Córdoba, 1811. Los franceses dibujan el primer plano de la ciudad

FOTO: MADERO CUBERO
La Junta concluye la restauración de un documento único que estará expuesto en el Museo Julio Romero de Torres

En 1811, Córdoba estaba dominada por los franceses. Las tropas de Napoleón habían invadido toda la Península (salvo Cádiz) y, como en la época del Imperio Romano, los soldados no sólo trajeron fusiles y destrucción: importaron científicos. Por eso, el primer plano científico de la ciudad de Córdoba lo hicieron los franceses. Fue dibujado por el barón de Karwinsky, un experto en la medición de minas. Por eso, contiene algunos errores, aunque leves.

El conocido como Plano de los Franceses ha estado la mayor parte de sus 200 años de vida en manos del Ayuntamiento de Córdoba. En los 80, estaba depositado en el Archivo Municipal y en mal estado. A finales de esa década se encargó una primera restauración, que concluyó en 1993. Desde entonces, adornaba el despacho del presidente de la Gerencia Municipal de Urbanismo en unas condiciones que no eran óptimas para su conservación. El julio de 2011, el plano fue entregado al Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico para su catalogación, primero, y para su restauración, después.

Los trabajos de restauración concluyeron a finales de verano y ahora la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía ha devuelto al Ayuntamiento de Córdoba el Plano de los Franceses. De momento, se ha colocado en una de las salas del Museo Julio Romero de Torres para que "pueda ser disfrutado durante un tiempo razonable por la sociedad cordobesa", según dijo el alcalde, José Antonio Nieto.

El Plano de los Franceses es un documento único del urbanismo de Córdoba a principios del siglo XIX. Está dibujado a una escala de 1:1.200 y expone la escasa población que tenía la ciudad en esa época. El plano documenta apenas 400 calles, 20 plazas y no más de 5.000 viviendas. La mayoría de la población estaba intramuros (al margen de un pequeño asentamiento junto a la Calahorra), en lo que hoy es el casco histórico. Las calles aparecen con su nomenclatura de la época. De hecho, esta nomenclatura fue usada en el advenimiento de la democracia para renombrar muchas calles a las que se les había cambiado la nomenclatura.

El coste de la restauración ha sido de 6.000 euros. Los trabajos se han centrado, sobre todo, en reparar los desperfectos ocasionados por la exposición del plano a más luz solar de la cuenta y a unos cambios de temperatura altos, según explicó la técnica de conservación de la Consejería de Cultura Mónica Santos. El consejero de Cultura, Luciano Alonso, insistió en que este plano es "un hito en la historia del urbanismo cordobés" y que se trata de "la primera planimetría conocida y una de las más completas".

El Plano de los Franceses ofrece, además, una perspectiva distinta. Su orientación no es la habitual, Norte arriba y Sur abajo, sino la contraria. La ciudad de Córdoba está dibujada como si su autor mirase desde París.

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