El Guadalquivir baja del umbral amarillo a su paso por Córdoba, pero con la mirada puesta en el cielo
La calma antes de la tempestad, y nunca mejor dicho. Según los datos que aporta el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, el río Guadalquivir a su paso por Córdoba ha bajado del umbral amarillo y está en niveles habituales, sin ser una situación hidrológica potencialmente peligrosa.
Estos números se han moderado en las últimas horas después de que los pantanos de Guadalmellato y Navallana han comenzado a cerrar sus compuertas. Comenzaron a desembalsar en los últimos días debido al gran volumen de agua que habían cosechado en las semanas anteriores, lo que hacía que el río tuviese un caudal que, con el tiempo, debía regularse.
De hecho, el río Guadalquivir ha llegado a estar en dos situaciones muy cerca del umbral que marcaba su desbordamiento. Un límite que preocupa, sobre todo, a las parcelaciones. Unas 22.000 viviendas están en peligro por inundaciones, como ya se vio a inicios de 2024.
Esta vez, el agua no ha llegado a cotas tan altas, pero, si se cumplen las previsiones, la lluvia volverá a lo largo de esta semana, con especial incidencia tanto el martes como el miércoles. Es por ello que los pantanos han desembalsado líquido, en busca de hacer hueco y que no se vean obligados a abrir compuertas.
Ahora, el río Guadalquivir ya no supone una amenaza para ningún punto de la provincia de Córdoba, con 1,46 metros de altura a su paso por la capital. Los embalses de Navallana y Guadalmellato, al 90% y al 80%, respectivamente. Pero la incertidumbre llegará en los próximos días.
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