El Ayuntamiento estudia llevar al juzgado al Obispado

El exobispo Asenjo y la exalcaldesa Rosa Aguilar, en la visita a una restaurada ermita de los Mártires | MADERO CUBERO
La Diócesis inmatriculó en 2005 la ermita de los Santos Mártires que la Gerencia Municipal de Urbanismo considera que es de titularidad pública

El Ayuntamiento de Córdoba estudia llevar a los tribunales al Obispado de Córdoba por segunda vez. Ya lo ha hecho por la inmatriculación que la Diócesis hizo de la plaza del Pocito en el barrio de la Fuensanta. Ahora, está valorando la posibilidad de llevar al juez otra inmatriculación, la que el Obispado realizó de la ermita de los Santos Mártires en mayo de 2005. Esta ermita está localizada en el Balcón del Guadalquivir.

Según han confirmado fuentes municipales, la decisión está siendo analizada en estos momentos por la Asesoría Jurídica del Ayuntamiento, que ya le dio luz verde en su día a emprender acciones judiciales contra el Obispado por la inmatriculación de la plaza del Pocito. Ésta es una de las tres causas que en estos momentos hay en los juzgados cordobeses por las inmatriculaciones de la Iglesia. Existen otras dos denuncias. Una del concejal de UCOR Carlos Baquerín y una segunda de los exalcaldes de Córdoba Julio Anguita, Herminio Trito y Andrés Ocaña. Ahora, todo apunta a que habrá una cuarta causa, por la segunda denuncia del Ayuntamiento.

Tal y como adelantó en su día este periódico, la Diócesis de Córdoba inmatriculó en mayo de 2005 la ermita de los Santos Mártires, localizada en el Balcón del Guadalquivir y que la Gerencia Municipal de Urbanismo (GMU) reconoce como de propiedad "publica-municipal", según consta en la ficha urbanística del plan especial del Casco Histórico aprobado en 2003, y que además está publicada en su web. No obstante, la ermita no está incluida en el inventario municipal como propiedad del Consistorio. Es un caso idéntico, pero al revés, al del Triunfo de San Rafael: estaba en el inventario, pero para la Gerencia Municipal de Urbanismo el monumento era propiedad del Obispado.

Según consta en la nota simple a la que ha tenido acceso este periódico, la ermita fue inmatriculada en el año 2005 gracias a la reforma de la Ley Hipotecaria y al amparo del artículo 206 que permitió registrar también a nombre de la Iglesia la Mezquita Catedral de Córdoba. La Diócesis inmatriculó el edificio justo antes de que se sometiese a una profunda reforma, que pagó el Ayuntamiento. Así, se invirtieron cerca de 80.000 euros (que ejecutó la firma Ros Zapata) y que fueron financiados por el Plan de Excelencia Turística (de donde también salió dinero para arreglar el Triunfo de San Rafael de la Puerta del Puente).

No obstante, entonces el Ayuntamiento consideraba que el edificio pertenecía a la Diócesis de Córdoba, pese a lo que decía la Gerencia de Urbanismo en el recién aprobado plan especial del Casco Histórico, que no fue impugnado por la Iglesia. La ermita estuvo en obras hasta el año 2007, cuando fue reinaugurada en un acto en el que destacó la presencia de la alcaldesa, Rosa Aguilar (IU), junto al entonces obispo, Juan José Asenjo, hoy arzobispo de Sevilla.

Entonces, y según ha podido saber este periódico, se firmó un convenio entre el Ayuntamiento y el Obispado. La institución eclesiástica se comprometió al mantenimiento y la gestión de la ermita, y a abrirla al turismo al menos una vez a la semana. El Obispado también se comprometió con el Ayuntamiento a que habría misa todos los domingos a las 11.00 de la mañana.

La ermita fue construida entre 1880 y 1881 sobre los terrenos del antiguo convento de los Santos Mártires coincidiendo su ejecución con la ampliación del paseo de la Ribera desde el Molino de Martos hasta Campo Madre de Dios. Las obras se financiaron gracias al mecenazgo de una familia cordobesa, los condes de Torres Cabrera, según informó el Obispado en su día.

El lugar que hoy ocupa no es el que tenía cuando se construyó. La ermita fue trasladada en los años 60, cuando se construyó la carretera nacional a Madrid en el Paseo de la Ribera. Entonces, el Ayuntamiento financió también su restauración, siendo alcalde Antonio Guzmán.

En el interior del monumento se conserva un sarcófago paleocristiano de época de Constantino, fechado hacia el año 330-335. Realizado en mármol de Carrara, ha llegado incompleto ya que le falta el extremo izquierdo.

EL OBISPADO DEVOLVERÁ UN KIOSCO

El Obispado, no obstante, sí que ha reconocido que inmatriculó un bien que no le pertenecía. Se trata del kiosco adosado a la iglesia de San Hipólito. La Diócesis, como adelantó este periódico, se ha comprometido a devolver el inmueble al Ayuntamiento, al que en esa ocasión considera legítimo propietario. No ocurre lo mismo en la plaza del Pocito o ahora en la ermita de los Santos Mártires.

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24 de abril de 2015 - 08:05 h