Cosas a tener en cuenta cuando haces una video-llamada

Estaba el otro día haciendo una video-llamada a través de Skype con mi hermana para que viera a #MiniEzús, cuando me di cuenta de la cotidianidad de este gesto. A diario en el trabajo hacemos una reunión online múltiple a través de Hangout de Google para contarnos qué tal fue la jornada anterior y qué tenemos planificado durante el día. Con los clientes Y estos son sólo algunos ejemplos de mi día a día, pero estoy seguro que muchos de vosotros también utilizáis estos y otros sistemas de video-llamadas tanto para lo profesional como para lo personal.

Y he pensado que hacer un repaso de esas cosillas que no deberían hacerse cuando estamos en una video-llamada.

Ubicación: echa un ojo a tu entorno antes de comenzar. Los calcetines sucios encima de la cama no son el marco ideal. Busca una pared de color liso para que haga de fondo y evitarás distracciones a tu interlocutor.

Indumentaria: sobre todo si es en circunstancias profesionales es importante cuidar la indumentaria. Si por ejemplo estás tele-trabajando, recuerda que no sólo importa la prenda que te pongas en la parte superior. Puedes tener que levantarte por cualquier circunstancia y terminar enseñando que a tu mejor camisa le acompaña tu mejor pantalón de pijama.

No teclees: es bastante incómodo cuando estás hablando y el retumbar de las teclas siendo pulsadas se cuela en el micro de quien está al otro lado. O si es inevitable, silencia tu micrófono. Algunas aplicaciones como Hangout silencian tu micrófono cuando detectan que no estás hablando pero que produces ruido de fondo.

Habla de forma ordenada: durante las reuniones presenciales o en conversaciones cara a cara muchas veces caemos en la mala costumbre de interrumpirnos o pisarnos cuando los demás están hablando. Si cuando esto ocurre en la misma habitación ya es complicado mantener el orden y enterarse de todo, hazte una idea el caos que supone hacerlo con tres, cuatro, o cinco personas participando en una reunión online. Es lo más parecido a una sesión de Sálvame.

Recuerda, NO ESTÁS SOLO: Puede que sí que lo estés en tu habitación, pero una video llamada tiene justo eso: vídeo. Evita estirarte y bostezar. Sí, también estaría bien que evites meterte el dedo en la nariz. Y cuidado con las flatulencias; sí, por suerte para ellos no lo olerán si tienes un escape, pero por desgracia para ti lo escucharán a la perfección.

No comas: creo que es bastante obvio. ¿Lo harías mientras hablas por teléfono? ¿En una reunión? Pues eso.

Conoce la herramienta: esto aplica sobre todo cuando la reunión es con varias personas y tratándose de un entorno profesional. Cuando tienes que cumplir con unos horarios no puedes permitirte el lujo de estar haciendo ensayo-error hasta que consigues que la imagen sea nítida, el ruido no se entrecorte ni suene enlatado y todo vaya más o menos fluido. Si has quedado con tu madre para que te enseñe a coser un botón quizá importe menos, pero cuando el reloj apremia mejor hacer los experimentos con gaseosa.

Avisa a los demás: Sí, avisa a quien se encuentre contigo que estás en una videoconferencia. Que sean ellos los que decidan si quieren pasar por delante de la cámara y no se encuentren de forma inesperada con que otras tantas personas le están viendo.

¿Se me ha pasado algo? ¿Has vivido algún momento "Tierra trágame!" durante una video-llamada? ¿Qué es eso que te saca de quicio que hagan los demás cuando están al otro lado de la pantalla?

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26 de septiembre de 2014 - 14:44 h