¿Una mediación en Cataluña era posible?

Hace ya unos 15 años que volví de Barcelona, ciudad en la que pasé un rato de mi vida trabajando como mediadora penal y donde fui realmente feliz.

Nada hacía presagiar por aquel entonces que la ciudad se convertiría en escenario de los tensos acontecimientos vividos en los últimos meses, ¿que si había Nacionalismo? Si, ¿Independentismo? también, pero nada comparable a la situación que vivimos ahora, donde el conflicto territorial y la relación con España ha sufrido una escalada tan peligrosa que ha generado heridas difíciles de curar.

En este escenario fueron muchas las voces reclamando un Proceso de Mediación. Se pensaba desde distintos ámbitos que la intervención por parte de un buen equipo de profesionales mediadores expertos en la materia y elegidos por ambas partes, en el conflicto más grave que hemos vivido en España en las 3 últimas décadas y que ha tenido en jaque al Gobierno Central durante todo este tiempo, hubiera sido fundamental para abordar la complicadísima situación que tuvimos y que seguimos teniendo encima de la mesa, y que sin duda va a requerir de los máximos esfuerzos para su resolución. Claro que para eso era necesario antes que el Gobierno central se reconociera como parte del conflicto. Porque si no, estaríamos asistiendo a una Negociación.