Sexo, revelación de secretos y 'whatsapps' en Priego de Córdoba

Fachada del Palacio de Justicia de Córdoba | MADERO CUBERO
El juzgado de lo Penal 5 celebra este jueves, de forma consecutiva, dos juicios en los que los tres acusados distribuyeron por mensajería fotografías y vídeos eróticos sin autorización de sus propietarios

Los delitos relacionados con las nuevas tecnologías ocupan cada vez más espacio en los señalamientos judiciales. El juzgado de lo Penal, número 5, de Córdoba celebra de forma consecutiva, sendos juicios con un guión común: los dos sucedieron en Priego de Córdoba y en ambos se distribuyó, vía whatsapp y sin consentimiento, material erótico de sus propietarios. Las penas previstas suman 10 años de prisión.

Lo que diferencia los hechos es la motivación con la que se distribuyó el material erótico. En el primer caso, la simple compra de una tarjeta de memoria de segunda mano acaba con dos acusados en el banquillo. Según consta en el escrito de calificación, una pareja utilizó el móvil para grabarse durante una relación sexual, pasado el tiempo, uno de los dos quiere vender el teléfono y lo resetea sin darse cuenta de que el vídeo en cuestión había quedado almacenado en la tarjeta de memoria que vende a D. P. A.

Cuando D. P. A. se da cuenta de la existencia del vídeo no se le comunica al vendedor, sino que se lo enseña y envía a una amiga, R. P. T., que a su vez lo comparte con, al menos, otra persona a la que le manda un mensaje para que lo pase al exmarido de la protagonista del vídeo, reza el escrito de calificación que también alude a que el material fue enviado a más personas.

Ninguno de los dos acusados tiene antecedentes penales, pero su acción puede salirles cara, ya que el fiscal reclama una pena de dos años de cárcel para cada uno así como una multa de 5.760 euros de multa.

Amenazas para retirar una denuncia

Una vez que acabe este juicio, la misma sala acogerá la vista oral contra A. G. R. al que también se acusa de un delito de revelación de secretos al que hay que unir otro contra la administración de Justicia, ya que, en este caso, la motivación era que la víctima le retirase una denuncia, interpuesta por su expareja el pasado mes de agosto.

Según el escrito del fiscal, el pasado 19 de septiembre, el acusado telefoneó de forma insistente a la víctima que finalmente contestó la llamada. A. G. R. preguntó a su expareja si no pensaba quitarle la denuncia y, ante su negativa comenzó a insultarla y la amenazó: “Si no me quitas la denuncia te voy a matar, no me metas en problemas porque si no tus fotos las verá toda España”.

Pocas horas después de que se produjese esa conversación, y ya entrada la noche, el acusado comenzó a colgar fotos, vía whatsapp, en las que su pareja salía desnuda o en la que se mostraban sus partes íntimas, detalla el escrito. La víctima denunció los hechos y de forma inmediata el juzgado de Priego decretó una orden de alejamiento y de comunicación, por cualquier vía, entre el acusado y su víctima.

Por estos hechos, el fiscal reclama una pena de seis años de prisión, cuatro por un delito contra la administración de Justicia y otros dos por revelación de secretos. Junto a esto, la prohibición de mantener contacto alguno con su expareja por un periodo de seis meses.

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