La delicada cadena de custodia del caso de Ruth y José

FOTO: MADERO CUBERO
El forense Francisco Exteberria niega ninguna alteración pese al baile de cifras en el número de dientes analizados

La custodia de las pruebas sobre el presunto asesinato de niños Ruth y José es una de las materias más sensibles del caso. El juez instructor, José Luis Rodríguez Lainz ha pedido a la policía que aclare el paradero del hueso catalogado con el número 8, cuyo paradero no está claro.

Pero en cuanto al número total de piezas dentales recogidas, también existen diferencias entre los informes de los dos expertos que zanjaron que los restos encontrados en la finca cordobesa de Las Quemadillas, -donde se sospecha que el padre de los pequeños, José Bretón, incineró los cuerpos de sus dos hijos de seis y dos años-, eran humanos y no animales, como dictaminó erróneamente la policía.

En concreto, el posible baile de cifras existe entre el informe elaborado por el médico forense Francisco Etxeberria y el del antropólogo José María Bermúdez de Castro. Etxeberria se basa en el análisis de 15 dientes y Bermúdez habla de 12. Ambos expertos reiteran en sus informes que las muestras analizadas se encuentras en muy mal estado y, en ocasiones fragmentadas.

El juez sabe que una de las pocas salidas que le quedan a la defensa de Bretón es que la cadena de custodia de las pruebas se fracturase en algún punto, lo que permitiría abrir la posibilidad de inutilizarlas legalmente en un juicio. Por eso, se mira con sumo cuidado cada cifra, cada dato de los informes para corroborarlos. Porque se sabe que cualquier alteración en el número de pruebas puede ser vital.

José María Bermúdez de Castro prefirió no opinar tras ser consultado sobre este aspecto. Pero Etxeberría es categórico: “No hay ningún brecha en la cadena de custodia”. Ya lo avanza en su informe de 103 páginas fechado el 17 de agosto en el que describe cómo efectuó su propio análisis de los restos.

“Contando con todo el apoyo técnico y humano del Grupo de Homicidios I, Brigada de Delitos Contra las Personas de la UDEV [Unidad de Delitos Especializados y Violentos] Central, en fecha 14 de agosto de 2012, entre las 10.30 y las 15.40, realizamos un examen directo de los restos recuperados en la hoguera en las dependencias de la Comisaría General de Policía Judicial (Madrid). Estas evidencias se encontraban en los locales del Grupo Primero de Homicidios debidamente conservadas y guardando la cadena de custodia correspondiente”.

Preguntado por las razones en las que difieren el número de dientes entre ambos informes, Etxeberria vuelve a ser meridiano. “No se ha perdido diente alguno. Aunque un montón de trocitos de hueso y de dientes hacen que esto parezca un problema”, explica por correo electrónico. “Si uno se entretiene un rato con las muestras puede llegar a recomponer de entre los trocitos algunos fragmentos mayores y con eso bailan las cifras”, prosigue el experto.

Para Etxeberría, todas las sospechas parten de “la absurda consideración de Josefina Lamas [la forense policial que dictaminó en primera instancia que los huesos de Las Quemadillas eran de animales] al decir que sus compañeros de la Policía Judicial han manipulado las muestras”. Etxeberría hace aquí referencia a la muestra Número 8 (correspondiente a una zona proximal del cúbito) recogida en Las Quemadillas y que la experta echó en falta en su comparecencia ante el juez. El magistrado ha pedido a la policía un informe para aclarar el paradero o la suerte de ese hueso.

Rodríguez Lainz quiere identificar también a los funcionarios que hicieron entrega de las cajas que llevaban las muestras, en las dependencias policiales de Madrid y en el Laboratorio de Química. Aunque ya hay quien opina que la muestra Número 8 -frágil y muy deteriorada- pudo haber desaparecido en el transcurso de alguno de los análisis que se realizan en ese laboratorio y que obligan a moler los huesos.

Asimismo, el instructor busca determinar “si las cajas llegaron al Laboratorio de Química en el estado de apertura que se refleja en la primera de las fotografías del reportaje fotográfico de su informe de fecha 14 de marzo de 2012”. El juez pide que se aporten cuantas fotos “se hubieran realizado por dicho laboratorio con motivo de la pericia acordada”.

Etiquetas
stats