Libertad con cargos para los detenidos en Palmeras

Barrio de Palmeras, en Córdoba | ÁLVARO CARMONA
Este grupo familiar se encuentra enfrentado a otro y ha protagonizado distintas reyertas y episodios violentos

El juez de guardia dejó este miércoles en libertad a las cuatro personas que la Policía Nacional detuvo ese mismo día en posesión de dos armas cortas de fuego. El magistrado los ha puesto en la calle pero con los cargos de posesión ilícita de armas. Los cuatro pertenecen al mismo clan familiar que ya pasó por dependencias policiales la semana pasada acusados del mismo delito. Este grupo familiar se encuentra enfrentado a otro en el barrio de Palmeras y ambos han protagonizado distintas reyertas y episodios violentos en los últimos días.

El clima de tensión que no deja de crecer en el barrio desde que el viernes se produjese una reyerta entre dos clanes familiares. Aquella riña terminó con tres detenidos y la confiscación de un pequeño arsenal compuesto por una pistola, un revólver y una escopeta, así como numerosa munición de diferentes calibres. Los tres arrestados fueron puestos a disposición judicial el sábado y quedaron en libertad con cargos por posesión ilícita de armas ese mismo día.

Entre los detenidos y puestos en libertad con cargos de este miércoles, se encuentra una persona de avanzada edad, posiblemente uno de los patriarcas de su familia. Las detenciones se producen en un clima de mucha tensión en el barrio. Fuentes vecinales señalan que se ha tratado de buscar mediación entre ambas familias echando mano de personas respetadas del mismo vecindario. Otras fuentes informan de que este martes llegó un mediador de fuera de Córdoba para tratar de lograr un acuerdo que reduzca los actuales niveles de violencia.

El lunes pasado la tensión volvió a romperse cuando se produjo un nuevo episodio de riña tumultuaria que, según los testigos, derivó en al menos un disparo. Este hecho no ha sido confirmado por fuentes oficiales de la Policía. Los vecinos señalan que en la última reyerta se produjo al menos un herido leve. En cualquier caso, la Policía Nacional reforzó su presencia en el barrio ese mismo día con una decena de nuevos efectivos que patrullaron la zona.

La enrarecida atmósfera que se respira en Palmeras también está haciendo muy difícil la labor para los empleados de los servicios sociales que allí operan. Algunos de los equipos han reducido el número de horas que pasan allí hasta que la situación no mejore.

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