La fiesta terminó

Yo fui a la fiesta. Acudí de hecho con un buen amigo, José Ángel. Nos lo pasamos genial. España jugaba contra Brasil en lo que era el tercer partido de la primera fase. Festival de baloncesto, afición entregada y pensando "A los Americanos le ganamos, este año sí". Ese era el objetivo. Desde hacía meses (justo cuando se conocieron los grupos) el entorno (afición, medios de comunicación) mandaba un mensaje "¿Qué pasará en la final con los USA?".

Lo que aparentemente desconocía el entorno era que el camino a una final, en un evento deportivo es, habitualmente, un largo y tortuoso camino (parafraseando a los Beatles). Muchos me han pedido opinión de lo que le ha ocurrido a la Selección. La primera cuestión que planteo es una muy simple: NO OLVIDEMOS QUE HABLAMOS DE DEPORTE. En deporte, como ocurre en las Organizaciones, nos movemos en el terreno de la probabilidad aunque no debemos de obviar un parámetro igual de relevante: la posibilidad. ¿Era probable que España perdiera con Francia? NO (le había ganado por 20 puntos en la fase previa). ¿Era posible? Sí, de hecho ocurrió L.

En mu humilde opinión, 4 han sido los motivos que posibilitaron el tránsito desde esa Probabilidad ilusionante a una Posibilidad (realidad) decepcionante:

1.- Enfoque Equivocado: En el Inconsciente del equipo seguía registrada la final con USA (hipercondicionada por los resultados hipersatisfactorios de la primera fase), y cuando dejas de poner tu atención en lo importante, (en el partido de eliminación que estás jugando), el resultado se ve afectado (¿verdad que entendemos mejor la filosofía del Partido a Partido?).

2.- Subestimar al rival: En mi etapa como jugador profesional, sabía que cuando te enfrentabas a un rival, en teoría de menor nivel, podían ocurrir 2 cosas: ser un paseo militar o ser una pesadilla. ¿La razón? Comprensible en mi opinión: El equipo superior disminuía su rendimiento por su relajación (mala Actitud) y el inferior lo incrementaba por su motivación extra. La consecuencia, partido igualado donde cualquier resultado era factible de acontecer.

3. Falta de Preparación:  Reconocido por los propios jugadores (Por ejemplo Navarro y Marc Gasol).  He jugado campeonatos, en los sabíamos que tanta importancia tenía la propuesta de juego que íbamos a hacer cómo el conocimiento de cómo jugaba el otro equipo. En este sentido, el baño táctico que nos dio el seleccionador francés fue para recordar.

4. Ausencia de Liderazgo. Cuando un equipo tiene talento, se conoce bien y ha competido junto, prácticamente juega de memoria. El papel del entrenador en el partido es más secundario. Cuando llegan las situaciones de stress, el equipo necesita del Liderazgo del Entrenador, que desde su perspectiva (no involucrada directamente en el juego), aporte las alternativas para hacer que el equipo se recupere. Evidentemente eso no pasó, es más el propio entrenador lo reconoció y actuó en consecuencia presentando la dimisión.

En definitiva, se perdió una oportunidad de oro (nunca mejor dicho) para haberle ofrecido a la afición una experiencia memorable (tal y cómo se hizo en la clasificación) para contar de generación en generación (Una España al 100% le podía haber disputado el oro a USA). Alabemos la grandeza del deporte, y en particular del baloncesto, ahora nos toca padecer. De nosotros depende el volver a ser grandes. La fiesta debe continuar. SHOW MUST GO ON. BE TIM.

Etiquetas
Publicado el
18 de septiembre de 2014 - 20:12 h