La Junta expedienta a Pódium por “infracción muy grave”

Un joven pasa por delante de la puerta de la discoteca Pódium. | MADERO CUBERO
El Gobierno andaluz asegura que el aforo se superó en más del 50% y advierte que las sanciones pueden rondar entre los 30.000 y los 600.000 euros

La Junta de Andalucía acaba de abrir expediente a los promotores de la fiesta en la discoteca Pódium en la que se produjeron cinco heridos por aplastamiento el pasado mes de octubre por "infracción muy grave". Según ha informado el Gobierno andaluz, los promotores se enfrentan a una sanción, una vez concluya el expediente, que puede rondar entre los 30.000 y los 600.000 euros.

En concreto, la delegada del Gobierno en Córdoba, Isabel Ambrosio, ha informado que la empresas organizadoras de la fiesta del pasado 24 de octubre de 2013 en la sala Pódium, "Freizeit Leisure SL y Unexpected Events SL, celebraron la actividad "sin autorización, ya que la licencia concedida en su día por la Gerencia Municipal de Urbanismo había perdido su vigencia para esa fecha". Ambrosio asegura que los promotores pusieron en peligro la vida de las personas y de los bienes al superar el aforo en más del 50%. Esto, según el expediente, provocó incidentes en la puerta del recinto, que a su vez se tradujeron en una avalancha que provocó el aplastamiento de cinco jóvenes, que tan sólo sufrieron heridas leves aunque tuvieron que ser trasladados hasta el hospital Reina Sofía.

El Gobierno andaluz detalla que Ticketbox SL, empresa encargada de la venta telemática de entradas para la fiesta, distribuyó 806 entradas, a las que hay que sumar otras 702 vendidas en mano, que la Policía Local contabilizó. La suma de ambas supera en más de un 50% el aforo de las instalaciones, concluye la Junta.

A su vez se han detectado otros incumplimientos a la Ley de Espectáculos Públicos y Actividades Recreativas de Andalucía, calificados como graves, por lo que su tramitación corresponde al Ayuntamiento de Córdoba. En concreto, se cita la contratación de un servicio de vigilancia insuficiente, el incumplimiento de los requisitos legales para las entradas o el ejercicio de un derecho de admisión no autorizado. Por este motivo, desde la Delegación del Gobierno se ha remitido al Ayuntamiento de la capital copia de todas las actuaciones para que inicie el expediente sancionador correspondiente.

Por otra parte, y según recoge el atestado de la Policía Local redactado por los agentes a las pocas horas de que ocurriera la avalancha, los policías desplazados a las inmediaciones de la sala, sita en el polígono de Chinales, estaban advertidos de que se podía producir una gran afluencia de gente debido a la fiesta que se iba a celebrar. En el lugar, los policías se percataron de que a pesar de que la discoteca estaba cerrada, ya que el evento no empezaba hasta medianoche, se acercaban muchos jóvenes con bolsas de plástico cargadas de bebidas. Se dirigían a una nave industrial adyacente a Paladium donde, por el precio de 3 euros, los organizadores les permitían hacer botellón dentro. La nave se encontraba en bruto, sin medida de seguridad alguna y sin servicios para los asistentes. La nave carecía de licencia y autorización para dicha actividad.

Los agentes advirtieron de la ilegalidad a los tres guardias de seguriad privada que allí se encontraban. Éstos descargaron toda la responsabilidad en los dueños de Podium y los policías locales indicaron que iban a proceder a denunciar el hecho por la falta de licencia y el ruido que se estaba generando. Asimismo, ordenaron el desalojo del recinto de los que allí se encontraban. La salida de las personas, según recoge el atestado, se produjo sin incidentes.

Poco después, comenzó la entrada de los jóvenes a la discoteca Podium. Al principio, el ingreso en la discoteca se produjo normalmente. Los porteros revisaron las entradas y la edad de los asistentes, señala el informe policial. Otras fuentes aseguran que hubo menores de edad que accedieron sin problemas. El informe hace constar que los agentes comprobaron que la organización de entrada a la sala era buena. Pero que las personas a las que no se les dejaba entrar por carecer de billete o ser menor de edad, volvían detrás de la cola y se ponía a empujar a la masa. Y es entonces cuando, hacia las dos menos diez de la madrugada, los policías empiezan a detectar los primeros conatos de avalancha por la impaciencia de los asistentes.

Unos 20 minutos después, se produjo el primer desmayo. Se trataba de una joven aprisionada entre la multitud.Los agentes pidieron entonces la llegada de varias ambulancias en previsión de más incidentes parecidos. Entonces, la cosa se descontroló. Mientras asistían a la primera chica desfallecida, dos jóvenes más se desplomaban en las mismas circunstancias que la anterior. A los agentes les consta que al menos, otras dos fueron evacuadas al presentar un cuadro similar de desmayo.

Al llevarse a los afectados, el incremento de gente en los accesos a la discoteca se complicó. Más empujones. Más gritos. Más tensión. Con la ayuda de la presencia de las vallas antipánico y de los miembros de la seguridad privada, los agentes pudieron ir disolviendo a la masa allí apelotonada, pero hubo que solicitar la presencia del resto de patrullas de la Policía Local que se encontraban en servicio anoche. Además, se pidió ayuda a la Policía Nacional.

Un agente de la policía local que entró dentro de la sala calculó que, a pesar de que el aforo estaba limitado a 989 personas, en el interior podía haber unas 1.300. Viendo que la situación podía complicarse, la policía decidió desalojar la sala. Como era tanta la gente que había que mover, los agentes también cortaron el tráfico en la zona. Los jóvenes salían poco a poco. Algunos de ellos borrachos y resistiéndose a ser desalojados. En dos casos así, los agentes procedieron a detener a los infractores.

Una vez vaciada Pódium, los policías interrogaron al dueño de la sala, al responsable del control electrónico de acceso y al patrocinador del evento. Los agentes preguntaron por el número de entradas vendidas y la ubicación de los tickets. Los dueños manifestaron que no sabían dónde estaban. Tras un rastreo, los policías encontraron dos cajas de cartón llenas de entradas, tapadas entre plásticos y botellas. En total, se encontraron entradas con el logotipo de la fiesta, que permitían el acceso a 437 personas. Pero los agentes desconocen si podía haber más cajas de entradas escondidas en el lugar.

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Publicado el
4 de febrero de 2014 - 20:43 h
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