Ser primerizo no es fácil ni sencillo

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En participar en el Concurso Oficial de Agrupaciones Carnavalescas (COAC) de Cádiz también han dejado de ser primerizos. Los componentes de la chirigota de José Vacas, 'Esta chirigota huele a primero', debutaron el pasado martes en el certamen del Gran Teatro Falla después de una década presentando sus coplas en el de Córdoba, donde concursaron por última vez en 2016. Para el estreno en la capital gaditana, la agrupación ha llevado hasta Cádiz a unos padres primerizos y ojerosos.

Porque no. Ser padre no es fácil ni sencillo. Es esa etapa de la vida en la que empiezas a valorar aquellos placeres que en otra época te parecían baladíes, como era estar en tu puesto de trabajo o bajar a tirar la basura. Aún así, estos padres primerizos son corresponsables de la crianza y acompañan a las madres de las criaturas durante las noches de sueño interrumpido. Acunan y se mecen durante la actuación porque ya no saben si es de noche o de día.

Buen desarrollo de la idea de esta chirigota en la presentación y con un primer pasodoble en el que cuenta cómo transcurren esas madrugadas y las sensaciones que experimentan estos padres. La pareja tiene una fiel compañera en esas largas noches en vela: el horóscopo de Esperanza Gracia. En la segunda letra de pasodoble le cantan un alegato a sus hijos -que dejarán colgado en Youtube (la era de los millenials, decían)- en el que piden, en resumidas cuentas, que confíen siempre en los consejos de sus madres.

En los cuplés, el autor y director de la comparsa se despacha a gusto contra los “reparos” que los carnavaleros deben tener a la hora de escribir una letra por aquello de los ofendiditos. Lo soluciona haciéndole una letra al “chocho” de su hermana “que es de la familia y no se molesta”. El segundo cuplé, dedicado a la sequía sexual de estos padres, que tienen tanto amor acumulado que hasta Rafa Nadal va a tener que recoger las inundaciones. Dicen que desde el primer disco de Andy & Lucas nada de nada. Todo pueda ser que el niño no sea suyo.

En el popurrí desgranan más escenas de padres primerizos, desde la silla del paritorio del hospital -“sin respaldar, por lo menos en Córdoba”-, al típico reportaje fotográfico de recién nacido -que la abuela puede sustituir por la foto de comunión del recién papá- y pasando por el papel de payaso que adopta cada padre para que su hijo se distraiga comiendo. Mientras que en el concurso de Córdoba se le espera, esta chirigota rompe su gusanillo de su primera vez y consuma con ilusión el haber pisado las tablas del Gran Teatro Falla.

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