Alaya dice que el funcionario imputado en la Diputación recibió caviar y noches de hotel

Agentes de la Guardia Civil salen con documentación de la sede de la Diputación de Córdoba | MADERO CUBERO
La jueza acusa al exjefe de área de Sección de Carreteras de la institución provincial de un presunto delito de cohecho y otro de malversación de caudales públicos

Caviar, noches de hotel en Sevilla, un portátil, un teléfono móvil y la limpieza gratuita de su piso. Éstos habrían sido los regalos de Fitonovo al funcionario de la Diputación de Córdoba imputado por la jueza sevillana Mercedes Alaya en la operación Fitonovo, según consta en el sumario, al que ha tenido acceso este periódico. Este funcionario, cesado en sus funciones por la Guardia Civil, fue jefe de la Sección de Carreteras de la Diputación, para la zona de Fuente Palmera, y según la instrucción de Alaya “recibió de Fitonovo regalos o dádivas entre diciembre de 2006 y 2009 por su intervención en la adjudicación y/o ejecución de contratos” favoreciendo a esta firma. De hecho, la juez Alaya le imputado por poder ser el responsable de “un delito continuado de cohecho y delito continuado de malversación de caudales públicos”, según consta en el sumario.

Según la instrucción, Fitonovo pasó de tener “cero facturación” con la Diputación de Córdoba en el año 2006 a elevarla en los ejercicios siguientes. Así, en 2007 recibió contratos por 242.264 euros, en 2008 por 84.582 euros y en 2009 por 251.772 euros. Y eso lo hizo gracias a los regalos que realizó a este funcionario, Antonio Gabriel Martínez López, según consta en el sumario.

De esta manera, los regalos recibidos por este funcionario estarían valorados en 2.984 euros. Éstos serían: un portátil Sony, recibido el 12 de diciembre de 2006, por un importe de 1.436 euros; un teléfono HTC, recibido el 18 de diciembre de ese año, por un importe de 352 euros; el pago del alojamiento en el hotel Occidental de Sevilla entre el 26 de diciembre y el 28 de diciembre de 2008, por importe de 861 euros; caviar “por importe de 115 euros también en dicha Navidad” y el abono de la “limpieza de su piso” el 28 de agosto de 2009 por un importe de 220 euros.

Antonio Gabriel Martínez López decidió declarar ante la jueza Alaya, pese a poderse haber acogido a su derecho constitucional a no hacerlo, y negó haber recibido estos regalos. Así, detalló que en materia de contratación no tenía competencia y que su función era la de supervisar la ejecución de los contratos.

A preguntas de la jueza, el funcionario cordobés asegura que no recuerda haber estado en el hotel Occidental de Sevilla, que sí que lo hizo durante tres días en uno de Madrid para ir a ver una exposición. Y sobre la limpieza de su piso de Sevilla, admite que le “pidió el favor” a uno de los dueños de Fitonovo para que “le indicara una señora para limpiar por horas” pero que finalmente la factura la pagó su mujer.

La jueza sostiene su acusación en la localización, por parte de la Guardia Civil, de un archivo en la sede de Fitonovo con una enumeración exhaustiva de los sobornos repartidos entre distintos funcionarios de administraciones públicas españolas para la consecución de contratos de obra.

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