Sobrevivir con niños en Disneyland París

.

Capitalismo hecho ocio, gran centro comercial al aire libre, brutal decorado alienígena en los alrededores de París. Es fácil hacer crítica de este mega complejo importado directamente de Estados Unidos, pero os aseguro que está tan bien diseñado  que si entras sin prejuicios  terminarás "infectado" por un virus que te obligará a recorrerlo todo, a montarte en cada una de sus atracciones y en disfrutar de desfiles, combates de piratas y princesas imposibles. Te lo pasarás mejor que tu hijo, nieto o sobrino.

Hace meses una lectora me pedía que hablara de destinos para niños. Este es perfecto. Dos parques de atracciones del tamaño de Córdoba: Disneyland y Walt Disney Studios, unidos a una gran calle de bares, tiendas y restaurantes (Disney Village) y un complejo de siete hoteles tematizados, con lo que dormirás en un pueblo del Oeste, en un barrio de Nueva York o en una ciudad costera del Este americano, cual poblado de Nueva Inglaterra. Todos con sus respectivos servicios, como mini ciudades y todas conectadas vía bus con los parques. Cada uno de los dos parques está dividido en áreas temáticas que te llevan a la selva, a una ciudad americana o a las ensoñaciones de Julio Verne, por poner algunos ejemplos...

Aquí va algún que otro consejo para aprovechar los dos o tres días precisos para disfrutar en familia y no triturar a los niños...

-Hazte con plano. Nada más entrar en uno de los dos parques los verás expuestos. Píllalos, es gratis. Los hay en español. Ofrecen, además de un croquis de cada parque, informaciones útiles, direcciones e incluso una guía de restaurantes y programación de actividades.

-Planifica la visita. Clave si vas con niños pequeños. Lo mejor es seleccionar las atracciones que más te llamen la atención y los puntos más cómodos para descansar o comer. Estudia los planos y llévalos siempre contigo.

-Fastpass: el mantra. Repite conmigo: fastpass, fastpass, fastpass... será tu salvación, sobre todo la de los adultos. Las atracciones para mayores están sobresaturadas. Con tu tarjeta de entrada al parque (que siempre ha de ir contigo) puedes reservar turno para montarte en muchas. Solo hay que introducir tu entrada en una máquina expendedora que te facilita un ticket con la franja horaria en la que puedes montarte. Lo ideal es sacarte por la mañana los más interesantes y luego, en función de las horas seleccionadas, te organizas el resto del día.

-Comer.

Todo es caro. La cerveza un bien escaso y lujoso y la comida un maravilloso compendio del fasfood, pero es lo de menos. No es lugar éste para comer bien, de hecho para los niños es paraíso (alimentación basada en macarrones, pizzas y alitas de pollo hasta la extenuación...). Muchos optan por meter bocatas y bebidas, incluso de los hoteles. Una opción son las ofertas que incluyen media y pensión completa (si vas con niños son las más cómodas). Para comer huye cual gacela de Main Street y de Fantasyland (están siempre al borde de la saturación). En verano, Adventureland es mucho más tranquilo y fresquito. Aquí, más información.

-Cuando hace calor. Sí, es París y llueve casi siempre pero en verano puedes encontrarte con días de terrible bochorno. Hazte Main Street, Discoveryland y Fantasyland por la mañana, es donde hay más gente y menos sombra y reserva las demás áreas para la canícula. Son zonas llenas de bosques, césped, arroyos y lagos.

-Cuando llueve. Hay galerías cubiertas y casi la mitad de las atracciones son cerradas. Es impresionante cómo puedes visitar un fuerte caribeño español atacado por piratas o sobrevolar Londres en un barco con Peter Pan en enormes recintos cerrados. Incluso las principales montañas rusas están bajo techo. Si te llueve un día, resérvalo para Disney Studios, tiene menos que ver al aire libre.

-Desayuna con animales. En Disney Village, en café Mickey para más señas, puedes reservar un desayuno con los niños en compañía de Pluto, Donald y el citado ratón, además de algún que otro personaje de los que sólo tu hijo o sobrino sabrá el nombre. Si reservas en agencia dilo. Merece la pena.

-Deja un día para Walt Disney Studios. Más pequeño que Disneyland pero lleno de sorpresas. Hay entradas para visitar los dos. Aquí disfrutan más los mayores. Está la brutal montaña rusa con música de Aerosmith y la terrorífica Torre Hollywood, donde te montas en unos ascensores que te lanzan literalmente al vacío...y una de las joyas: un viaje con Nemo por los mares de Coral, con turbulencias incluídas.

-Para entretener a los niños. Para entretener a los niños.Entre esperas y paseos por atracciones hay montones de opciones. Maquilladoras para vestir de princesas o piratas a los enanos, actuaciones musicales, una espectacultar cabalgata por la tarde y un gran espectáculo de luces y fuegos sobre el gran castillo, cada noche, antes de cerrar.

-Posdata. Posdata.Hay buenos blogs informativos, bucea por Internet, pillarás muchos más.

Etiquetas
Publicado el
3 de julio de 2013 - 02:00 h
stats