservación del patrimonio oleícola mundial.
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