Estrenan ‘Cristo del Sagrario’, dedicada al Cristo de la Misericordia por Francisco Ortiz Morón

Santísimo Cristo de la Misericordia, en un culto | ÁLEX GALLEGOS

Cristo del Sagrario. Así era conocido el Santísimo Cristo de la Misericordia antes de tener su actual advocación cuando recibía culto en la capilla sacramental de la iglesia de la Magdalena y así, y por ese motivo, se llama la nueva marcha que le han dedicado al titular de la hermandad radicada ahora en San Pedro. Su autor es el reconocido compositor sevillano Francisco Ortiz Morón y la banda que presentó la marcha fue Caído y Fuensanta, de Córdoba.

Lo hizo en el transcurso de un concierto en el que, antes del estreno, rindió homenaje a una figura clave de la música para banda de cornetas y tambores como es la de Alberto Escámez, primer autor en componer marchas procesionales del género. El recital se enmarcó en los actos que Caído y Fuensanta está desarrollando para celebrar su décimo aniversario y tuvo lugar en la basílica de San Pedro en la noche de este pasado sábado, dentro del intenso inicio de la cuenta atrás para el Domingo de Ramos -guía de Cuaresma y Semana Santa en Córdoba-.

Así, en la primera parte del concierto la banda dejó a un lado los instrumentos que no fueran cornetas y tambores para tocar con un sabor añejo y con pureza, como fueron concebidas, las ocho marchas que de Escámez tiene en su repertorio esta banda cordobesa. Sonaron, en orden cronológico, Virgen de la Paloma, La Milagrosa, Virgen del Mayor Dolor, Evocación, La Expiración, Consolación y Lágrimas, Al pobre Zaragoza y Cristo del Amor. Todas estas composiciones, clásicas, están dedicadas a imágenes o personas de la Semana Santa de Málaga y fueron escritas entre la década de 1920 y la de 1940.

El estreno llegó en la segunda parte del concierto, que presentó Antonio Varo, y para la que se incorporó el resto de componentes de Caído y Fuensanta con los instrumentos que se suman a las cornetas y tambores. La banda interpretó entonces Silencio Blanco dado que, aunque es una marcha dedicada a la hermandad de la Amargura de Sevilla, se conoce de esta forma a la Misericordia de Córdoba. Después sonó la marcha del décimo aniversario de Caído y Fuensanta que tiene por título La Historia y que recopila fragmentos de varias marchas propias de los diez años de la banda.

Y llegó el momento de Cristo del Sagrario, que cerró el concierto. Una obra, según explicó a EL CIRINEO su autor, Francisco Ortiz Morón, que “está escrita en la tonalidad de Fa menor, tiene algunas partes románticas, otras que son más contundentes, del estilo de las últimas composiciones que se están haciendo hoy en día y es una marcha con muchos cambios de volumen y rango”. Ortiz Morón aseguró que es del estilo de otras suyas como La Fe, que “no va a pasar desapercibida y que va a gustar al público cordobés”.

Francisco Ortiz Morón cuenta ya con varias marchas dedicadas a imágenes y hermandades cordobesas. Para el Señor en su Coronación de Espinas ha compuesto Coronación y Humillado, también Caído para el Cristo de San Cayetano y Sagrado Vía Crucis para el Calvario. Además, para agrupación musical ha escrito dos marchas para la cofradía de la Esperanza como son Ujararés y Sumo sacerdote, esta última dedicada a un costalero de la hermandad que falleció.

Antes de interpretar la nueva marcha, el director de la banda, Francisco Camacho, entregó al hermano mayor de la Misericordia, José Manuel Maqueda, la partitura de Cristo del Sagrario y la banda recibió de la cofradía otro recuerdo. La noche terminó en San Pedro con la Marcha Real.

Etiquetas
stats