Roban un desfibrilador instalado en la calle

El desfibrilador robado.

Unos desconocidos han robado un desfibrilador instalado en la calle Éufrates de Encinarejo, una Entidad Local Autónoma de Córdoba. Según ha informado el alcalde pedáneo, Miguel Ruiz Madruga, a través de sus redes sociales. "Espero al que lo haya hecho que no tenga que necesitarlo porque alguno de sus familiares sufra una parada cardiaca", señala.

El desfibrilador no sirve para nada fuera del lugar del que ha sido robado. No se puede vender y su número de serie está registrado. "No sirve para otra cosa que para salvar vidas", concluye la publicación. Encinarejo es uno de los pocos municipios de Andalucía considerado como un lugar cardioprotegido.

Ante una parada cardiorrespiratoria, es fundamental la rapidez con que se inicie la maniobra de reanimación cardiopulmonar básica, por parte de las personas presentes, mientras llegan los servicios de emergencia.

En este sentido, para facilitar la actuación rápida ante situaciones de este tipo, en Andalucía se han instalado desfibriladores externos automatizados (DEA) en organismos públicos, espacios de ocio y de grandes aglomeraciones de personas y empresas privadas, que permiten que, ante una parada cardiorrespiratoria, se puedan proporcionar unos primeros auxilios adecuados mientras acuden los servicios de emergencias.

Concretamente, en Andalucía se dispone de 1.616 desfibriladores externos automáticos que, por sus características y funcionamiento, pueden ser manejados por personas que no son profesionales sanitarios. Hay que destacar que el 60 por ciento de estos desfibriladores han sido instalados de manera voluntaria.

Las instituciones que han conseguido ser zona cardioasegurada son fundamentalmente instalaciones deportivas, edificios públicos, colegios e institutos de enseñanza secundaria, estaciones de trenes, hoteles, empresas o farmacias. Por provincias son 38 en Almería, 15 en Cádiz, 42 en Córdoba, 27 en Granada, 13 en Huelva, ocho en Jaén, 48 en Málaga y 14 en Sevilla. Y a ellas se suman 13 con carácter regional, en las principales estaciones de trenes de ADIF.

En Córdoba, las instalaciones cardioaseguradas son, entre otras, el pabellón de deportes y la piscina municipal del Ayuntamiento de Iznajar, instalaciones de instituciones como la Cruz Roja, el Colegio Oficial de Médicos de Córdoba, la Entidad Local Autónoma de Encinarejo, la Fundación Diocesana de Enseñanza Santos Mártires de Córdoba, el campo deportivo del Ayuntamiento de Almedinilla, el IES Luis Carrillo de Sotomayor de Baena, la Clínica Recamed, el IES Mario López de Bujalance, la Clínica Colón, la Obra Pía Santísima Trinidad (Residencia San Juan de la Cruz y Residencia Santísima Trinidad) y el centro deportivo Aira Wellness de Córdoba.

La certificación de zona cardioasegurada se concede a aquellas instituciones que lo solicitan y que cumplen con una serie de requisitos, entre los que se cuenta disponer de un número determinado de desfibriladores externos automatizados en las instalaciones, que deben estar operativos, y una ubicación adecuada, de forma que se posibilite que al menos el 75% de los usuarios de las instalaciones pueda aplicar la desfibrilación en un tiempo no superior a tres minutos.

Además, se observa que la institución solicitante tenga un plan de formación para el personal ofrecido por instituciones pertenecientes al Consejo Español de Reanimación Cardiopulmonar. Otro requisito es que la institución cuente con un adecuado plan de mantenimiento de los DEA instalados, conforme a sus especificaciones técnicas y recomendaciones de los fabricantes.

Además, se considera una condición imprescindible que la empresa o institución tenga establecido un protocolo de activación interno para desplazar y utilizar el DEA mientras que se activan y llegan los servicios de emergencias sanitarias. Para cumplir con todas estas condiciones, EPES ofrece asesoramiento desde la Dirección del Servicio Provincial del 061 de cada provincia, correspondiente a la entidad solicitante.

CADENA DE SUPERVIVENCIA

Las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de muerte en el mundo occidental y, entre ellas, ocupa un lugar destacado la muerte súbita cardiaca, que suele ocurrir, de manera mayoritaria, fuera del entorno hospitalario.

La correcta atención a la parada cardiorrespiratoria consiste en la aplicación precoz de una serie de acciones conocidas como cadena de supervivencia, que incluye, por este orden, el reconocimiento de la situación y activación del sistema de emergencias sanitarias, el inicio inmediato de las maniobras de soporte vital básico, la desfibrilación eléctrica precoz y la rápida instauración de las técnicas de soporte vital avanzado.

Los equipos de emergencias del 061 en Andalucía han atendido en este último año 1.186 pacientes en parada cardiorrespiratoria, el 72 por ciento de ellos varones. La edad media de los hombres fue 61,9 años y de 64,2 para las mujeres. En el 59 por ciento de las asistencias la parada sucedió en el domicilio y el motivo de la llamada al centro de coordinación fue inconsciencia en el 68 por ciento de los casos.

Más de un tercio (33,6%) de estas paradas atendidas ya habían recibido reanimación a cargo de testigos a la llegada del equipo de emergencias, destacando que dos de cada tres casos lo hicieron con ayuda telefónica del centro coordinador.

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