Murieron con las botas puestas

No han podido más, como si fuera el Séptimo de Caballería en Little Big Horn en la película de Raoul Walsh, los dirigentes de Hostecor "Murieron con las botas puestas" al caer en la última emboscada perpetrada por las tribus peperas con el liquidador Navas, convertido en "Caballo Loco", al frente. Ya han aceptado que se anuncie su apoyo al Centro de Convenciones, si bien no directamente, sino mediante una nota de prensa con foto y matizando que, a cortísimo plazo, están de acuerdo con ampliar algo el Palacio de Congresos, y que, en un virtual futuro, aceptan otro equipamiento relacionado con el turismo y la cultura en el Parque de Miraflores. O sea, que han sido aniquilados, y han convertido en leyenda que el empresariado pueda estar en desacuerdo con el poder municipal del PP.

El ataque de los indios de PePe Nieto ha surtido efecto, pero no ha sido nada fácil esta batalla. Para cualquiera que haya seguido este último año las noticias relacionadas con el empresariado hostelero, se habrá dado cuenta que las aguas bajaban turbias. Hay que recordar que la primera intención de PePe Nieto era unificar en un solo organismo el Consorcio de Turismo y el Patronato Provincial de Turismo "confiando" en la "squaw" Alarcón su dirección, debido a su experiencia y contactos con el sector. Pero la patada a seguir que se le dio en el trasero, mandándola a la reserva india del Parlamento Andaluz, por razones de pugnas internas, hizo abandonar rápidamente esa idea. El relevo fue disponer a "Caballo Loco" Navas al frente del organismo y ello provocó un cambio radical en la estrategia. Ya sabemos que el afán de este joven jefe comanche es suceder a PePe Nieto cuando esté se marche a las Montañas Rocosas del poder pepero andaluz.

Tras vender, en plena campaña electoral,  junto al gran jefe indio Arenas, en acto convocado por Ceco para unificar al sector turístico, el proyecto de Centro de Convenciones sobre las ruinas del Pabellón Cajasur,, Hostecor no se mostró muy de acuerdo, puesto que se cambiaba el modelo turístico establecido en la ciudad en los quince últimos años, desde que Salinas y Prieto se sacarán de la manga el proyecto virtual de Centro de las Tres Culturas en la península de Miraflores. Desde entonces, allí debería ir el tan deseado Centro de Congresos. En aquellos años, se acabó acordando que el Centro de Recepción de visitantes iría junto a la Mezquita, como se ha acabado construyendo. También, se consensuó que los turistas éntrarían a Córdoba por el Puente Romano peatonalizado y que, desde ahí, se extendería la oferta turística de la ciudad. Incluso IUCA cambió su idea de llevar el centro de congresos a los terrenos de Renfe, y aceptó la idea de revitalizar la fachada sur del río, después de haber hecho lo mismo con la Ribera.

Tampoco se mostró favorable al cambio del modelo el entonces presidente del Consorcio de Turismo, Vicente Carmona, a la sazón empresario encargado de la concesión del actual Palacio de Congresos, y como Errol Flynn en el papel de General Custer, fue acusado de indisciplinado. Por esa razón, se procedió al acoso y derribo de su figura mediante la filtración manipulada de una supuesta mala utilización de fondos públicos recibidos como subvención. El resultado fue que acabó cesado del Consorcio en las primeras escaramuzas, quedando al frente Toni Palacios, pero con las fuerzas diezmadas del Séptimo Turístico de Caballería. Intentó mantenerse en pie y, en su primera entrevista, agarró el banderín del regimiento y mantuvo que no renunciaba al Palacio de Congresos en Miraflores. Las tribus peperas estaban desconcertadas, más aún cuando los andaluces decidieron que el gran jefe indio Arenas no gobernara en la Junta, trastocando todos los planes, y el posterior contrataque de las tropas del Quinto de Michigan de la Junta que se dirigían a Little Big Horn, proponiendo la ampliación del Palacio de Congresos actual, acabaron por hacer recular a las tropas sioux. Pero quedaba la carga final.

PePe Nieto se puso las plumas de guerra y preparó el definitivo ataque con la propuesta de cesar al gerente del Consorcio de Turismo, Federico R Argila, mano derecha de Carreto, quien, aunque intentó resistir la embestida, aceptó rendirse y firmar la pipa de la paz. El presidente del Consorcio de Turismo, Palacios, ni siquiera ha osado pronunciarse públicamente. Tras ello, arrasar los restos del Séptimo de Caballería de Hostecor era fácil. Ya sabemos que estaban debilitados ante las acusaciones de ser los grandes beneficiarios de la Fiesta de los Patios, sin que aporten un solo euro para su potenciación. Igualmente, hacerse con el control del Consorcio ha sido fácil para Caballo Loco Navas, que ahora podrá tomar posesión del nuevo Centro de Recepción de Visitantes  y situar allí su atalaya de poder presidiendo el organismo turístico. Así podrá sustituir la presidencia del IMDEEC, al que ha condenado a la desaparición por razones de carácter personal y particular. Pero que no se olvide el jefe "Caballo Loco" Navas que las tropas indias no están unidas, que se están generando ya envidias entre sus compañeros y que los viejos jefes, Bellido y Torrico, seguro que no van a aceptar que se quede con las tierras sagradas del Ayuntamiento, que tanto les ha costado conseguir.

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29 de diciembre de 2012 - 07:00 h
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