ADIF hizo pruebas de dureza a las soldaduras de la vía de Adamuz tras el accidente y no halló ninguna anomalía
La empresa pública ADIF llevó a cabo “ensayos no destructivos” en los carriles y cupones de vía de la zona más cercana al lugar en el que comenzó a descarrilar un tren Iryo en Adamuz. El Iryo acabó chocando contra un Alvia. El accidente ferroviario, que sucedió en la noche del domingo 18 de enero, dejó 46 fallecidos y 155 heridos.
ADIF retiró el 22 de enero varios tramos de vía y los trasladó a su base de Hornachuelos, algo que provocó un informe de la Guardia Civil lamentando que lo hiciera sin informar y una amonestación de la jueza que investiga el accidente, Cristina Pastor. La Guardia Civil en sus diligencias ya informaba a la jueza que los trabajadores de ADIF habían llevado a cabo pruebas en las vías y las soldaduras. Ahora, en un informe, ADIF reconoce que hizo esas pruebas buscando la causa del accidente.
Según el documento, remitido al juzgado número 2 de Montoro, ADIF asegura que en ninguno de los ensayos “no destructivos” que llevó a cabo encontró ninguna anomalía. Los trabajadores de ADIF trataban de comprobar la dureza de la vía y ver si era débil como para provocar una fractura similar a la que a su vez causó el desarrilamiento del 18 de enero.
En concreto, los trabajadores de ADIF hicieron dos tipos de ensayos, tanto en Hornachuelos (a donde trasladaron las vías retiradas) como en Adamuz. Los ensayos de dureza se llevaron a cabo con un “durómetro”. Este artilugio realiza “una punción casi microscópica” y deja el material “que puede considerarse intacto”, según el informe. “Los carriles no se lijaron”, asegura ADIF. El segundo ensayo fue una inspección de varias soldaduras a través de ultrasonidos.
En ninguno de los ensayos ADIF encontró anomalía alguna. De hecho, en tres soldaduras analizadas se halló una dureza media de 345, 352 y 367, superior al valor fijado por la normativa. Las inspecciones por ultrasonidos también aportaron valores normales.
ADIF justifica su decisión de analizar las soldaduras en que detectó un “error en el parte” de trabajo de la soldadura en la que estaba incluido el tramo que fracturó y provocó el accidente, en el punto kilométrico 318,681 de la vía 1, en dirección a Madrid. “En el parte figura en ambas soldaduras de ese punto kilométrico que el carril que les une es nuevo (corresponde carga 350) cuando en realidad es usado (carga 260)”, destaca el informe. “Por último, el orden de las pegatinas en el reverso del parte era también incoherente con la información del anverso”, explica la empresa pública.
Restos metálicos en el interior del túnel
Este informe forma parte de una petición de ADIF a la jueza de Montoro, en la que le reclama que les autorice nuevos ensayos y pruebas de soldadura. La jueza, en una providencia, lo ha rechazado, a la espera de poder nombrar a los tres peritos judiciales que se encargarán de la investigación más técnica del siniestro.
En su petición, ADIF también informa que ha encontrado trozos metálicos en el interior del túnel previo al lugar del accidente y que ha documentado al menos de un centenar de daños en el material de la vía. Al ver que la Guardia Civil no precintó estos trozos, también ha pedido a la jueza que los incorpore a la causa y tener acceso al tren Iryo accidentado, para poder completar el informe particular sobre el accidente que está elaborando.
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