RESIDENCIAS

Una semana sin teléfono en la residencia de mayores de Conquista

Imagen de archivo de una mujer mayor hablando por teléfono.

Los familiares de los 20 usuarios de la residencia de Conquista han podido comunicarse con ellos durante esta semana, gracias a la generosidad de las trabajadoras de este centro. Y es que, desde el pasado martes 9 de agosto han estado con el cable de fibra roto, por lo que los empleados han estado sin Internet para poder realizar su trabajo y sin teléfono al que las familias pudieran llamar.

Según ha contado a Cordópolis María Isabel Gutiérrez, responsable del centro, la avería se produjo el pasado 9 de agosto, momento desde el cual asegura no haber parado de llamar para pedir una solución a la empresa Movistar. “He puesto tres reclamaciones oficiales y he estado todos los días llamando, no te imaginas la impotencia, era indignante, detectaban el teléfono y nos decía que ya sabía que existía una incidencia con ese número de teléfono”.

Las múltiples llamadas se han traducido también en correos “que decían que ya se había solucionado la avería” o en una cita sin asistencia, “me dijeron que vendrían de 11 a 13 y no se presentaron”. La desesperación de María Isabel la llevó a llamar también con otros números de teléfono que la empresa no conociese, pero tampoco funcionó: “Me decían que la avería estaba abierta, pero nada, no hemos recibido ni una llamada de un técnico”.

Además, ha aclarado que ellos mismos ya sabían a qué se debía la avería, ya que el cable de la fibra estaba roto. “Les decíamos que viniesen directamente con un cable, que lo que pasaba era eso, pero nada”. Ante la inacción por parte de la empresa de telefonía, el propio Ayuntamiento del municipio ha sido quien les ha dejado un teléfono móvil al que los familiares han podido llamar, y con el que también se han comunicado con el médico.

“Hemos estado sin poder hacer nada porque ahora todo va por Internet y por plataformas, sus citas del médico y todo”, detalla la responsable. Hasta que tuvieron el móvil del Consistorio, han sido las propias trabajadoras las que les desde sus teléfonos personales han llamado a los familiares de los usuarios para comunicarles también lo que pasaba hasta que han tenido el otro número de teléfono.

Sin embargo, la situación ha sido “un desastre” y ha estado llena de “impotencia” hasta este mismo martes, cuando una semana después un técnico ha ido a reparar la instalación. Aunque, tampoco María Isabel era consciente de que el profesional se iba a desplazar hasta la residencia. “Me ha llegado un mensaje al móvil diciendo que el técnico estaba en camino cuando ya estaba aquí”, relata. Una situación que parece que ya ha visto la luz pero que ha hecho pasar una semana llena de estrés e incertidumbre a trabajadores y familiares.

Este medio ha intentado contactar a través de varios canales con Movistar para saber a qué se ha debido el retraso de una semana en la solución del problema en el centro. Por el momento, no ha obtenido respuesta.

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