Informe sobre la pobreza en Andalucía: “Tan arraigada que solo se ataja con un cambio estructural”

Situación de pobreza en Córdoba | MADERO CUBERO

"La pobreza está tan arraigada que solo se ataja con un cambio estructural". Es el titular que ha puesto sobre la mesa Javier Morillo, coordinador de la Delegación de Andalucía de Fundación Cruz Blanca, este miércoles durante la presentación del informe Radiografía de la Pobreza en Andalucía 2019: La pobreza olvidada, que ha presentado la Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social en el Estado Español (EAPN) en el marco de la semana en la que se celebra el Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza.

Sin posibilidad de aportar datos provincializados, por la falta de estadísticas de pobreza oficiales para Córdoba, el informe destaca el dato de que más de 3,2 millones de personas se encuentran en riesgo de pobreza y/o exclusión en Andalucía. Suponen un 38,2% del total de la población según la tasa AROPE, un indicador de exclusión social que la mide a partir de condiciones como la pobreza, carencia material y baja intensidad de trabajo en el hogar.

La EAPN certifica en su informe que Andalucía vuelve a incrementar un año más sus datos de pobreza, que supera ya en 12 puntos la media estatal y la convierte en la segunda comunidad con mayor tasa, sólo superada por Extremadura. En total, unos 75.000 andaluces han entrado en riesgo de pobreza y exclusión en el último año, arrastrados, según ha explicado Prese Izquierdo, trabajadora social de Ariadna, por el empeoramiento de la situación de las mujeres, cuya tasa crece casi dos puntos porcentuales mientras que la masculina se mantiene estable.

En este sentido, el informe ahonda en la brecha de género a partir de indicadores como la diferencia salarial. Según EAPN, en Andalucía las mujeres asalariadas cobran de media al año 3.969 euros menos que los hombres, lo que supone una brecha salarial del 30,7%. Además, el 53,2% de las mujeres ocupadas andaluzas trabaja por debajo del Salario Mínimo Interprofesional (SMI).

La tasa de pobreza severa también sigue creciendo, de modo que en Andalucía es del 9,9%, 4,2 puntos más que la media nacional y la más alta de todas las comunidades autónomas. No obstante, lo que más crece es el número de personas que viven en condiciones de privación material severa. Aproximadamente 235.000 andaluces más que el año anterior. Así, la población que experimenta dificultades para llegar a fin de mes alcanza el 68,2%, aunque las personas que llegan a fin de mes con mucha dificultad han crecido 3,2 puntos hasta llegar al 17,4% y aquellas que llegan a fin de mes con dificultad crecen hasta el 22%.

Salarios dignos, regulación de la vivienda y reparto solidario de los impuestos

En este panorama, Francisco Javier Jiménez de EAPN estima que Córdoba puede ser la cuarta o la quinta provincia de Andalucía en número de personas en riesgo de exclusión de pobreza, con una situación "cronificada". "No se ha evolucionado. Sigue habiendo una pobreza olvidada, enquistada. Hay muchos cordobeses en una situación longeva de pobreza severa", ha afirmado Jiménez, que ha añadido que la crisis ha hecho que se incorporen nuevas situaciones de pobreza, como familias que no pueden arreglar un frigorífico hasta que no termina el mes o familias que no pueden acceder al ocio".

Javier Morillo añade otra circunstancia que ha sacado a la luz la crisis económica: "Tener trabajo no te saca de la pobreza. El cambio de perfil es éste. Tenemos trabajo y estamos dentro de tasas de desigualdad y pobreza". Trabajo, añade, que no te da para pagar un alquiler. De hecho, el representante de Cruz Blanca apunta directamente a la burbuja del alquiler como una de las cuestiones que hay que atajar de inmediato, ya que los desahucios por alquiler siguen creciendo (en 2018 hubo 5.093 en Andalucía), al tiempo que las ejecuciones hipotecarias han caído.

Con esta situación de partida y rumores de una nueva crisis económica inminente, desde EAPN tienen claro que hay que empezar a tomar medidas y piden "más coordinación, más legislación e iniciativas". "Hace falta que la administración y el tercer sector se pongan manos a la obra y trabajen codo a codo, de manera coordinada. Nosotros podemos dar las claves", ha dicho Jiménez. Prese Izquierdo ha reclamado más inversión, tanto económica como a nivel normativo y organizativo, mientras que Morillo lo que ha demandado es "un gobierno solidario" que empiece a tomar medidas que consigan: "salarios dignos, regulación de la vivienda y reparto solidario de los impuestos".

Al cambio estructural del que ha hablado Morillo se ha sumado "el cambio cultural" que ha demandado desde el público Sole, trabajadora de Cáritas. "Hay que acabar con la cultura del sálvese quien pueda", ha dicho la trabajadora social.

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