Vamos a lo que vamos

Jesús Rodríguez, ante Osasuna Magna en Vista Alegre el pasado curso | MADERO CUBERO

Viene de recibir un duro castigo. De hecho, es el segundo peor resultado en lo que va de temporada. Sólo la goleada que sufriera en Cartagena, ante el Jimbee, supera esta debacle puntual. Aunque es cierto que quizá duela más la última derrota por padecerla ante un rival de inferior categoría. Lo cierto es que lo verdaderamente importante, más allá de tópicos, llega este viernes (20:00). El Córdoba Patrimonio de la Humanidad ya olvida su eliminación en Copa del Rey ante el Atlético Mengíbar -que se convierte en su bestia negra en el torneo del KO- y encara otro reto en Primera de la Liga Nacional de Fútbol Sala (LNFS). Precisamente la competición regular es lo que ocupa, aún más que preocupa, al conjunto blanquiverde. No en vano, el primordial objetivo del curso es la permanencia en la considerada mejor liga del mundo. Tras ello va y para lograrlo no está de más alguna que otra victoria lejos de Vista Alegre. Y esto es lo que pretende alcanzar en su visita a Osasuna Magna, un adversario de rango superior pero que no atraviesa su mejor momento. Menos aún en su feudo.

Lógicamente, la visita al Pabellón Anaitasuna es realmente compleja. Y no sólo por el propio recinto sino por el potencial de quien lo habita normalmente, un equipo llamado a estar en la pugna por los títulos -Copa de España y Liga-. Sin embargo, no está en la etapa más brillante, todo lo contrario más bien, Osasuna Magna. En estos casos mejor resulta que hablen los números y estos definen un errático trayecto del cuadro navarro hasta la fecha. Los de Irurtzun son novenos aun cuando tienen todos sus encuentros disputados a diferencia de otros conjuntos que les aventajan, como el Real Betis, por ejemplo. El equipo de Imanol Arregui se resiente especialmente en su pista, en la que apenas supo sumar hoy por hoy cinco puntos de quince posibles. Esto se traduce en un triunfo, dos empates y otras tantas derrotas. Aunque el balance tiene su matiz pues sucumbió ante el Barça y el Palma Futsal. Sea como fuera, sabe puntuar más lejos de casa que en ella: siete de sus doce puntos los acumula como visitante.

Es así cómo una complicada salida se torna en oportunidad para estrenar el casillero de victorias como foráneo esta temporada. Pero no es un cheque en blanco en cuanto a la confianza se refiere, que ya sabe el Córdoba Patrimonio de la Humanidad que no suele ser pagado. Tanto es así que en realidad el papel queda mojado y se despedaza enseguida. Y le ocurre no sólo en parqué ajeno sino en el suyo, como demostró, sin ir más lejos, el Ribera Navarra. "No podemos olvidar que somos un equipo humilde", dijo el preparador blanquiverde, Josan González, tras la derrota ante los tudelanos. "Si nos ponemos un traje que no nos corresponde, el partido nos pone en nuestro sitio", quiso advertir entonces el técnico de Puente Genil. Es decir, el cuadro califal no tiene más remedio que batallar cual guerrero en Anaitasuna -como en Vista Alegre y cualquier otro pabellón-. Quizá dicha idea la tenga más que asimilada la plantilla, sobre todo tras caer de manera estrepitosa en Copa.

Curiosamente, la lección acerca del necesario rendimiento máximo en cada partido la recibió de forma severa el conjunto blanquiverde apenas unos días atrás. Porque fue el martes cuando el Atlético Mengíbar, rival de Segunda, le superó por un contundente 5-0 y le apeó, por segunda campaña consecutiva, del torneo del KO. Al contrario que ese resultado, el Córdoba Patrimonio de la Humanidad ha de sentirse reforzado por el más reciente que obtuvo en Primera de la LNFS. Éste no es otro que el valioso triunfo que alcanzó ante el Fútbol Emotion Zaragoza el pasado sábado (2-0) y que le permitió no sólo abandonar la plaza de play out sino entrar por primera vez desde su estreno en la máxima categoría en la zona de descenso. Además, el respiro que busca en esta ocasión el vestuario de Josan González supone unirse al grupo de persecución de los ocho primeros clasificados. De hecho, tiene la posibilidad de igualar a puntos al cuadro navarro. Y con tres partidos aplazados todavía, lo que deja a las claras la virtualidad de la clasificación y del campeonato por culpa de la pandemia de Covid-19. Así como de la situación real de los cordobeses.

Más allá de resultados y posicionamientos en la tabla, el choque con Osasuna Magna tiene un especial sentido tanto para el Córdoba Patrimonio de la Humanidad como, y mucho más si cabe, para uno de los jugadores del conjunto de Irurtzun. Porque esta contienda significa el reencuentro de César Velasco, ahora en el club navarro, y los blanquiverdes. El canterano de la entidad presidida por José García Román espera como rival en Anaitasuna y eso siempre es un momento único. En cuanto a la lista de Josan González para el duelo, el técnico de Puente Genil cuenta de nuevo apenas con una baja. Es la de Cristian Ramos, que sigue en el dique seco tras sufrir una pequeña lesión hace ahora algo más de una semana. De esta forma, el preparador califal tiene a su disposición también a Jesús Rodríguez y Alberto Saura. Ambos eran dudas hasta el jueves por distintos problemas físicos, que por fortuna dejaron atrás.

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