Niños, jóvenes, adultos y, bueno, adultos más mayores. Si hay algo que no tenga edad es el coleccionismo, ese afán de posesión de objetos que constituye, a la vez, el sumun y la excepción del consumismo desaforado. ¿Por qué? Pues porque, aunque el fin último sea la adquisición de objetos, ningún coleccionista compra por comprar, sino por completar un puzzle que, muchas veces, sólo tiene sentido en su cabeza.

De esto sabe mucho Juan Antonio Cañadas, el Califa de los cromos, lleva toda una vida con su puesto de coleccionismo en el Bulevar de Gran Capitán, y que ha organizado este sábado la primera Feria de coleccionismo y frikismo, que ha tenido lugar, con importante éxito, en el Hotel Maciá Alfaros, este último sábado del verano de 2021.

El primer invitado a la feria ha sido la nueva normalidad. Había mascarillas, sí, pues la feria es en interior, pero también una especie de tranquilidad prepandémica que ha permitido su desarrollo con total paz, únicamente rota por el nerviosismo del coleccionista que encuentra algo que buscaba -o que no esperaba encontrar-.

Al otro lado de las meses, un total de siete vendedores han puesto sus objetos más extraños y antiguos: películas y series, cromos, muñecas, máquinas de juego, pequeñas figuras de coleccionismo, proyectores de cine Cinexin, elementos de decoración de casas de muñecas, coches de todo tipo, álbumes de minerales y de actores de la época.

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18 de septiembre de 2021 - 13:25 h
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