El Gobierno otorga la autorización administrativa a una de las tres plantas del megaparque fotovoltaico de Cabra
Cabra es uno de esos enclaves predilectos para este tipo de sector. Ya se ha demostrado en un pasado y así se viene plasmando en un presente de cara a un futuro a corto plazo. El Boletín Oficial del Estado (BOE) ha publicado el 13 de enero de 2026 la resolución que otorga la autorización administrativa previa para la planta Zafiro en dicha localidad cordobesa.
La Dirección General de Política Energética y Minas ha oficializado el veredicto hacia la empresa Encina Desarrollos Fotovoltaico España SL para la puesta en marcha de este parque solar fotovoltaico. La instalación contará con una potencia instalada de 51 megavatios y su infraestructura de evacuación que conectará con la subestación de Cabra de 400 kilovatios, propiedad actualmente de Red Eléctrica de España.
Este proyecto ha sido complejo burocráticamente. La solicitud data de 2023 y tuvo que superar un cambio en su procedimiento de evaluación ambiental debido a las características de sus líneas de alta tensión, pasando de un trámite simplificado a uno más exhaustivo. Finalmente y después de obtener la Declaración de Impacto Ambiental favorable en el mes de octubre pasado, el Gobierno de España ha ratificado su viabilidad administrativa.
Un macrocomplejo de 100 millones de euros
Aunque el BOE se centra en la planta Zafiro, este desarrollo fotovoltaico se centra en la empresa alemana Viridi RE, que planea un complejo energético total de 102 MW al sumar la planta gemela denominada Ágata. En conjunto, la inversión prevista alcanza los 100 millones de euros, lo que supone una inyección económica masiva para la comarca. Además, también hay proyectada una tercera planta fotovoltaica en Cabra, llamada Óleo Solar, que proyectaría la potencia instalada en 170 megavatios.
El impacto socioeconómico será notable, con la creación de entre 200 y 500 puestos de trabajo, y abastecimiento a 70.000 hogares. Sin embargo, esto implica que para su construcción se debe seguir una serie de obligaciones para mitigar el impacto del paisaje: no se permitirán movimientos de tierra en las zonas de paneles, manteniendo el perfil original del suelo; los vallados perimetrales deberán ser permeables para los animales, utilizando mallas de tipo cinegético sin elementos cortantes y con señalización específica para evitar colisiones de aves; se desarrollarán programas específicos para mejorar el hábitat del alzacola rojizo, el milano real y el cernícalo vulgar; y el proyecto deberá respetar íntegramente el ancho de la «Vereda de Cárdenas» al ejecutar sus cerramientos.
Oposición vecinal y calendario de obras
A pesar de las garantías administrativas y de iniciativas como la web 'cabrasostenible' para promocionar las bondades del proyecto, los residentes de la pedanía de Las Huertas de Cabra han manifestado su preocupación. Los vecinos temen por la proximidad a sus viviendas y el impacto en el olivar tradicional, por lo que no descartan movilizaciones en las próximas semanas.
Por el momento, el calendario se ha ajustado. Aunque inicialmente se barajaba 2027 como fecha de arranque, las previsiones actuales sitúan el inicio de la construcción en el año 2028, tal y como adelantó este periódico para la planta Ágata. Hasta entonces, el promotor deberá terminar de formalizar los acuerdos con los propietarios de los terrenos y obtener las autorizaciones de construcción definitivas.
0