El personal de seguridad privada augura un “otoño caliente” si no se mejora el acuerdo colectivo

El personal de seguridad privada protesta en Córdoba

Más de medio centenar de trabajadores del sector de la seguridad y la vigilancia privada se han concentrado este viernes en Córdoba para protestar ante la imposibilidad de sellar un acuerdo colectivo con la patronal, y han augurado “un otoño caliente” de movilizaciones si ésta no aplica en el convenio una subida salarial digna y que tenga en cuenta el incremento del IPC.

En declaraciones a los periodistas, Juan Martínez, secretario UGT UGT FeSMC, y Francisco Cañete, del sindicato del Hábitat de CCOO, han especificado que las movilizaciones son a nivel nacional, dado que los sindicatos no están logrando convencer a la patronal de la necesidad de mejorar las condiciones laborales del sector. Así, siempre según su testimonio, la oferta que hay sobre la mesa es de una subida salarial del 10% para tres años, que a su juicio no llega ni a cubrir la subida del IPC de este año, en el que todos los costes se han disparado.

Además, Cañete recuerda que el convenio a renovar “era ya un convenio bastante precario”, por lo que no están dispuestos a aceptar “retroceso en derechos por antigüedad o incapacidad temporal”. Martínez ha resaltado que el suyo es un trabajo en el que el personal está expuesto a agresión o violencia, por lo que han pedido al Gobierno que les extienda algún tipo de consideración de agentes de la autoridad.

CCOO y UGT han denunciado que las patronales APROSER y ASECOPS han bloqueado cualquier incremento salarial razonable y han rechazado cualquier avance en la mejora de las condiciones laborales del colectivo, cuando existen tres conceptos irrenunciables, un convenio plurianual, un incremento salarial y que se incluyan cláusulas para que no se pierda poder adquisitivo, como ha ocurrido en estos últimos años.

Según los sindicatos, en Córdoba hay un millar de trabajadores en este sector, que cubre edificios públicos y privados. El salario medio es de unos 900 euros, que sube hasta el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) a costa de complementos salariales como plus de nocturnidad, de peligrosidad o por portar armas.

Cañete ha señalado que si hay estabilidad en este sector es por “la precariedad”, ya que está plagado de trabajadores vinculados a subrogaciones. En el otro lado, según Martínez, hay empresas como Prosegur o Eulen, multinacionales con enormes beneficios, muchos de ellos provenientes de contratos públicos, y que luego “son las menos propensas a conceder derechos” en las mesas de negociación. Mientras tanto, critican ambos, las administraciones públicas, cuyos edificios vigilan estos empleados, miran para otro lado.

“Aquí salen concursos públicos que se llevan empresas que incumplen sistemáticamente los convenios y pisotean los derechos de los trabajadores”, ha lamentado Martínez.

La protesta ha llegado a cortar el tráfico rodado durante unos minutos entre las estaciones de trenes y autobuses de Córdoba. Es la primera de una serie de movilizaciones marcadas en el calendario sindical de este sector, que por el momento incluye más manifestaciones en octubre y una gran movilización en noviembre en Madrid.

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