Sobre este blog

Como desde siempre he sido reacio a levantar pesos o manipular herramientas, pero sé leer, escribir y hablar, he acabado trabajando (es un decir) en medios de comunicación escritos y radiofónicos. Creo que la comunicación y la cocina tienen muchas cosas en común: por ejemplo ambas necesitan emisores y receptores, y tienen una metodología parecida, una suerte de sintaxis y de morfología que deben ser aplicadas. Cocino habitualmente en casa y mi último descubrimiento ha sido comprobar que recoger y limpiar utensilios mientras preparo la comida es muy bueno: ha cambiado mi vida, de hecho. Buen provecho a todos.

Espíritu navideño

Marcador en Vista Alegre

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Antes de ayer jugué unos partidos de fútbol-sala en un encuentro navideño entre amigos, conocidos y también desconocidos. En un pabellón cubierto ¡Con marcadores electrónicos y bocinazos por megafonía y todos los avíos posibles! Maravilla.

Hace una semana, Lionel Messi levantó la Copa del Mundo con más de cuarenta y cinco millones (y otros agregados) soplándole por detrás el cuello de la remera albiceleste.

Antes de ayer dio un portazo Joan Manuel Serrat a su carrera en los escenarios en el del Palau Sant Jordi de Barcelona, desde el que salió a otros escenarios ultramarinos, allá donde el invierno es verano y los conos se invierten y la gente rodea los obeliscos grandes o chicos de su existencia.

Así te voy a recordar, tontísimo año 2022, de guerras, broncas, inflacciones y mierdas varias. Así te quiero salvar, jugando con los colegas, levantando una copa dorada, escuchando a Serrat que no ha hecho otra cosa en su vida que cantar villancicos con versos esdrújulos.

Ahí te quedes, pringado año 2022. Voy a recoger el balón de la red y lo voy a poner de nuevo en juego. Desde el círculo. Sabes que soy inmortal. Sabes que tengo un niño dentro de mí que no abandona este juego.

Serrat apagó. Cantó “Se acabó, que el sol nos dice que llegó el final”.

Me niego.

Usted y yo encendemos el sol. Créaselo.

Sean felices. Y que los demás les vean felices, porque la felicidad es perspectiva.

Simulen una falta en el minuto 94 si es necesario. La felicidad es también conservar un resultado.

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Como desde siempre he sido reacio a levantar pesos o manipular herramientas, pero sé leer, escribir y hablar, he acabado trabajando (es un decir) en medios de comunicación escritos y radiofónicos. Creo que la comunicación y la cocina tienen muchas cosas en común: por ejemplo ambas necesitan emisores y receptores, y tienen una metodología parecida, una suerte de sintaxis y de morfología que deben ser aplicadas. Cocino habitualmente en casa y mi último descubrimiento ha sido comprobar que recoger y limpiar utensilios mientras preparo la comida es muy bueno: ha cambiado mi vida, de hecho. Buen provecho a todos.

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